Entrada a Tobarra mostrando su oposición a las macroplantas de biogás
Tobarra se planta ante el mesianismo de las macroplantas de biogás: mentiras de un falso modelo de prosperidad
El pueblo albaceteño se encontró de bruces con cuatro proyectos de macroplantas en su término municipal y denuncian mentiras de la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, que justifica procesos con censura y al margen del futuro de los pueblos de Castilla-La Mancha
Castilla-La Mancha se ha empeñado en abanderar la transición energética que prometen las empresas desarrolladoras de plantas de biometano. En plena guerra de la energía y con el gas tambaleándose, la región abre sus brazos a los 'sobrinos del Tío Gilito’ que, prometiendo un futuro de prosperidad, ganan negociaciones en despachos alejados de los lugares afectados, defendiendo un sistema por el cual todo quedará resuelto de un plumazo. Ellos nunca van a oler la gallinaza ni los purines, nunca beberán del agua contaminada, nunca circularán por caminos agujereados y jamás comerán un alimento cultivado en tierra de desechos animales.
Tobarra denunciaba hace unas semanas la presencia de documentos completamente censurados en la tramitación de los proyectos correspondientes a su término municipal. Ante tal noticia, la misma por la que el pueblo conoció los planes de la Junta, los regantes se movilizaron, unieron sus fuerzas y consiguieron algo inaudito. Partido Popular, Partido Socialista, Plataforma Ciudadana de Tobarra y Vox firmarán su compromiso al firme rechazo de las macroplantas de biogás en Tobarra.
El biometano es una nueva victoria para el elitismo, para el electoralismo que a un año de elecciones quiere presentar un modelo de transición energética que se adelante a Francia o Alemania. Perderán los pueblos, pero ¿a quién le importa? La maquinaria está en marcha y consiguen opiniones científicas como la de Manuel Rodrigo, catedrático de Ingeniería Química de la UCLM, que en ningún momento contempla una sola línea sobre las posibles consecuencias ni un mero punto negativo. El biometano ya es el mesías de la prosperidad en Castilla-La Mancha y a los pueblos afectados les ha tocado la lotería. Esos mismos lugares que han sufrido el abandono industrial, que no han contado para nadie, de repente, se convierten en los grandes agraciados de este regalo divino.
Balsas de Ves, Tobarra, Gerindote, Barrax, Almonacid de Toledo, Albarreal de Tajo, Campos del Paraíso, Malagón, Quintanar de la Orden, Los Yébenes o Marchamalo son algunos de los lugares donde Castilla-La Mancha decide hacer ‘all-in’ por la transición energética. Más de 70 proyectos de macroplantas de biogás que se tramitan incluso con censura en sus archivos en el portal NEVIA de la Junta. Estos pueblos son los elegidos para enmascarar el horror que supone tener una macroplanta de biogás en la puerta de casa. Antes de escenificar la pantomima tienen que abrir un mapa, porque no tienen ni idea de dónde van a instalar su mal.
Mercedes Gómez, consejera de Desarrollo Sostenible, ha logrado vivir en la rutina de lo extraordinario con una mentira sobre otra, en cuanto a la tramitación de las plantas de biometano se refiere. De la mano de los científicos asegura que el sector agroalimentario es firme defensor del modelo, mientras son los propios agricultores quienes se levantan en contra de este sistema, pero claro, los que deciden en una oficina y señalan con el dedo sobre el mapa no han pisado la tierra. No se hacen una mera idea de lo que la presencia de estas macroplantas supone para la agricultura y hay suficientes casos reales en la región que lo demuestran. Ni lo han considerado ni quieren, porque la empresa recoge la carpa del circo y se lo llevan donde lo puedan colar.
En Tobarra el premio gordo
Sede de regantes 'La Tedera' (Tobarra)
Una de las grandes premisas de estos proyectos responde a la ganadería intensiva y a los residuos que genera. Con estas plantas cerca se logra procesar el desperdicio para generar energía y dar un sentido al residuo. Por ello, Tobarra se pregunta por qué debe acoger hasta cuatro macroplantas cuando la ganadería es prácticamente inexistente en el municipio. La realidad es que la población se encargaría de dar cobijo a residuos de todo el territorio nacional, que tras kilómetros de viaje llegarían a Tobarra y confirmar el gran salvavidas generacional de su población.
El chiste se cuenta solo. Tras meses de silencio en su tramitación, el pasado mes de febrero la asociación ‘Stop Ganadería Industrial’ alertaba del proyecto y no solo eso, demostraba como se habían censurado las partes clave del proyecto retrasando a Tobarra a tiempos dictatoriales. Si tan beneficiosa resulta su implantación no sería necesario ocultar detalles, de hecho, si fuera realmente ese mesías de la prosperidad que intentan vender, no lo colocarían en Tobarra, Balsas de Ves o Campos del Paraíso. ¿Desde cuándo la política en Castilla-La Mancha ha dirigido sus grandes proyectos a sus pueblos? Si tienen en la mano la gran solución de nuestro tiempo, ¿por qué no deciden implantarla en su lugar de nacimiento? Empresas foráneas rechazando el futuro en su tierra y regalándolo a la España vaciada. No hay quien se lo crea. Todavía creen que los pueblos son aquel retrato de película protagonizadas por Paco Martínez Soria, pero en el caso de Tobarra están preparados para plantar cara a este negocio.
Andrés Moreno Pérez es el portavoz de la Asociación Tobarra Medioambiental y ha comentado a El Debate los pormenores de la gran movilización ciudadana presente. El primer paso se dio el pasado 16 de abril con una reunión informativa en el Salón de Actos de la Casa de la Cultura, donde se informó de la larga lista de riesgos que traen estas plantas. Los regantes a unísono clamaron contras los proyectos y explicaron a la gente la serie de inconvenientes de los mismos. Transición ecológica en contra del campo, lo nunca visto.
El pueblo se ha inundado de carteles para mostrar el firme rechazo a esta prosperidad y este próximo 1 de mayo se llevará a cabo «una marcha hasta el lugar donde se quieren instalar estas plantas en Navajuelos. La andada superará los siete kilómetros y una vez allí se leerá un manifiesto y un comunicado del Ayuntamiento».
El pasado 22 de abril, Stop Biogás Tobarra realizó un encuentro con representantes de prácticamente la totalidad del tejido asociativo del municipio, que representa a casi sus 8.000 habitantes. Al término de la reunión se constató el apoyo unánime de las entidades asistentes y todas ellas firmaron su adhesión al movimiento, así como la participación en la marcha del 1 de mayo. La Asociación Tobarra Medioambiental está trabajando en nuevas movilizaciones, como la prevista para el 7 de junio en la Plaza de España, además de todas las acciones a cargo de las diferentes asociaciones locales.
Las mentiras de Mercedes Gómez
Mercedes Gómez
Ante la palpable oposición de los pueblos afectados, Mercedes Gómez, consejera de Desarrollo Sostenible, ha tenido que tomar acción defendiendo que «los ayuntamientos podrán decidir si quieren instalar plantas en sus términos municipales». Stop Ganadería Industrial ha emitido un comunicado para desmentir a la consejera, recordándole que los informes de compatibilidad urbanística se basan en el Plan de Ordenación Municipal (POM) y la inmensa mayoría de los proyectos están contemplados en poblaciones tan pequeñas que no lo tienen, al ser muy costosa su elaboración (el 61 % de los pueblos de C-LM no lo tienen).
Además, aunque el ayuntamiento emita un informe de compatibilidad desfavorable, este no es vinculante si el proyecto ha sido declarado como prioritario por el gobierno regional. Es algo que permite la Ley de Medidas Urgentes para la Declaración de Proyectos Prioritarios en Castilla-La Mancha. En cuanto a lo medioambiental, Mercedes Gómez defendía evaluaciones rigurosas, pero los estudios están realizados por empresas privadas pagadas por los promotores que minimizan los riesgos.
Las opiniones de los municipios sobre el daño a sus espacios naturales, según la consejera, «serán tenidas en cuenta», aseguraba la consejera, pero no han servido de nada las denuncias de Balsas de Ves ante el Seprona por los evidentes vertidos del digestato producido en las macroplantas. Tampoco ha considerado la contaminación del agua denunciada en Torrejoncillo del Rey. La consejera niega sistemáticamente la posibilidad de escapes, pero Tim Elsome, gerente general de FM BioEnergy aseguró que el 85 % de las 964 plantas que su empresa había inspeccionado en el Reino Unido y Alemania sufrían fugas de biogás.
Para terminar, Mercedes Gómez aseguró que «el Plan Regional de Biometanización marca distancias entre las plantas para su ubicación» y, mientras se atreve a pronunciarlo, se presentan hasta diez solicitudes de compatibilidad urbanística en Tobarra y tres en Campos del Paraíso. Stop Ganadería Industrial defiende que «el ejecutivo regional no quiere entender las demandas que le transmiten las plataformas ciudadanas, y en su lugar complace a las gasistas y a la ganadería industrial. No en balde encargó la redacción del Plan Regional de Biometanización a una empresa con intereses en el sector, BIOVIC».
«En Stop Ganadería Industrial C-LM conocemos perfectamente lo que es la biometanización y no nos oponemos a ella, sino al modelo que se está desarrollando de macroplantas (165.000 toneladas de tamaño medio), que van a crear problemas ambientales y de salud. Cuando la consejera habla de respeto a las plataformas, se debería plasmar escuchando de manera real lo que dice la ciudadanía, sin enrocarse en unas decisiones que ya se han tomado previamente», sentencia la asociación.