Salmeroncillos (Cuenca)
Pueblos sin agua potable y nitratos de récord en varios puntos de Cuenca: la otra cara de las macrogranjas
La tercera parte de los municipios de Cuenca han marcado su máximo de nitratos y la asociación 'Pueblos Vivos' expone estudios y sentencias que demuestran su plena relación con la presencia de macrogranjas en la pérdida de potabilidad del agua
La ganadería intensiva se abre paso en Castilla-La Mancha como paraíso para su explotación. Nadie las quiere cerca de casa, pero desde la lejanía se señala un lugar del mapa al que condenar. Puestos de trabajo y riqueza prometida en lugares afectados normalmente por una evidente despoblación, que ceden a los proyectos como una solución a la desesperada.
La transparencia no suele ser bandera de ninguna de estas explotaciones y con el reglamento en la mano confeccionan un modelo de juego favorable para los empresarios, mientras aquellos que se deciden a no abandonar sus pueblos sufren las consecuencias. Riesgos a largo plazo que prorrogan cualquier tipo de queja o contrariedad evidente, pero mientras pasa el tiempo y la preocupación se va, el problema se queda.
La productividad responde a un milagro de tiempos de la Revolución Industrial y con miles de animales hacinados en espacios reducidos, la rentabilidad no deja lugar a la duda. El beneficio es para unos pocos, nadie sabe realmente quiénes son, pero en diversos pueblos de Cuenca ya empiezan a convivir con sus inconvenientes y así lo demuestran los últimos datos del Ministerio de Sanidad, a razón de nitratos en el agua de consumo.
El aumento de su presencia en el agua llama la atención en 77 municipios que alcanzan su récord histórico, constatándose especialmente en pueblos con macrogranjas. La situación no transmite aires de una gestión acorde a un país avanzado, porque además de los 77 pueblos mencionados, se encuentran 11 sin recibir análisis y hasta 17 cuyos niveles de nitratos hacen que el agua ni siquiera sea potable. Unos nitratos que cada vez están más relacionados con el cáncer colorrectal, según investigaciones médicas.
Miles de personas sin agua potable
Medidor de nitratos (Foto de archivo)
Los últimos datos proporcionados por el SINAC, Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo del Ministerio de Sanidad, refleja que hasta 17 municipios de la provincia de Cuenca superaron en 2024 los niveles permitidos de nitratos en su agua de consumo (50 miligramos por litro de agua). Esto supone que 10.774 personas no pudieron disponer de agua potable a través de sus grifos.
Los municipios cuyas analíticas han mostrado contaminación, de mayor a menor nivel de nitratos, han sido Salmeroncillos, Talayuelas, Torrejoncillo del Rey, Villaverde y Pasaconsol, Casas de Benítez, Barchín del Hoyo, Valhermoso de la Fuente, Villar de Olalla, Villar de Cañas, Las Mesas, Casas de los Pinos, Fuentenava de Jábaga, Olivares de Júcar, Cañada Juncosa, La Alberca de Záncara, Santa María del Campo Rus y Almonacid del Marquesado.
Además, 77 municipios marcaron su máximo de nitratos en 2024, lo que corresponde a un tercio de las localidades de la provincia. De hecho, las dos mediciones máximas de nitratos en Castilla-La Mancha corresponden a la provincia de Cuenca, concretamente Salmeroncillos con 128 mg/l y Talayuelas con 118 mg/l.
Dos casos alarmantes
En el caso de Salmeroncillos, se trata de un municipio que carece de agua potable desde varios años debido a su contaminación biológica y química. En diciembre 2024 Ecologistas en Acción denunció el posible origen de la contaminación en una macrogranja porcina y destapó que funcionaba sin las autorizaciones necesarias.
En Talayuelas el problema con el agua del grifo también viene de largo, ya que en los análisis de 2020 ya marcó una contaminación por nitratos de 100 mg/l, el doble del nivel que indica que no es potable. Este municipio posee una elevada carga de porcino, 17 explotaciones que suman 15.664 cabezas, según el Registro Ganadero de la Junta de Castilla-La Mancha.
El municipio que ha marcado el tercer mayor nivel de nitratos de la provincia ha sido Torrejoncillo del Rey con 102 mg/l. En una sentencia de 2018 el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha determinó que «queda suficientemente acreditado por los informes de los Servicios de Salud de la Consejería de Sanidad que las aguas de consumo público de Torrejoncillo del Rey están contaminadas por los nitratos procedentes de los purines y estiércol originados por las granjas de cerdos y vacas del municipio limítrofe de Huerta de la Obispalía, no siendo aptas para el consumo humano».
Pueblos sin medición de nitratos
Hay que tener en cuenta que en 11 municipios de la provincia no se están midiendo los nitratos en sus aguas del grifo, según el Ministerio de Sanidad, ya que se realizan análisis de control en vez de análisis completos, que es donde se analizan los nitratos. Se trata de Olmeda de la Cuesta, San Pedro Palmiches, Portalrubio de Guadamejud, Gascueña, Paredes, Cañaveruelas, Alcohujate, Tinajas, Buciegas, Castejón y Villalba del Rey.
Los datos del SINAC-Ministerio de Sanidad se centran únicamente en analíticas sobre el agua de consumo, que en muchos municipios han recibido previamente un tratamiento para rebajar su nivel de nitratos, por lo que la situación real de las masas de agua de donde proceden los abastecimientos, acuíferos mayormente, es todavía peor.
El efecto de la ganadería industrial en los niveles de nitratos ha sido demostrado por varios estudios. El 81% de la aportación del nitrógeno agrícola a los sistemas acuáticos proviene directa e indirectamente de la ganadería, según la Comisión Europea. En la provincia de Cuenca, el número de cabezas de porcino ha crecido un 112% en el periodo 2007-2025 según el Ministerio de Agricultura, llegando a más de 338 mil cerdos. En relación a la población de la provincia, corresponde 1,7 cerdos por persona.
Riesgos para la salud y el medioambiente
Cerdos en macrogranja (Foto de archivo)
La asociación 'Pueblos Vivos Cuenca' defiende como estos datos muestran una situación de los acuíferos muy preocupante en la provincia. El exceso de nitratos tiene graves repercusiones ambientales, algunos ejemplos bien conocidos son los desastres ecológicos del Mar Menor o del embalse de As Conchas en Ourense, pero también sobre nuestra salud.
La presencia de nitratos en el agua afecta directamente a la salud de las personas, dada su toxicidad. El estudio publicado en la revista Science of the Total Environment, subraya el incremento del riesgo del cáncer colorrectal al consumir agua con elevados niveles de nitratos. La publicación alerta de que estos efectos se dan a partir de concentraciones superiores a los 9,25mg/l, muy inferiores al umbral que la ley considera como no potable, 50 mg/l.
Desde Pueblos Vivos Cuenca recuerdan que «nuestros acuíferos, los que nos dan de beber, cada vez tienen menos agua y más contaminada. Desde 2010, el derecho al agua potable es reconocido por la ONU como un derecho esencial, por lo que nuestras administraciones públicas están incumpliendo dicho mandato».
Además, desde Pueblos Vivos muestran su preocupación al hilo de las recientes afirmaciones del Gobierno regional: «todavía hay mucho margen para el crecimiento del sector porcino», según la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez.