Centro de producción de Mahou San Miguel en Alovera (Guadalajara)MAHOU SAN MIGUEL

El pueblo de Guadalajara que esconde la mayor fábrica de cerveza de España y 12 millones de cañas diarias

Mahou abrió en Alovera en 1993 un coloso de 430.000 metros cuadrados con capacidad para producir 700 millones de litros anuales y que ya es el tercero más grande de Europa

En una región mundialmente conocida por sus viñedos y sus vinos se levanta uno de los mayores templos europeos dedicados a la cerveza. Está en Alovera, Guadalajara, y detrás de sus muros se producen diariamente alrededor de tres millones de litros, suficientes para servir 12 millones de cañas.

La fábrica pertenece a Mahou San Miguel y es la más grande de España. Sus dimensiones y su capacidad productiva también la colocan como la tercera mayor de Europa, según los datos difundidos por la compañía. Un gigante industrial que ocupa 430.000 metros cuadrados, el equivalente a unos 60 campos de fútbol, y que cambió para siempre la historia de este municipio castellanomanchego.

La ubicación encierra una curiosa paradoja. Pocas cervezas se identifican tanto con Madrid como Mahou, pero el corazón productivo de la histórica marca lleva más de tres décadas latiendo en Guadalajara.

Madrid se quedó pequeña

La historia de Mahou comenzó en 1890, cuando los hijos de Casimiro Mahou inauguraron su primera fábrica en el número 29 de la madrileña calle Amaniel. Aquel establecimiento producía cerveza y hielo, dos actividades que entonces estaban estrechamente relacionadas por la necesidad de conservar la bebida a baja temperatura.

El aumento del consumo obligó a la familia a buscar instalaciones mayores. En 1962 abrió una nueva fábrica en el paseo Imperial de Madrid, desde donde acompañó el crecimiento de la marca y el nacimiento, en 1969, de su emblemática Cinco Estrellas.

Sin embargo, el espacio volvió a resultar insuficiente. La ubicación dentro de la capital impedía ampliar el complejo y la compañía necesitaba una planta capaz de atender una demanda cada vez mayor. Mahou miró entonces hacia Guadalajara y encontró en Alovera el terreno necesario para levantar una fábrica de dimensiones nunca vistas hasta entonces en España.

El nuevo centro de producción se inauguró en 1993. A partir de aquel momento comenzó el traslado progresivo de la actividad industrial desde Madrid hasta Castilla-La Mancha.

Un río de cerveza

Las cifras permiten comprender la magnitud de la planta. El complejo tiene capacidad para producir siete millones de hectolitros al año, equivalentes a 700 millones de litros de cerveza. En una jornada habitual salen de sus instalaciones cerca de tres millones de litros, cantidad con la que podrían llenarse unos 12 millones de cañas.

La fábrica cuenta además con 13 líneas de envasado multiformato y un almacén de 33.600 metros cuadrados. Desde allí parten botellas, latas y barriles destinados a establecimientos y supermercados de toda España.

Mahou San Miguel presenta Alovera como su mayor centro productivo y uno de los más avanzados tecnológicamente de Europa. La automatización permite controlar miles de puntos del proceso, desde la preparación del agua y la cocción hasta la fermentación, el envasado y la expedición del producto.

Un motor para Castilla-La Mancha

La llegada de la cervecera también convirtió Alovera en un enclave estratégico para la industria de Guadalajara. La actividad de Mahou San Miguel aportó 263 millones de euros a la economía castellanomanchega durante 2024 y generó más de 10.000 empleos directos, indirectos y vinculados a la hostelería en la comunidad. La compañía realizó además compras por valor de 61 millones de euros a más de 300 proveedores regionales.

La planta afronta ahora una nueva transformación destinada a reducir su impacto ambiental. El complejo dispone de un parque solar, utiliza electricidad procedente de fuentes renovables y proyecta una instalación de biomasa que permitirá disminuir hasta un 95 % sus emisiones directas de dióxido de carbono.

Mahou continúa siendo madrileña por nacimiento, historia e identidad. Pero detrás de millones de botellines con cinco estrellas existe también un secreto a voces: buena parte de la cerveza más reconocible de Madrid sale cada día de un pueblo de Guadalajara.