Imagen del antes y el después del incendio de La Mierla
Una herida de 32.000 hectáreas vista desde el espacio: el brutal antes y después de La Mierla (Guadalajara)
Las imágenes satelitales revelan la impresionante transformación sufrida por la Sierra Norte de Guadalajara en apenas ocho días
La magnitud del incendio de La Mierla resulta todavía más estremecedora cuando se observa desde el espacio. Dos imágenes tomadas con apenas ocho días de diferencia muestran cómo una gigantesca mancha oscura ha ocupado el lugar en el que antes se extendían montes, cultivos y pastos de la Sierra Norte de Guadalajara.
La primera fotografía corresponde al 13 de julio, tres días antes de que comenzara el incendio. En ella aparece un paisaje dominado por los tonos verdes y ocres propios del verano. La segunda fue captada el 21 de julio y retrata un territorio completamente diferente: una enorme cicatriz atraviesa la comarca y permite apreciar con claridad el recorrido de las llamas.
La comparación entre ambas imágenes ofrece una de las perspectivas más impactantes de la catástrofe. En solo unos días, el fuego ha transformado por completo una extensa zona de la provincia y ha dejado una huella visible desde cientos de kilómetros de altura.
Ocho días que cambiaron el paisaje
El incendio, originado el pasado 16 de julio en La Mierla, ha calcinado alrededor de 32.000 hectáreas, aunque las mediciones definitivas deberán precisar qué superficies situadas dentro del perímetro lograron escapar de las llamas.
Desde tierra, las enormes columnas de humo, las carreteras cortadas y las evacuaciones ya permitían intuir la gravedad de la emergencia. Las fotografías aéreas muestran ahora su verdadera dimensión: un enorme mordisco negro en el corazón de Guadalajara.
Durante sus jornadas más críticas, el incendio avanzó empujado por el viento y las elevadas temperaturas, obligando a abandonar sus casas a vecinos de decenas de localidades. El dispositivo de emergencia consiguió frenar las llamas antes de que alcanzaran de lleno varios cascos urbanos, aunque los daños forestales, agrícolas y ganaderos son inmensos.
Los primeros vecinos regresan a sus casas
La evolución favorable del incendio ha permitido comenzar el retorno de los habitantes de Riofrío del Llano, Cardeñosa, Santiuste, Rebollosa del Jadraque y Angón. El posible regreso de los vecinos de La Mierla continúa pendiente de valoración.
Las autoridades mantienen la prudencia, especialmente ante la previsión de fuertes rachas de viento. El fuego ha entrado en fase de estabilización, pero todavía queda un largo trabajo para asegurar todo el perímetro y evitar posibles reactivaciones.
Las llamas comienzan a ceder, pero la huella que han dejado sobre la Sierra Norte tardará décadas en desaparecer. Desde el espacio, esa devastación ya tiene forma: una inmensa cicatriz donde hace solo unos días había vida.