Parque Natural Sierra Norte, Guadalajara
La gran joya natural de Guadalajara herida por el fuego: un paraíso de lobos, hayedos y cumbres únicas
El incendio de La Mierla ha alcanzado el Parque Natural de la Sierra Norte, un espacio protegido de 117.898 hectáreas que alberga las montañas más altas de Castilla-La Mancha
El incendio de La Mierla no solo ha calcinado miles de hectáreas y obligado a evacuar decenas de poblaciones. Las llamas también han penetrado en el Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara, uno de los territorios de mayor valor ecológico de Castilla-La Mancha.
La entrada del fuego en el espacio protegido fue confirmada el pasado 17 de julio por la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez. La responsable autonómica advirtió entonces de que el incendio había alcanzado el parque natural y avanzaba por una zona boscosa con una gran cantidad de vegetación.
El último balance de la Junta sitúa en torno a 32.000 hectáreas la superficie forestal afectada por el incendio, que este miércoles ha entrado en fase de estabilización. Sin embargo, esta cifra corresponde a la totalidad del perímetro y no exclusivamente al parque. Todavía deberá determinarse cuántas hectáreas del espacio protegido han ardido y qué hábitats concretos han sufrido daños. Lo que sí está confirmado es que una parte de esta joya natural ha quedado marcada por las llamas.
El techo natural de Castilla-La Mancha
La Sierra Norte de Guadalajara no es una única montaña ni un bosque aislado. El parque natural, declarado en 2011, ocupa aproximadamente 117.898 hectáreas repartidas entre 35 términos municipales, según establece su ley de creación.
Dentro de sus límites se encuentran el macizo del Pico del Lobo-Cebollera, la Sierra del Ocejón, la Sierra de Alto Rey, Sierra Gorda, la Sierra de Tejera Negra y el macizo de La Tornera-Centenera, entre otros conjuntos montañosos.
Aquí se levantan las tres cumbres más elevadas de Castilla-La Mancha: el Pico del Lobo, con 2.273 metros; el Cerrón, con 2.199; y la Peña Cebollera Vieja o Tres Provincias, con 2.129 metros. Estas montañas conservan, además, las únicas formaciones de origen glaciar existentes en la región.
Hayedos, ríos y fauna protegida
Uno de sus enclaves más conocidos es el Hayedo de Tejera Negra, considerado uno de los hayedos más meridionales de Europa. A este se suman robledales, encinares, sabinares, pinares naturales de pino silvestre, bosques de ribera, brezales, praderas y turberas.
El territorio está recorrido por las cuencas de los ríos Jarama, Jaramilla, Lozoya, Sorbe y Bornova, además de numerosos arroyos de gran calidad biológica. En sus montes habitan especies como el lobo ibérico y el águila perdicera, junto con otras poco frecuentes en Castilla-La Mancha, como el pechiazul, el topillo nival o la mariposa Apolo.
El parque también forma parte de la Red Natura 2000 como Zona Especial de Conservación y Zona de Especial Protección para las Aves Sierra de Ayllón.
Pueblos construidos con piedra y pizarra
La Sierra Norte también conserva un extraordinario patrimonio humano. En ella se encuentran pueblos de la arquitectura negra como Majaelrayo, Umbralejo, Campillo de Ranas o Valverde de los Arroyos, cuyos términos municipales están integrados en el parque.
La ganadería, los aprovechamientos tradicionales y el turismo rural dependen directamente de este paisaje. Por eso, el incendio no solo deja consecuencias ambientales: también amenaza el modo de vida de numerosas familias de la comarca.
Con el fuego en fase de estabilización, comienza ahora una tarea más lenta: delimitar los daños, recuperar los terrenos quemados y proteger el futuro de uno de los grandes tesoros naturales de Guadalajara.