Uno de los perros rescatados en la finca intervenida por la Policía NacionalEuropa Press

La finca del horror en Ciudad Real: droga, animales abandonados y cadáveres en descomposición

La Policía Nacional ha detenido a dos personas tras localizar una plantación de marihuana con enganches ilegales y una veintena de animales viviendo en condiciones extremas

La Policía Nacional ha desmantelado en Malagón, Ciudad Real, una finca que escondía una doble realidad: una plantación de marihuana con cerca de un millar de plantas y una veintena de animales que vivían en pésimas condiciones higiénico-sanitarias, rodeados incluso de cadáveres en avanzado estado de descomposición.

La operación se ha saldado con dos personas detenidas, a las que se les atribuyen delitos contra la salud pública, defraudación de fluido eléctrico, tenencia ilícita de armas, delito contra la flora y la fauna y maltrato animal.

Animales entre cadáveres

El hallazgo más estremecedor se produjo al acceder a la parcela. Los agentes encontraron 14 perros, tres terneros, tres walabíes —una especie similar al canguro— y dos corzos. Todos ellos carecían de documentación legal y se encontraban en un entorno insalubre.

Junto a los animales vivos aparecieron los cadáveres de un ternero, tres corzos, dos perros y cientos de pollos muertos, algunos en avanzado estado de putrefacción. Según la investigación, esos pollos eran utilizados para alimentar a los perros.

En la finca también residían los detenidos junto a sus hijos menores de edad. Los walabíes y los corzos compartían la zona de jardín, mientras que los galgos y teckels estaban encerrados en una zona anexa.

Tras comprobar el estado de los animales, la Policía dio aviso a los servicios veterinarios de la Diputación de Ciudad Real, que realizaron una primera valoración y atendieron a los ejemplares que lo necesitaban. La Consejería de Desarrollo gestionó después su acogida: los perros fueron trasladados a la protectora de Malagón, los corzos a la granja cinegética de Almodóvar del Campo y los walabíes al parque zoológico y botánico Koki de Toledo.

Seis zonas de cultivo de marihuana

La investigación había comenzado después de que la Policía recibiera información sobre la existencia de un posible cultivo de cannabis de grandes dimensiones en Malagón. Las primeras comprobaciones permitieron localizar la parcela y constatar que albergaba plantaciones activas en superficie, además de varias construcciones que podían ocultar cultivos de interior.

Con autorización judicial, los agentes registraron la finca el pasado 30 de junio. En el interior localizaron cuatro cultivos exteriores, dos estancias preparadas para cultivo interior y una construcción subterránea de unos 200 metros cuadrados que estaba inactiva tras haber sufrido una inundación.

La instalación funcionaba mediante varios enganches ilegales trifásicos, con un fraude eléctrico estimado en unos 10.000 euros durante el último año.

Droga, dinero y armas

Los detenidos controlaban presuntamente todo el proceso de producción de la droga, desde la siembra hasta el procesamiento final. En la finca había semilleros, plantas en distintas fases de crecimiento, un secadero y una máquina peladora de cogollos.

En total, la Policía ha intervenido 841 plantas de marihuana, con un peso aproximado de 50 kilos, además de otras 150 plantas secas. También se han incautado 6.640 euros en efectivo, una carabina de aire comprimido modificada para emplear munición del calibre 0.36 y una pistola detonadora.

La operación ha dejado al descubierto una finca convertida en un foco de cultivo ilegal de droga y, al mismo tiempo, en un escenario de abandono animal extremo.