Mari Carmen Sáez Moreno con su premio a 'Mejor Docente de España'

Mari Carmen Sáez Moreno con su premio a 'Mejor Docente de España'Cedida por M.C.S.M.

La mejor profesora de España: «La educación ideal prepara para la vida, no para aprobar exámenes»

Mari Carmen Sáez nació en Mahora (Albacete) y sus innovadores métodos de enseñanza más allá de los programas educativos tradicionales la han llevado al reconocimiento de mejor profesora de Infantil en España por los premios Educa

Encontrar una vocación no es tarea fácil, pero tener da certeza de la pasión que guiará el camino resulta una ‘suerte’ que resulta en beneficio para todos. Mari Carmen Sáez nació en Mahora (Albacete) y pronto sintió la llamada de la educación. De todos los futuros posibles eligió enseñar, pero no de cualquier manera.

La maestra de Educación Infantil y Primaria tiene métodos propios y en tiempos donde diferenciarse resulta complicado, ha logrado encontrar un método propio que ha cautivado a las grandes esferas de su materia en enseñanza. Mari Carmen Sáez ha hecho del aula un espacio sin libros de texto, pero lleno de proyectos, emociones y aprendizaje real; una forma de enseñar que la ha llevado a ser reconocida entre las mejores docentes del país.

Desde el CEIP Cristo del Valle de Fuentealbilla, donde trabaja desde 2008, defiende una escuela en la que la creatividad, la educación emocional y la participación de las familias son tan importantes como los contenidos. En esta entrevista repasa su trayectoria, su forma de entender la enseñanza y lanza un mensaje claro: educar no es preparar para aprobar exámenes, sino para vivir.

Una vocación temprana

-¿Cómo era la Mari Carmen de niña con sus profesores y su relación con el colegio?

-Todos coinciden en que era una niña muy aplicada, responsable, creativa, que se hacía muchas preguntas. Tenía muchas ganas de aprender y de mejorar día a día. También era una niña tímida, muy sensible y con mucha empatía.

-¿Alguno de esos profesores motivó lo que ahora eres?

-Realmente todo influye. No sabría mencionar a algún profesor en concreto, pero está claro que todas las experiencias y referentes que tengamos a lo largo de nuestra vida y, muy especialmente en la infancia, nos marcan y nos influyen.

-¿Jugabas a ser profesora de pequeña? ¿Cuándo fuiste consciente de la vocación?

-Sí, desde pequeña quería ser maestra. La vocación apareció muy pronto. Pero realmente fui consciente de mi vocación cuando realicé las pruebas de acceso a la universidad. En este momento la nota me permitía acceder a cualquier carrera universitaria. Algunas personas me decían que por qué no estudia otra cosa, que no me conformara con ser 'solo' maestra. 'Solo' maestra, me decían.

Yo lo tenía muy claro y mi familia me apoyó desde el primer momento. De lo que aún no era consciente es que ser 'solo' maestra era una de las profesiones con más importancia, responsabilidad e influencia de nuestra sociedad.

Algunas personas me decían que por qué no estudia otra cosa, que no me conformara con ser 'solo' maestra. 'Solo' maestra, me decían

-¿Reconoces inquietudes de tu infancia en tu manera de enseñar?

-Yo creo que sí. La creatividad, el buscar caminos diferentes a través de la imaginación, la sensibilidad, esa gran empatía, el afán por aprender y descubrir cosas nuevas, el hacerme preguntas y buscar respuesta. Cualidades y aptitudes que creo que hoy en día se ven marcadas en mi forma de trabajar y en mi manera de ser.

-¿Cómo fue tu llegada a la universidad y que aprendizajes te acompañan desde entonces?

-Llegar a la universidad fue un momento muy especial porque supuso dar un paso importante hacia la profesión que realmente me apasionaba. Fue una etapa de mucho aprendizaje, no solo académico, sino también personal. Allí entendí que ser docente implicaba una gran responsabilidad y que sería una profesión donde nunca tendría que dejar de aprender.

Mari Carmen Sáez Moreno con su premio a 'Mejor Docente de España'

Mari Carmen Sáez Moreno con su premio a 'Mejor Docente de España'Cedida por M.C.S.M.

-¿Dónde se aprende a enseñar?

-La universidad me dio una base importante a nivel teórico y pedagógico, y me ayudó a comprender muchos aspectos de la educación. Pero sinceramente a enseñar se aprende en la práctica, en el día a día dentro del aula, en períodos de observación, en intercambios de experiencias con compañeros, escuchando al alumnado, equivocándote, adaptándote y creciendo con cada experiencia.

Cuando teoría y práctica van de la mano, la formación es mucho más completa y significativa, ya que permite convertir los conocimientos en experiencias reales de aprendizaje. Considero que un buen docente se construye precisamente desde ese equilibrio entre preparación académica, experiencia y reflexión continua.

-¿Recuerdas cómo fue esa primera vez como profesora?

-El primer día como docente fue en un colegio de la ciudad de Albacete, en el CEIP José Prat, haciendo una sustitución. Todo el mundo me confundía con los/as estudiantes que estaban haciendo prácticas de la Facultad de Educación. Creían que era una de ellos. Fue gracioso.

Ese día sentí muchísima ilusión por poder estar por fin en un aula, una gran emoción, nervios, mucha responsabilidad y también un poco de 'agobio' por querer hacerlo lo mejor posible.

-¿Qué errores agradeces haber cometido para mejorar?

-El principal error quizá fue pensar que estaba todo inventado y que lo que estaba bien era reproducir modelos tradicionales, o enseñar como siempre se había hecho. Que eso era así y que ese era el camino. Como siempre se había hecho y como la inmensa mayoría de docentes hacía. Pero esta creencia me duró muy poco.

El principal error quizá fue pensar que estaba todo inventado

-¿Cómo describirías tu propio método de enseñanza?

-Trabajo a través de metodologías activas. Mi base principal es el Aprendizaje Basado en Proyectos que yo he personalizado a mi forma de enseñar, al contexto y al alumnado que tenga en mi aula. Paralelamente, a través de esta metodología introduzco otras estrategias de innovación educativa como el aprendizaje servicio, la gamificación, talleres, el aprendizaje basado en juegos, la robótica, IA, instalaciones de juego, pedagogía de la luz, estaciones de aprendizaje, ABN, participación sistemática de las familias, etc.

Conjugo aspectos muy variados como innovación, creatividad, inclusión, emoción, personalización o trabajo en equipo.

Intento que cada día en mi aula, los niños y niñas vivan un día especial, diferente, único y motivador; lleno de aventuras, retos y cosas por descubrir, vivenciar y experimentar. Estimular el asombro, la curiosidad y motivación del alumnado y conectar con sus emociones deber ser la base de nuestro trabajo.

Trato de ofrecer una enseñanza activa, motivadora, emocionante, innovadora, inclusiva y divertida, que deje una bonita huella en la vida de los pequeños y que desarrolle alumnado curioso, crítico, innovador, reflexivo, comprometido, respetuoso, creativo y feliz; respetando sus características personales y sus sueños y ayudándoles a conseguirlos.

Mari Carmen Sáez Moreno

Mari Carmen Sáez Moreno

-¿En qué momento decides explorar otro tipo de enseñanza más allá de los métodos tradicionales?

-Pues en el momento en el que vi que el método tradicional no daba respuesta a la diversidad del alumnado, no motivaba, no emocionaba, no producía un aprendizaje significativo. De esto, hace ya más de 18 años.

-Eres conocida por trabajar sin libros de texto, ¿qué te hizo tomar esa decisión?

-Al poco tiempo de comenzar a trabajar comencé a investigar y a formarme en otras metodologías. En la práctica comprobaba que las actividades que yo creaba a través de nuevos enfoques producían unos resultados muy distintos en mi alumnado en comparación con las actividades que aportaban los libros de texto. Por ello, empecé a elaborar mis propios proyectos y decidí prescindir de los libros de texto.

Durante estos años he diseñado muchos proyectos, cada año diferentes (muy pocas veces he repetido proyecto) y los resultados han sido maravillosos, tanto a nivel de aprendizaje, de motivación, de conexión, de convivencia.

Con esto, no estoy diciendo que los libros de texto sean malos o que no haya que usarlos. El problema es cuando los libros de texto son el principal recurso, el único que guía el proceso de enseñanza-aprendizaje. En este momento sí se está usando de manera inadecuada. Los libros de texto pueden ser un recurso más. Uno de los tantos que debemos usar en las aulas. Pero no el principal ni el único.

El problema es cuando los libros de texto son el principal recurso, el único que guía el proceso de enseñanza-aprendizaje

-¿Qué peso tiene la educación emocional en la actualidad?

-La educación emocional tiene hoy un peso fundamental. Educar no es solo transmitir contenidos; también implica acompañar emocionalmente para formar personas equilibradas, críticas y capaces de convivir en sociedad. Sin embargo, aunque en los últimos años este aspecto ha mejorado, la educación emocional aún no ocupa el lugar que se merece y que le corresponde.

Trabajar la educación emocional permite desarrollar habilidades como la empatía, la gestión de emociones, la resolución de conflictos, la comunicación, la tolerancia o la autoestima.

Además, influye directamente en el aprendizaje, porque un alumno que se siente seguro, escuchado y con bienestar emocional, aprende más y mejor. También es importante destacar que la educación emocional favorece la inclusión y la convivencia, ayudando a crear espacios más respetuosos y humanos.

En una sociedad tan cambiante y compleja como la actual, y con un alto porcentaje de personas con problemas de salud mental se hace imprescindible darle un peso muy importante a la educación emocional.

-¿Cuál es el mayor reto de la educación en la actualidad?

-Creo que uno de los mayores retos de la educación actual es atender la diversidad del alumnado y responder a las distintas necesidades emocionales, sociales y académicas que existen en el aula. Por ello, no basta con enseñar contenidos o saberes; también debemos motivar, incluir y acompañar a alumnado que vive realidades muy diferentes.

También es otro gran reto adaptar la educación a una sociedad en constante cambio, donde la tecnología, la inmediatez y el exceso de información hacen necesario enseñar pensamiento crítico, autonomía y educación emocional. Una sociedad que demanda otras metodologías acordes con las características de la misma.

Y, por último, otro gran reto de la educación actual es eliminar el bullying y garantizar una convivencia sana dentro y fuera del aula. Los centros educativos deben ser espacios seguros donde todo el alumnado se sienta respetado, valorado y protegido. Para conseguirlo, es fundamental trabajar la educación emocional, la empatía, el respeto y la prevención desde edades tempranas, además de mantener una colaboración constante entre escuela y familia.

-¿Cuál es la simbiosis perfecta entre la educación en casa y en la escuela?

-La simbiosis perfecta entre la educación en casa y en la escuela se basa en la comunicación, la confianza y el trabajo conjunto. La familia y la escuela deben verse como aliados que comparten un mismo objetivo: el desarrollo integral del niño o la niña.

Cuando ambos espacios mantienen una relación coherente y colaborativa, el alumnado se siente más seguro, motivado y acompañado. Por ello, desde hace años llevo implementando en el aula y el centro programas de participación sistemática de las familias. Familia y escuela es la unión perfecta y necesaria.

La familia y la escuela deben verse como aliados que comparten un mismo objetivo

-¿Puedes dar las claves para una educación ideal en los tiempos actuales?

-Esta pregunta es bastante difícil de contestar en pocas palabras. Pero resumiendo, creo que la educación ideal en la actualidad debe ser integral, inclusiva, competencial, motivadora, contextualizada y debe tener como base el desarrollo emocional y social del alumnado.

Educar no significa solo transmitir contenidos, sino formar personas capaces de pensar de manera crítica, convivir de forma adecuada, adaptarse a los cambios y desenvolverse de forma adecuada en una sociedad cada vez más compleja. Para ello, es fundamental trabajar la educación emocional, fomentar valores como el respeto y la empatía, atender la diversidad y promover un aprendizaje activo donde el alumnado se sienta escuchado, motivado y sea el protagonista del mismo.

Además, considero esencial la colaboración entre la familia y la escuela, ya que ambas deben trabajar de forma conjunta para acompañar el desarrollo integral de los niños y niñas. En definitiva, la educación ideal es aquella que prepara para la vida, no para superar exámenes y conseguir una determinada nota.

Mari Carmen Sáez Moreno

Mari Carmen Sáez Moreno

-¿Qué papel juega la tecnología en tus métodos?

-La tecnología es una herramienta de apoyo al aprendizaje y no un fin en sí misma. Considero que bien utilizada favorece la motivación, la creatividad, el aprendizaje competencial, además de permitir adaptar los contenidos a diferentes ritmos y necesidades. También facilita metodologías más activas y dinámicas, fomenta la autonomía y acerca al alumnado a competencias digitales necesarias para la sociedad actual.

Es un maravilloso recurso, pero debe utilizarse con criterio y de forma equilibrada, crítica y responsable.

-¿Cuál ha sido el proyecto educativo del que te sientes más orgullosa?

-Aquí no sabría responder porque todos, absolutamente todos, han sido especiales por distintos motivos. Podría mencionar, por ejemplo, «Súper Raneros» un proyecto que mezcló el interés espontáneo del alumnado por los Super Héroes con el medio ambiente. Fue premiado a nivel nacional con el Premio Simo Educación a la Mejor Experiencia Innovadora en 2020.

O una «provincia con mucho arte» que realicé el curso pasado, en el que colaboraron grandes artistas de la provincia y fue impresionante todo lo que hicimos. Fue también premiado en los premios de innovación de ANPE. O el proyecto «Conectando edades, emociones y aprendizajes» un proyecto de Aprendizaje Servicio y Aprendizaje Intergeneracional que llevo a cabo desde hace varios años con el Centro de Día para personas con Alzheimer y otras demencias de la localidad.

Pero, como he dicho anteriormente, han sido muchos y todos han sido maravillosos por diferentes razones. No podría quedarme con uno.

-¿Qué se siente al ser una de las mejores profesoras de España? ¿Pesan estos reconocimientos?

-La verdad es que siento mucha emoción, pero lo estoy viviendo con mucha humildad y 'normalidad'. Creo que este tipo de reconocimientos hablan del esfuerzo, la vocación y el impacto que puede tener la educación cuando se trabaja desde la creatividad, la innovación, el compromiso y el respeto absoluto a esta profesión.

No es que pesen, porque al final es un camino que llevo recorriendo durante muchos años con paso firme, con convicción y seguridad, pese a que ha habido muchas dificultades en el mismo. Y me siento muy agradecida por todo el cariño, respeto, reconocimiento y admiración que he recibido y estoy recibiendo. No solo ahora, sino desde hace ya años. Es realmente abrumador.

-¿Qué huella te gustaría dejar en tus alumnos cuando sean adultos y que te gustaría mejorar personalmente?

-Me gustaría que, cuando mis alumnos no solo recuerden los proyectos que realizamos y las cosas que aprendimos, sino cómo se sintieron en el aula: escuchados, valorados y capaces de conseguir lo que se proponían. Me gustaría dejar una huella basada en la confianza, el cariño, el respeto y la motivación por aprender y crecer como personas. Creo que un docente deja marca cuando ayuda a un niño a creer en sí mismo y a perseguir sus sueños.

A nivel personal, siempre intento seguir mejorando como profesional y como persona, aprendiendo, escuchando al alumnado, a sus familias y adaptándome a los cambios que exige la educación actual. Pienso que un buen docente nunca deja de aprender.

Creo que un docente deja marca cuando ayuda a un niño a creer en sí mismo y a perseguir sus sueños

-¿Podrías dar un consejo a los padres para una educación acorde?

-Si tuviera que dar un mensaje a las familias, sería que la educación empieza en casa y que los niños necesitan tiempo, escucha, límites, afecto y ejemplo. La escuela y la familia deben caminar juntas, porque cuando un niño siente apoyo y coherencia entre ambos entornos, crece con mayor seguridad, autoestima y equilibrio emocional. Para ello es imprescindible el respeto mutuo. Y que no se les olvide nunca, que un niño siempre es mucho, muchísimo más que una simple nota.

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