Superficie forestal quemada durante el incendio forestal, a 19 de julio de 2026, en Muriel, Guadalajara, Castilla-La Mancha (España)Europa Press

GUADALAJARA

La Mierla se convierte en un monstruo sin control: superará las 26.000 hectáreas y 30 pueblos amenazados

El incendio tiene un perímetro de 120 kilómetros, avanza dividido en dos grandes frentes y obliga a reforzar la protección de las localidades amenazadas

El incendio de La Mierla sigue creciendo hasta alcanzar unas dimensiones nunca vistas por Emiliano García-Page en Castilla-La Mancha. El presidente regional advierte de que el fuego superará las 26.000 hectáreas calcinadas y reconoce que todavía resulta imposible establecer hasta dónde llegará.

«Se nos va a ir por encima de las 26.000 hectáreas y sin que podamos ponerle un coto final», lamentaba García-Page después de participar en la reunión del Cecopi celebrada para analizar la evolución de las llamas.

El presidente autonómico asegura que, por superficie afectada, se trata del mayor incendio que ha visto Castilla-La Mancha. Las llamas dibujan ya un perímetro de aproximadamente 120 kilómetros y mantienen rodeados a casi una treintena de núcleos de población.

La prioridad absoluta del operativo es impedir que el fuego alcance las viviendas. Hasta el momento, las llamas han afectado a un hotel rural y a una nave aislada, pero no han conseguido penetrar en los cascos urbanos amenazados.

«Vamos a poder con el incendio», afirma García-Page, quien ha defendido que el dispositivo está cumpliendo sus dos principales objetivos: proteger las vidas humanas y evitar que las llamas entren en los pueblos.

Dos grandes frentes imposibles de atacar directamente

La situación continúa siendo especialmente complicada sobre el terreno. La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha explicado que la cabeza del incendio se ha dividido en dos flancos y que determinadas zonas solo pueden combatirse desde el aire debido a la intensidad de las llamas.

Durante la última noche, el fuego ha avanzado unos diez kilómetros. Una brecha abierta en el flanco derecho ha obligado a evacuar Hiendelaencina, Congostrina y San Andrés del Congosto, mientras los equipos trabajan para proteger el resto de localidades situadas en la trayectoria del incendio.

La magnitud del fuego ha provocado episodios de enorme peligro para los efectivos desplegados. García-Page ha revelado que se han producido incluso «bolas de fuego» similares a las registradas en otros grandes incendios ocurridos hace años en Guadalajara.

A esta situación se suma el empeoramiento previsto de las condiciones meteorológicas a partir del mediodía. El aumento de las temperaturas y el comportamiento del viento pueden complicar todavía más las labores de extinción.

Los medios terrestres están siendo reorganizados para reforzar los puntos en los que todavía sea posible atacar directamente las llamas. Los trabajos realizados durante la noche y hasta aproximadamente las cinco de la tarde resultarán determinantes para intentar contener el avance.

Agricultores levantan cortafuegos alrededor de los pueblos

Ante la amenaza, agricultores de distintos municipios de Guadalajara están utilizando su maquinaria para abrir franjas de protección en torno a las localidades de la zona de Atienza. Estos cortafuegos perimetrales buscan frenar las llamas si consiguen aproximarse a los cascos urbanos.

Mercedes Gómez ha agradecido su colaboración y se ha mostrado esperanzada en que las maniobras desplegadas durante las próximas horas permitan comenzar a controlar el incendio.

El operativo movilizado ha sido calificado por García-Page como «histórico» tanto en Castilla-La Mancha como, probablemente, en el conjunto de España. El presidente regional ha cifrado ya en cerca de 50 millones de euros el coste de la emergencia.

El Gobierno autonómico comenzará este martes a preparar la respuesta para el día después. El Consejo de Gobierno designará a los responsables de coordinar los planes de recuperación de infraestructuras, espacios naturales y municipios afectados.

Pero antes habrá que doblegar un incendio que sigue avanzando, que ya amenaza con dejar más de 26.000 hectáreas reducidas a cenizas y que mantiene a una treintena de pueblos pendientes de cada cambio del viento.