Incendio Forestal de La Mierla, Guadalajara
El fuego se resiste a abandonar Castilla-La Mancha: focos ocultos y ganaderos pidiendo auxilio
Medios aéreos rastrean las combustiones latentes que permanecen en La Mierla, mientras Asaja reclama ayuda para explotaciones de once municipios de Toledo
Los incendios forestales continúan golpeando Castilla-La Mancha incluso allí donde las llamas comienzan a retroceder. El fuego de La Mierla, en Guadalajara, evoluciona favorablemente, pero todavía esconde pequeñas combustiones difíciles de localizar. Mientras tanto, en el norte de Toledo, numerosos ganaderos piden ayuda para poder atender a sus animales en las zonas afectadas.
El incendio declarado en La Mierla permanece en nivel 1. Las condiciones meteorológicas de los últimos días están favoreciendo los trabajos de extinción, aunque la emergencia todavía no puede darse por concluida.
El jefe del Servicio de Guadalajara, Miguel Aguilar, ha explicado que aún quedan «pequeñas combustiones latentes, difíciles de localizar». Para encontrarlas, el dispositivo está empleando medios aéreos capaces de determinar su ubicación exacta.
Una vez detectados estos puntos calientes, se señala el acceso a los equipos terrestres para que puedan adentrarse en la zona y proceder a su extinción definitiva. Se trata de focos que pueden permanecer ocultos entre la vegetación y obligan a mantener la vigilancia sobre todo el perímetro afectado.
La evolución positiva del incendio permitió levantar este domingo las medidas de evacuación que todavía permanecían vigentes en El Ordial y Aldeanueva de Atienza. De este modo, han quedado eliminadas todas las restricciones impuestas en las poblaciones afectadas y los vecinos han podido regresar a sus casas.
Los ganaderos de Toledo reclaman ayuda
La otra cara de la emergencia se encuentra en el norte de la provincia de Toledo. Asaja Toledo ha recibido numerosas llamadas de ganaderos que necesitan ayuda para poder atender a sus animales ante las dificultades provocadas por los incendios forestales que mantienen en alerta a varios municipios.
La organización agraria realizó este domingo las gestiones necesarias ante las administraciones competentes para buscar una respuesta a las explotaciones afectadas. La prioridad es facilitar que los profesionales puedan llegar hasta sus animales, alimentarlos y garantizar su atención mientras persista la situación de emergencia.
Los ganaderos afectados se encuentran en once localidades: Sartajada, Almendral de la Cañada, La Iglesuela del Tiétar, Buenaventura, Navamorcuende, El Real de San Vicente, Hinojosa de San Vicente, Castillo de Bayuela, Garciotum, Nuño Gómez y Pelahustán.
Aunque las llamas pierdan intensidad en algunos puntos, sus consecuencias continúan condicionando la vida de vecinos y trabajadores del campo. La vigilancia permanece activa en Guadalajara para sofocar los últimos focos, mientras los ganaderos toledanos esperan una solución urgente que les permita proteger a sus animales y evitar nuevas pérdidas.