Cartel del Centenario de la Coronación de la Virgen del Sagrario, obra de Jesús Zurita
Fuego, cielo y Toledo: el cartel que anuncia el gran Centenario de la Virgen del Sagrario
Jesús Zurita firma una obra cargada de simbolismo que convierte a la Patrona de Toledo en Madre, Reina y refugio de todo un pueblo
Toledo ya mira hacia uno de los años más especiales de su historia reciente. La ciudad ha presentado oficialmente el cartel conmemorativo del Centenario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Sagrario, una obra inédita del pintor y cartelista cordobés Jesús Zurita Villa que convierte a la Patrona de Toledo en el centro espiritual de una composición cargada de belleza, fe, memoria y simbolismo.
La pieza, concebida como un regalo de Toledo Sacro a la ciudad, no es solo un cartel anunciador. Es una escena abierta al cielo, una aparición litúrgica que sitúa a la Virgen del Sagrario como Madre, Reina y refugio de todo un pueblo, precisamente en un año especialmente significativo para Toledo, marcado también por el VIII Centenario de la Catedral Primada.
Desde este viernes, una reproducción de gran formato puede contemplarse ya en la plaza de las Cuatro Calles, uno de los puntos más transitados y simbólicos del Casco Histórico. Además, más de 500 ejemplares comenzarán a distribuirse por comercios y establecimientos de la ciudad, llevando la imagen del centenario a escaparates, calles y hogares toledanos.
Una Virgen bajo cuyo manto cabe todo Toledo
Realizado en óleo sobre tabla, el cartel posee la profundidad visual de la pintura clásica y la fuerza narrativa propia de la cartelística religiosa contemporánea. Cada detalle ha sido pensado con una lectura evangelizadora y devocional. Nada aparece de forma casual. Todo habla, todo conduce hacia la Virgen del Sagrario, presentada como el verdadero corazón espiritual de Toledo.
La Virgen aparece revestida de azul, un color asociado al cielo, la pureza, la esperanza y la protección. Bajo ese manto se reconoce una idea muy arraigada en la devoción popular: Toledo vuelve a cobijarse en su Patrona, en esa Madre a la que generaciones enteras han mirado en los momentos de alegría, de incertidumbre y de oración.
El cartel del Centenario de la Coronación de la Virgen del Sagrario
El oro que envuelve parte de la escena remite a la gloria, a la realeza y a la luz de lo sagrado. Pero uno de los elementos más llamativos del cartel es el rojo intenso de las cortinas, que enmarca la imagen como si la ciudad asistiera a una gran revelación. Zurita convierte ese telón en un velo ceremonial inspirado en el arte mudéjar toledano, una referencia directa al alma artística de la ciudad y a una de sus tradiciones más emotivas.
El instante en que Toledo vuelve a encontrarse con su Madre
Las cortinas del cartel evocan el gesto que cada año conmueve a los devotos de la Virgen del Sagrario. Cada 7 de agosto, en la Catedral Primada, se descorre el velo de la Capilla del Sagrario para dar inicio al solemne Octavario, que culmina el 15 de agosto, solemnidad de la Asunción.
El cartel captura precisamente esa emoción: el instante en el que el velo se abre, la imagen aparece y Toledo vuelve a encontrarse con su Madre en el corazón de su Catedral. No es solo una escena pictórica. Es una memoria compartida. Una tradición que se repite, pero que cada año vuelve a vivirse como si fuera la primera vez.
En esa composición, la Virgen del Sagrario no aparece aislada, sino profundamente unida a la ciudad. Los ángeles descorren el gran telón en cuya parte superior aparece bordado el escudo imperial de Toledo, integrando a la propia ciudad dentro de la escena sagrada. La Patrona no contempla Toledo desde la distancia: lo acoge, lo abraza y lo introduce en una lectura de fe que atraviesa los siglos.
Cisneros, el Apocalipsis y una llama que sigue viva
A los pies de la imagen aparecen los cisnes, una referencia directa al cardenal Cisneros y a la unión histórica entre fe, cultura y conocimiento que representa Toledo. En el contexto del VIII Centenario de la Catedral Primada, esta alusión adquiere una especial relevancia, porque recuerda la profunda relación entre la devoción a la Virgen del Sagrario y la gran historia espiritual, cultural y artística de la Catedral de Toledo.
Las estrellas remiten a la imagen bíblica de la Mujer del Apocalipsis, mientras que otros elementos de la composición subrayan la firmeza y la defensa de la fe a lo largo de los siglos. Pero quizá el símbolo más impactante sea el fuego que brota del trono de la Virgen.
Ese fuego representa la presencia viva del Espíritu Santo. Es una llama que ilumina, transforma y reaviva la fe de Toledo cien años después de aquella Coronación de 1926. En torno a esa luz, la corona blanca y luminosa deja de ser únicamente una joya para convertirse en una confesión pública de amor, gratitud y devoción hacia la Patrona de la ciudad.
Un regalo de Toledo Sacro a la ciudad
La obra ha sido concebida como un regalo de Toledo Sacro a Toledo. Un gesto nacido desde el amor a la ciudad, a su historia y a la devoción secular a la Virgen del Sagrario. Por eso, más allá de su valor artístico, el cartel quiere ser también una invitación: mirar de nuevo a la Patrona, reconocer en ella una presencia que ha acompañado a Toledo durante generaciones y prepararse para vivir un centenario llamado a dejar huella.
Junto a esta nueva creación pictórica, Toledo Sacro ha llevado a cabo además la restauración del cartel original de la Coronación de 1926, que aparece reproducido al reverso de esta edición especial. De esta forma, la nueva obra de Jesús Zurita dialoga con aquella imagen histórica, tendiendo un puente visual y devocional entre dos épocas separadas por un siglo, pero unidas por la misma fe.
La pintura será también la portada del ‘Tenebrario. Edición Especial Centenario’, la publicación extraordinaria que Toledo Sacro prepara con motivo de esta efeméride y que será entregada gratuitamente la próxima semana. En ella se recogerá información, historia y actos relacionados con el Centenario de la Coronación de la Virgen del Sagrario.
Jesús Zurita, una mirada contemporánea para una devoción centenaria
El autor del cartel, Jesús Zurita Villa nació en El Carpio, Córdoba, en 1990, y está considerado uno de los grandes nombres actuales de la cartelística cofrade y religiosa española. Formado en la Escuela de Arte Mateo Inurria de Córdoba y licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, es especialista en Conservación y Restauración de Obras de Arte, una disciplina que marca profundamente su lenguaje artístico.
En su obra conviven la memoria, la materia, el paso del tiempo y una espiritualidad que no renuncia a la fuerza contemporánea. En 2015 fue seleccionado para formar parte de la XIII Promoción de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores y, desde entonces, su trayectoria ha estado vinculada a exposiciones, reconocimientos y numerosos proyectos culturales y religiosos.
Su producción cartelística, con más de medio centenar de obras realizadas para hermandades, instituciones y grandes celebraciones religiosas de toda España, lo ha situado como una de las voces más reconocibles de este género. Ahora, su mirada se suma a la historia devocional de Toledo con una obra que no solo anuncia una efeméride, sino que parece abrir una puerta entre el cielo y la ciudad.
Porque en este cartel hay fuego, hay cielo y hay Toledo. Pero, sobre todo, hay una ciudad entera volviendo a mirar a la Virgen del Sagrario cien años después de su Coronación.