Zapatero y Page en una imagen de archivo
La imputación de Zapatero en C-LM: una «España en vergüenza» mientras Page está de piedra y trata de salvarse
El Partido Popular y Vox acusan a Emiliano García-Page de querer distanciarse del PSOE cuando no le interesa, mientras el presidente de Castilla-La Mancha argumenta que no tiene relación con Zapatero, además de no coincidir con él en «muchas cosas»
El próximo 2 de junio, José Luis Rodríguez Zapatero deberá comparecer ante la Audiencia Nacional acusado de liderar una organización criminal dirigida al tráfico ilícito de influencias. El expresidente del Gobierno queda directamente relacionado con el caso de blanqueo por el rescate a Plus Ultra, del cual habría obtenido presuntos beneficios asumiendo un papel de intermediación.
Zapatero se convierte en el primer presidente de España investigado por corrupción, tras el auto emitido por el juez José Luis Calama en la mañana del 19 de mayo. La investigación también ha salpicado a las dos hijas del expresidente, que al igual que él se habrían beneficiado de las comisiones emitidas por la trama, propiciando registros en la empresa de sus hijas, la oficina del propio expresidente y otras dos compañías relacionadas con Venezuela.
El auto que señala a Zapatero expone textualmente que se trata de «una trama organizada de ejercicio ilícito de influencias, estructuralmente organizada y liderada por José Luis Rodríguez Zapatero, que habría puesto sus contactos personales y su capacidad de acceso a altos cargos de la Administración al servicio de terceros interesados en obtener decisiones favorables».
El auto deja claros indicios de la relación entre Zapatero y el rescate concedido a Plus Ultra. En Castilla-La Mancha, el primero en reaccionar a la noticia fue el propio presidente, Emiliano García-Page. En sus declaraciones, confesaba que hace tiempo que no mantiene relación con Zapatero, pero confesaba a los micrófonos de Onda Cero que se había quedado «de piedra».
En cambio, sin dejar el Partido Socialista, el delegado del Gobierno, Pablo Sabrido, mostraba plena confianza en el proceder del presidente Zapatero, aunque tendrá que decidir la justicia. Por su parte, PP y Vox esperan la exposición de respuestas por parte de los socialistas a la vez que advierten la intención de Page para desmarcarse de la noticia.
«El PSOE ridiculiza a España»
Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero
José Luis Rodríguez Zapatero hace historia como el primer presidente de la democracia española imputado en una investigación por corrupción. El que fuera presidente del Gobierno entre 2004 y 2011 se enfrenta hasta a 16 años de prisión. Su despacho cercano a Ferraz ha sido registrado y ha logrado encontrar una serie de documentos que podrían servir para hallar un posible rastro de comisiones en el rescate de Plus Ultra.
De este modo, la oficialidad de la imputación confirma las informaciones exclusivas que El Debate ha venido publicando en los últimos meses. Las reacciones han sido innumerables, pero en clave regional, el PP de Castilla-La Mancha ha sentenciado que el PSOE «lo único que hace por España es ridiculizarla y dejarla en vergüenza».
La encargada de pronunciar tal mensaje fue Alejandra Hernández, portavoz 'popular' en la región, que denunciaba el silencio de Sergio Gutiérrez, quien fuera líder de las Juventudes Socialistas durante el mandato de Zapatero.
El testigo a las acusaciones 'populares' en Castilla-La Mancha lo tomaba Sergio García-Navas, secretario socialista que contestaba asegurando que «no somos hipócritas como Paco Núñez, que se preocupa de causas ajenas y no se preocupa de las propias», ha afirmado el socialista, insistiendo en que desde el PSOE, a diferencia de los 'populares', sí responden por las causas judiciales que les afectan.
Por su parte, el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Pablo Sabrido, ponía 'paños calientes' a la noticia, asegurando que confía en Zapatero. Además, invita a su partido (el PSOE) a que no se nuble en estas noticias «y, evidentemente, si los que no van a parar son el PP, yo creo que realmente tienen, si no miedo, al menos precaución de que lleguen los mensajes del Partido Socialista a los ciudadanos».
Page y «sus intentos por distanciarse de Ferraz»
(Foto de ARCHIVO) El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acompañado por el presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page
Emiliano García-Page reaccionaba casi al instante a la noticia en Onda Cero. Antes de nada, ha tratado de alejar su figura de la del imputado Zapatero explicando que hace tiempo que no coincide con él en «muchas cosas», así como que no mantienen relación personal.
Pese a su desmarque, ha tirado un 'capote' al expresidente argumentando que «El recuerdo que tengo siempre es la experiencia personal con Zapatero; ya le digo, nunca le he visto especialmente obsesionado con el dinero, ni mucho menos». El presidente de Castilla-La Mancha finalmente le deseaba que le fuera bien, pero aun así confesaba que la noticia le dejaba «de piedra».
Alejandra Hernández también se dirigió a Page pidiéndole «que no se haga el indignado, apoyado en el atril con cara de enfado», y en «lugar de indignación», debe dar «explicaciones reales». «Igual de socialista es Page que Zapatero, que Pedro Sánchez». En esta línea también aparecía Vox, que no acepta el desmarque de Page respecto al PSOE según le parezca.
«El presidente socialista pertenece a esta misma organización criminal, tal y como ya le advertimos en el pasado Debate del Estado de la Región». «Sus intentos de distanciarse de Ferraz son una fachada para salvarse de la debacle de unas siglas criminales». Además, concluyen que la presión política que han ejercido desde Vox «forzó a Zapatero a comparecer ante la comisión de investigación del Senado, donde se le interrogó por sus vínculos y mediaciones internacionales».