Vista panorámica de Cuenca y el río Júcar
La dana que arrasó parte de Cuenca en el siglo XV: hallazgo de las obras de remontes en Cuenca que se retrasan
Los hallazgos y la enorme complejidad técnica de las obras vuelven a retrasar su culminación, que se prevé para el último trimestre del año
Cuenca espera con impaciencia la conclusión de las obras de los remontes al Casco Antiguo. De este modo, se lograrán salvar hasta 55 metros de desnivel que propiciarán una mejor accesibilidad, pero suma un nuevo retraso. La previsión inicial situaba su puesta en marcha para Semana Santa, pero las lluvias trastocaron los planes.
Darío Dolz, alcalde de Cuenca, explicaba que muchos días «no se pudo trabajar en la obra» y el consejero de Fomento de Castilla-La Mancha, Nacho Hernando, describía el proyecto como «el de mayor complejidad, en cuanto a ingeniería, de toda la región en la última década».
El hecho de que la obra se realice en un lugar que es «Patrimonio de toda la Humanidad» dificulta todavía más su consumación, pero esperaban tenerla finiquitada para últimos de junio. Excavar y dar forma a un terreno plagado de historia tiene sus inconvenientes y nuevos hallazgos arqueológicos retrasan el fin de la construcción al último trimestre del año.
La complejidad técnica suma para ser cuidadosos en el proceso. La directora general de Transportes y Movilidad de Castilla-La Mancha, Lucía Balmaseda, explicaba al hilo de los hallazgos que «no solo hay que preservar lo que se ve, sino también todo aquello que existe bajo tierra». Más allá de los vestigios tangibles, los arqueólogos presentes en la obra explicaban indicios suficientes para hablar de un gran desastre que arrasó el barrio de San Martín en el siglo XV.
«Algo había destruido el suelo»
Un episodio de fuertes lluvias de características similares a las de la catastrófica dana del 29 de octubre de 2024. La riada, consecuencia del fenómeno atmosférico, ha quedado evidenciada junto a otros hallazgos arqueológicos. El arqueólogo responsable de esta excavación, Michel Muñoz, ha descrito el hallazgo de un nevero que, por medio de hielo y nieve de la sierra, servía para conservar alimentos.
También se ha encontrado un muro cerrado, dos superposiciones de suelo y cerámicas originarias de tierras valencianas, de la zona de Manises y Paterna, que el experto sitúa cerca del siglo XV. Así, ha subrayado que lo más «fascinante» es la ausencia de escombros en la plataforma de abajo.
Había barro, restos de fauna, tablas de carnicería y unos suelos de yeso, «que eran imposibles de mantener, porque los pisabas y te decían los pies» e indicios de que algo había destruido el suelo, «pero no lo hemos hallado, es como si los escombros hubieran desaparecido tras una avalancha de barro de cuatro metros».
Barrio de San Martín arrasado
El arqueólogo responsable de esta excavación, Michel Muñoz
El desastre situado en el siglo XV es la interpretación del arqueólogo: «Porque no creo que convirtieran el sitio en escombrero y seleccionaran material, los escombros para un sitio y el barro para otro». Para indagar en esa hipótesis, ha acudido a los archivos, «y la crónica de Juan II nos dice que en 1434 se tiró lloviendo prácticamente en toda la corona de Castilla y Aragón desde el 28 de octubre, por lo que se conocieron como las 'Lluvias de Todos los Santos', hasta el 7 de enero».
Las lluvias han sido corroboradas en archivos de ciudades como Madrid, Zaragoza o Sevilla. En el archivo de la Catedral de Cuenca existe un documento que expone cómo en «1435, en una abadía que existía en el Huécar, que ya no existe. El abad pedía permiso para no abonar los 8.000 maravedíes anuales, porque tenía que pagar un molino que se lo habían llevado las grandes lluvias del año anterior».
«Esto significa que hubo un gran desastre que arrasó totalmente el barrio de San Martín y por eso no hubo construcciones a partir de la Edad Media, porque debieron pensar que era muy peligroso construir allí por las lluvias», ha explicado el arqueólogo, que ha recordado que, cien años después, «cuando se construye el acueducto de la Cueva del Fraile, la ciudad estaba superpoblada, pero esta zona estaba llena de huertos».
El barrio debió sufrir otras lluvias importantes en aquel siglo XV «en el que se recuerdan inviernos muy fríos y que provocaron muchas inundaciones», lo que llevó a la práctica desaparición de esta zona, que estaba habitada al menos desde el siglo X, cuando se funda Cuenca, como se ha podido averiguar en las excavaciones de otros tramos de escalera, donde han descubierto la existencia de al menos un edificio importante de la época árabe.