Albañiles trabajan en una obra (Foto de archivo)
Morir trabajando en C-LM: una Ley de Prevención de Riesgos Laborales obsoleta que se llevó 48 vidas en 2025
Castilla-La Mancha ya es la región de España con mayor índice de siniestralidad laboral con 5,32 muertes por cada 100.000 habitantes y Cuenca se presenta también a la cabeza en lo referente a los provincial (12,62 muertes por cada 100.000 habitantes)
Los accidentes de trabajo son, por desgracia, un mal que forma parte de la rutina diaria. Algunos de ellos se cobran la vida de personas, que se van mientras se ganaban la vida. El trabajo es un medio de supervivencia que en ningún caso debe costar la vida de los trabajadores, porque todos los accidentes, con siniestralidad o no, son evitables. Castilla-La Mancha ha mejorado sus sonrojantes datos, pero todavía ocupa la segunda posición en siniestralidad laboral de España.
Los sindicatos aprovecharon el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo del pasado 28 de abril, para mostrar la presencia de una cultura preventiva deteriorada. Han pasado 30 años desde la puesta en marcha de la Ley regional de Prevención de Riesgos Laborales y la realidad de los accidentes acontecidos cada año en la región, muestran la urgente necesidad de una actualización de la ley, que ha quedado obsoleta.
La vida de las personas no puede ser una mera cifra que protagonice la publicación de un dato. Detrás de ese número hay todo un entorno y una realidad a tener en cuenta cuando se plantea la prevención de riesgos laborales. La reciente creación del Instituto de Seguridad y Salud Laboral de Castilla-La Mancha puede sumar a un mayor control y los sindicatos confían en que sea un nexo próspero entre sociedad y autoridades.
Pese a la presencia del novedoso organismo, Castilla-La Mancha refleja una media de 74 accidentes diarios. Los dos primeros meses de 2026 no auguran un gran año en tal materia. En los primeros dos meses del año han fallecido ocho trabajadores y pese al descenso de los accidentes mortales en 2025, Castilla-La Mancha obtiene el mayor índice de mortalidad de España con 5,32 muertes por cada 100.000 habitantes. CSIF y UGT han elevado la voz mostrando una evidente preocupación por el peligro que persiste en los espacios laborales de la región. Una lacra vergonzosa con al que se debe acabar, para que trabajar en Castilla-La Mancha no se pague con la vida.
Deterioro de la cultura preventiva
(Foto de ARCHIVO) Fachada de pisos en construcción
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha alertando de la «alta» siniestralidad que sufre Castilla-La Mancha. El sindicato condena el «deterioro» de la cultura preventiva y de las condiciones de trabajo, que resultan en la «elevada» siniestralidad que ya en los dos primeros meses del año se ha cobrado ocho vidas, seis más que en el mismo periodo de 2025, lo que apunta a «una involución en materia de seguridad y salud laboral».
No en vano, a pesar de que descendieron el número de accidentes mortales en 2025 frente a los 58 de 2024, Castilla-La Mancha continúa como la comunidad autónoma con el índice de siniestralidad laboral mortal «más alto» de toda España (5,32 muertes por cada 100.000 habitantes), y con Cuenca como la provincia con el índice más alto (12,62 muertes por cada 100.000 habitantes) con 10 fallecidos.
La responsable de Prevención de Riesgos Laborales de CSIF Castilla-La Mancha, Victoria Gutiérrez, señala que «estos datos son intolerables, estamos hablando de que no se está garantizando algo tan fundamental como derecho a una vida laboral segura, saludable y digna en los centros de trabajo». Desde CSIF se reclama «una verdadera implicación» de todos los agentes relacionados con la prevención y que asuman su responsabilidad, ya que «hasta que no haya una conciencia colectiva de la tragedia que supone un accidente laboral y haya una inversión real no podremos avanzar», añade Gutiérrez.
No en vano, coincidiendo con la aprobación del anteproyecto para la reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, CSIF advierte de que esta norma «fracasará» por falta de recursos e inversión. «La salud laboral es un problema estructural por falta de recursos humanos, medios materiales y presupuesto específico, lo que explica el mal funcionamiento de la prevención de riesgos laborales en administraciones y empresas en España».
Actualizar la ley a la realidad actual
Concentración de UGT en Toledo con motivo del Día Mundial de la Prevención de los Riesgos de la Salud y la Seguridad en el Trabajo
La secretaria general de UGT Castilla-La Mancha, Lola Alcónez, ha reclamado una actualización de la Ley regional de Prevención de Riesgos Laborales, apuntando que tras «30 años» desde su aprobación, «dadas las circunstancias, dadas los cambios que ha sufrido el ámbito laboral, pues se nos queda pequeña».
Alcónez ha reclamado «una modificación» para dar «cobertura a la realidad actual, a los riesgos actuales del mundo laboral». La secretaria general del sindicato en Castilla-La Mancha ha apuntado que «en 2025 los datos fueron claros y lo que muestran es un aumento significativo de las muertes, de la siniestralidad laboral».
«Hablamos de personas, es muy importante, digámoslo alto y claro, no estamos hablando de cifras, estamos hablando de personas, tenemos que acabar con esta lacra, no podemos normalizarla», ha declarado Alcónez. Además, la responsable sindical ha denunciado la tendencia a ocultar las enfermedades profesionales como enfermedades comunes, «además con el coste que supone eso para nuestro servicio de salud público». «No se puede condenar a la clase trabajadora a seguir enfermando», ha afirmado.
Sobre el desarrollo de la actividad del Instituto de Seguridad y Salud Laboral de Castilla-La Mancha, la secretaria general de UGT en la región ha señalado la «confianza» del sindicato en que ejerza de «nexo» ya que «reúne tanto a la parte social como a la región, a las autoridades, a las administraciones, igualmente a la Inspección de Trabajo». En este sentido, ha apuntado a la oportunidad que presenta la nueva entidad para «agilizar los procesos», así como para poner en marcha campañas que favorezcan la cultura de la seguridad en los centros de trabajo.