Terreno quemado por el incendio forestal en La Mierla, GuadalajaraEuropa Press

Pastos calcinados y ganado sin alimento: La Mierla deja al campo de Guadalajara contra las cuerdas

La Junta evaluará los daños explotación por explotación, garantiza el cobro de la PAC y prepara ayudas para agricultores, ganaderos y apicultores afectados

El incendio forestal de La Mierla ha dejado una profunda herida en el campo de la Sierra Norte de Guadalajara. A la pérdida de pastos se suman los daños en explotaciones, cultivos, colmenas, caminos rurales, abrevaderos y cerramientos. Un golpe que obligará a numerosas explotaciones ganaderas a afrontar gastos extraordinarios durante los próximos meses e incluso más de una campaña.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha comenzado a trabajar con las principales organizaciones agrarias para calcular el alcance real de las pérdidas y definir las ayudas que se incluirán en el Plan de Recuperación de la zona afectada por las llamas.

Representantes del Ejecutivo autonómico se han reunido este miércoles con APAG, UPA y COAG para escuchar sus propuestas y explicar el procedimiento que se seguirá para realizar un diagnóstico detallado de los daños.

La intención de la Junta es estudiar la situación «explotación por explotación y municipio por municipio», ante la enorme variedad de afecciones provocadas por el fuego. Los servicios técnicos continuarán visitando las explotaciones agrícolas, ganaderas y apícolas para comprobar sobre el terreno la pérdida de pastos, los desperfectos en instalaciones y cultivos y el incremento de los costes que deberán asumir sus propietarios.

Ayudas adaptadas a cada explotación

Las Oficinas Comarcales Agrarias de Cogolludo y Sigüenza también trabajarán con los ayuntamientos afectados para localizar los daños registrados en caminos rurales, abrevaderos, cerramientos y otras infraestructuras municipales situadas en suelo rústico.

El objetivo es completar durante las próximas semanas una primera evaluación mediante informes y actas técnicas que reflejen las pérdidas y cuenten con la conformidad de agricultores, ganaderos, apicultores y responsables municipales.

«Queremos que las ayudas respondan a las pérdidas reales de cada explotación y, para ello, lo primero es disponer de una valoración precisa, compartida con los afectados y realizada sobre el terreno», ha explicado el viceconsejero de Política Agraria Común y Política Agroambiental, José Manuel Martín Aparicio.

A partir de este diagnóstico, la Administración regional determinará las líneas de apoyo necesarias para reparar infraestructuras, compensar la desaparición de pastos y atender otros perjuicios derivados del incendio.

El cobro de la PAC está garantizado

Una de las principales preocupaciones del sector era la posibilidad de que los daños ocasionados por el fuego impidieran cumplir las condiciones exigidas para recibir determinadas subvenciones. La Junta ha garantizado que los agricultores y ganaderos afectados podrán cobrar las ayudas de la Política Agraria Común que les correspondan.

Las consejerías de Agricultura y Desarrollo Sostenible delimitarán el perímetro de las explotaciones dañadas y aplicarán, cuando sea necesario, la causa de fuerza mayor. De esta manera, el incendio no impedirá a los profesionales recibir el anticipo de la PAC de este año ni cumplir los compromisos vinculados a los eco-regímenes y las ayudas agroambientales.

Esta protección se extenderá también a las explotaciones afectadas por otros incendios forestales registrados en Castilla-La Mancha que hayan superado las cien hectáreas quemadas.

Alimento para el ganado

La pérdida de pastos ha dejado a numerosas explotaciones extensivas dependiendo del suministro exterior de alimento para mantener a sus animales. La Diputación de Guadalajara está financiando este abastecimiento, distribuido con la colaboración de organizaciones agrarias, empresas de alimentación animal y otros operadores del sector.

La Junta advierte de que la recuperación de los terrenos no será inmediata y de que algunas explotaciones podrían necesitar ayuda durante más de una campaña.

Estas medidas formarán parte del Plan de Recuperación de la Sierra Norte, coordinado por el vicepresidente primero de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, después de las reuniones mantenidas con administraciones, ayuntamientos y sectores económicos y sociales afectados por el incendio.