Los alcaldes de la Sierra Norte reunidos en Cogolludo. EUROPA PRESS 29/7/2026
GUADALAJARA
El grito de la Sierra Norte tras el incendio: «Que no se apague también la vida de nuestros pueblos»
Los alcaldes afectados por el fuego de La Mierla exigen ayudas rápidas y sin trabas y alertan del golpe a la caza, la madera, la ganadería y el turismo rural
La lucha contra las llamas ha dado paso en la Sierra Norte de Guadalajara a otra batalla decisiva: reconstruir cuanto antes los municipios golpeados por el incendio de La Mierla y evitar que sus consecuencias aceleren la despoblación de una comarca especialmente vulnerable.
Los alcaldes de los pueblos afectados reclaman que las ayudas anunciadas por las distintas administraciones lleguen «con la mayor agilidad posible» y sin una maraña burocrática que retrase la recuperación. También advierten de que las indemnizaciones no serán suficientes si no van acompañadas de medidas capaces de garantizar el futuro económico y social del territorio.
Las demandas se han trasladado durante una reunión celebrada en Cogolludo entre representantes municipales y responsables de las administraciones estatal, autonómica y provincial. El encuentro ha servido para conocer las primeras necesidades de los pueblos y avanzar las actuaciones previstas para reparar los daños.
A la cita han asistido el vicepresidente primero del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro; la delegada de la Junta en Guadalajara, Rosa García; el presidente de la Diputación, José Luis Vega; varios diputados provinciales y la subdelegada del Gobierno en Guadalajara, Susana Cabellos.
Un golpe directo a la economía rural
Más allá del enorme daño medioambiental, los regidores temen que el incendio provoque un fuerte impacto económico en unos municipios que dependen en buena medida de los recursos naturales.
Los aprovechamientos forestales, los pastos, los cotos de caza, la explotación maderera y el turismo rural constituyen importantes fuentes de ingresos para los ayuntamientos y para numerosas familias de la comarca. La pérdida de una parte de esta actividad amenaza con prolongar durante años las consecuencias del fuego.
El alcalde de Semillas, César Rodríguez-Camuñas, ha explicado que el coto de caza supone aproximadamente el 30 por ciento de los ingresos municipales. A esa pérdida habrá que sumar los desperfectos ocasionados en las pistas forestales por el paso de la maquinaria pesada empleada durante las tareas de extinción.
Por este motivo, los alcaldes solicitan una evaluación técnica detallada que permita conocer el alcance real de los daños y diseñar un plan de recuperación ajustado a las necesidades de cada municipio.
Caminos, agua y telecomunicaciones
La reparación de las infraestructuras básicas es otra de las grandes urgencias. Los representantes municipales han comunicado daños en alambradas ganaderas, bocas de riego, mangueras, caminos forestales y sistemas de abastecimiento de agua.
También reclaman soluciones para los problemas de telecomunicaciones registrados en algunos puntos de la Sierra Norte, una carencia que complica todavía más la actividad cotidiana y económica de los pequeños municipios.
Los alcaldes consideran imprescindible que estas actuaciones se ejecuten mediante procedimientos extraordinarios y ágiles. El objetivo es recuperar cuanto antes la normalidad y permitir que agricultores, ganaderos, empresarios turísticos y trabajadores del sector forestal puedan retomar su actividad.
«Las ayudas son necesarias, pero no bastan»
El alcalde de Zarzuela de Jadraque, Miguel Ángel Moreno, y el alcalde pedáneo de Naharros, Ricardo Antón, han agradecido el esfuerzo económico comprometido por las administraciones, aunque han avisado de que la reconstrucción no puede limitarse al pago de indemnizaciones.
Ambos dirigentes locales defienden que la tragedia debe servir para afrontar los problemas estructurales de la Sierra Norte y garantizar la continuidad de quienes viven y trabajan en sus pueblos.
Los regidores han valorado especialmente la rapidez con la que suele actuar la Diputación de Guadalajara, mientras que Moreno ha mostrado más cautela ante los plazos de otras administraciones y el riesgo de que la burocracia termine bloqueando o retrasando las ayudas.
El temor de los alcaldes es que los fondos permitan reparar los daños más inmediatos, pero no consigan frenar el abandono rural si no se apoya de manera decidida al tejido productivo de la comarca.
«Apagar el incendio es imprescindible, pero ahora hay que evitar que se apague también la vida de nuestros pueblos», han resumido varios de los alcaldes reunidos en Cogolludo.