Esqueleto Tyrannosaurus rex
Los 40 dientes de dinosaurio de Guadalajara que obligan a reescribir la historia de Europa
Un estudio liderado por la Universidad Complutense sitúa en Algora a un linaje de depredadores que hasta ahora se asociaba al hemisferio sur
Cuarenta dientes fosilizados hallados en Algora, en la provincia de Guadalajara, acaban de colocar a Castilla-La Mancha en el mapa internacional de la paleontología. No son unos restos cualquiera. Según un estudio liderado por la Universidad Complutense de Madrid, pertenecen a un grupo de dinosaurios carnívoros que hasta ahora se vinculaba principalmente al antiguo hemisferio sur y cuya presencia en Europa ayuda a reescribir la ruta evolutiva de estos grandes depredadores.
El trabajo, publicado en la revista Scientific Reports, atribuye los dientes a la subfamilia Majungasaurinae, dentro de los abelisáuridos, un linaje de dinosaurios terópodos que habitó Gondwana durante el Cretácico Superior, hace entre 100 y 66 millones de años. Estos animales eran depredadores de cráneo robusto, brazos extremadamente reducidos y una anatomía adaptada para ocupar los puestos altos de la cadena alimentaria en ecosistemas de regiones como Madagascar, India o Sudamérica.
De una primera hipótesis a un hallazgo clave
Los dientes encontrados en Algora habían sido inicialmente asignados a otros grupos de dinosaurios, como los Carcharodontosauridae. Sin embargo, el nuevo análisis ha cambiado por completo la interpretación de los restos. El equipo investigador sostiene ahora que pertenecen a Majungasaurinae, lo que confirma la presencia de este linaje en Europa desde el Cenomaniense, hace entre 100 y 93 millones de años.
La investigadora de la UCM Angélica Torices ha destacado que el hallazgo permite comprender mejor las transiciones faunísticas y los intercambios entre los antiguos continentes de Gondwana, al sur, y Laurasia, al norte. Dicho de otro modo: aquellos dinosaurios no estuvieron tan aislados como se pensaba, y Algora se convierte en una pieza clave para reconstruir sus movimientos.
Algora, un yacimiento excepcional
El yacimiento de Algora representa, además, la mayor concentración de macrorrestos de vertebrados del Cenomaniense en el suroeste de Europa, un periodo del que todavía existe una información muy limitada en comparación con otras etapas del Cretácico.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores han empleado microscopía digital y análisis estadísticos, comparando la morfología de los dientes con bases de datos globales de terópodos. Los restos presentan coronas comprimidas lateralmente, forma de cuchilla y bordes dentados. También se han identificado dientes de distintas zonas de la mandíbula, tanto delanteros como laterales.
Un tesoro paleontológico en Castilla-La Mancha
En el estudio participan, además de la UCM, la UNED y la Universidad de Lisboa. Los fósiles fueron recuperados durante varias campañas de campo financiadas por convocatorias de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha entre 2013 y 2025.
La reidentificación de estos dientes forma parte de la tesis de la investigadora Mirella López, quien subraya que el trabajo resulta fundamental para completar el registro fósil europeo de mediados del Cretácico.
Lo que durante millones de años permaneció oculto bajo la tierra de Guadalajara hoy ofrece una nueva pista sobre cómo se movieron, evolucionaron y conquistaron territorios algunos de los grandes depredadores del planeta. Algora ya no es solo un yacimiento: es una ventana abierta a una historia que Europa todavía estaba por contar.