Alamillos del Tránsito, Toledo

Alamillos del Tránsito, ToledoToledo Emerge

El edificio fantasma de Toledo resucita 60 años después: así será su nueva vida

El antiguo Granero de San Julián, que fue escuela, cantería, carpintería y taller de autobuses, se transformará en viviendas para jóvenes, un aparcamiento y una nueva plaza pública

Durante seis décadas, sus puertas han permanecido cerradas en uno de los rincones más visitados de Toledo. A escasos metros del Museo del Greco, del Palacio de Fuensalida y de la iglesia de Santo Tomé, el edificio de Alamillos del Tránsito se había convertido en una enorme cicatriz dentro de la Judería: un inmueble cargado de historia, pero sin vida.

Ese largo abandono comienza ahora a quedar atrás. La colocación de la primera piedra ha dado inicio a la transformación de este espacio dentro de ‘Toledo Emerge’, el ambicioso programa con el que varias administraciones pretenden recuperar algunos de los grandes edificios olvidados del Casco Histórico.

La primera fase permitirá habilitar 18 unidades residenciales en régimen de cohousing. Más adelante se incorporarán otras diez, hasta alcanzar un total de 28. El proyecto completo contempla además 70 plazas de aparcamiento para residentes, una nueva plaza pública y una conexión peatonal con la plaza del Conde.

Un edificio con muchas vidas

Alamillos del Tránsito no siempre fue un inmueble abandonado. El conjunto, conocido históricamente como el Granero de San Julián, ha cambiado numerosas veces de función y de propietarios a lo largo de los siglos.

Existen referencias que sitúan allí en torno al año 1400 a Aldonza de Mendoza, hija de Diego Hurtado de Mendoza y hermanastra del marqués de Santillana. Posteriormente, el inmueble pasó por distintas manos y divisiones.

Su propio nombre recuerda uno de sus usos más antiguos: durante una etapa sirvió como granero de la Catedral de Toledo. También albergó una cantería y una carpintería y terminó acogiendo las escuelas del Colegio de San Juan de Dios.

Después de su etapa educativa, el recinto fue utilizado como aparcamiento, taller de los autobuses urbanos y carpintería. Finalmente, quedó cerrado y comenzó un abandono que se ha prolongado durante aproximadamente 60 años.

Proyectos que nunca llegaron a realizarse

El futuro del Granero de San Julián ha dado numerosas vueltas. En 2008, el Cabildo de la Catedral lo vendió a la Junta de Castilla-La Mancha por 1.919.923 euros. La intención inicial era instalar allí dependencias administrativas vinculadas al Palacio de Fuensalida, pero el proyecto no llegó a materializarse.

Cuatro años después, la Diputación de Toledo recibió el edificio mediante una dación en pago destinada a saldar parte de una deuda de la Junta con la institución provincial. También se planteó construir una residencia universitaria masculina y, años más tarde, cederla al Estado para ampliar el Museo del Greco dentro de la denominada «Manzana Greco». Ninguno de esos planes salió adelante y el inmueble continuó cerrado.

Qué significa realmente el ‘cohousing’

La primera intervención se concentrará en la parte ocupada por las antiguas escuelas. Aunque oficialmente se habla de 18 viviendas, no se trata de pisos independientes en el sentido convencional.

El diseño distribuye las primeras unidades en tres grupos de seis habitaciones. Cada residente contará con su propio dormitorio y baño, mientras que compartirá con otras cinco personas una cocina y un salón. El modelo busca combinar intimidad y convivencia y está dirigido principalmente a jóvenes, aunque todavía no se han anunciado los precios ni las condiciones definitivas para acceder a estos alojamientos.

Alamillos del Tránsito

Alamillos del TránsitoConsorcio de Toledo

La primera fase supera el millón de euros de inversión y será ejecutada por la unión temporal de empresas formada por Artectum y Kérkide. La actuación cuenta con una aportación de 400.000 euros del Consorcio de Toledo y con financiación de la Diputación provincial. El consorcio adjudicó oficialmente las obras el pasado abril.

Una plaza sobre la historia de Toledo

La transformación no se limitará al interior del edificio. El proyecto incorpora una plaza pública vinculada al agua y a la tradición de los antiguos jardines toledanos. Desde ella partirá un paso peatonal que comunicará Alamillos del Tránsito con la plaza del Conde, junto al Palacio de Fuensalida.

También se construirán 70 plazas de aparcamiento destinadas a residentes del casco histórico, algunas preparadas para la recarga de vehículos eléctricos. Se trata de una de las demandas más repetidas por los vecinos de una zona donde encontrar estacionamiento condiciona incluso la decisión de fijar una vivienda.

La intervención se ejecutará con la mínima demolición posible. Se conservarán las fachadas, los cipreses y los zócalos de pizarra que recuerdan el pasado escolar del inmueble. Además, las nuevas estructuras deberán convivir con los restos arqueológicos hallados en el solar, que quedarán protegidos.

Alamillos del Tránsito será así el primer gran escaparate de ‘Toledo Emerge’, el programa que también pretende recuperar el palacio de Abdón de Paz, San Ildefonso, el antiguo Hospital de San Juan de Dios y la antigua sede de Radio Nacional en San Cristóbal.

Donde durante años solo hubo puertas cerradas, ruinas y proyectos frustrados, Toledo quiere volver a levantar viviendas, espacios públicos y vida. El viejo granero de San Julián comienza, por fin, su última transformación.

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