Berenjenas de Almagro presentadas a la mesa

Berenjenas de Almagro presentadas a la mesaBerenjenas de Almagro

Berenjenas de Almagro: el único encurtido protegido del mundo lo trajeron los árabes y ahora está en peligro

Cada vez se vende más, pero sin relevo generacional aparece la frustración ante el peligro de extinción de una tradición de mil años

Campo de Calatrava guarda un producto único en sus tierras. Cultivado desde tiempos de Al-Ándalus, cuando los árabes introdujeron su tradición, actualmente sobrevive como producción autóctona artesanal.

En cualquier supermercado, feria o bar es fácil encontrarlas, siendo del gusto de cualquiera por su tacto tierno y sabroso en paladar. Para acompañar con cerveza, en ensaladas o en solitario, la berenjena de Almagro es uno de los productos más destacados en las mesas españolas. El total de su producción arrasa en el mercado. Se vende todo, pero cada vez es más complicado encontrar mano de obra para las empresas locales.

Lo peculiar del encurtido lo presenta como el único protegido del mundo bajo el sello de Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.). Dicha certificación garantiza la autenticidad de un producto exclusivo de Campo de Calatrava.

Tan solo siete pueblos de la comarca siguen dedicados a su cultivo, aunque los agricultores cada año encuentran más trabas para su desarrollo. Este año solo tres familias se han decidido a mantener viva la berenjena de Almagro en el mercado.

Historia de una tradición milenaria

La invasión de los árabes en la Península Ibérica propició la llegada de un manjar histórico, que legaron para siempre al campo español tras la Reconquista. Su primer testimonio oficial data del siglo XI, pero da constancia de su tradición desde años atrás. Seguramente fueron los venidos de Siria los que introdujeron el producto y sería el agrónomo Abú Zacarías el que escribiría sobre la berenjena como hortaliza y su versión conservada en vinagre.

El libro que da cuenta se titula 'Libro de la Agricultura' y presenta el primer testimonio recogido en papel de la historia de las berenjenas de Almagro. Hace mil años quedó establecida su forma de conserva típica y ya en el siglo XVII se propagan refranes como: «En Almagro berenjenas a carros».

Berenjenas de Almagro

Berenjenas de AlmagroWebos fritos

Tras la Guerra Civil se construyó el entramado comercial gracias a las primeras familias que vieron en el producto una forma de salir adelante. Envasadas en orzas de barro, las berenjenas ganan popularidad y en 1963 se mejoraría su conservación, distribución y presentación en garrafas de vidrio y las primeras latas al 'baño maría'.

Tan solo un año más tarde nacería la primera fábrica que dotó el proceso de un carácter industrial elevando a las berenjenas de Almagro al gran escaparate de la gastronomía de Castilla-La Mancha. Desde 1994 cuenta con la certificación de Indicación Geográfica Protegida y en 2012 se desarrolló el Pliego de Condiciones para la elaboración de la Berenjena de Almagro, con el objetivo de garantizar la autenticidad y preservación de un encurtido único.

Una producción ancestral en peligro

Cesta de berenjenas durante su recolección

Cesta de berenjenas durante su recolecciónBerenjenas de Almagro

Las berenjenas de Almagro responden a un proceso artesanal que vive de la tradición de numerosas generaciones pasadas. Pese a su gran acogida comercial, cada año se reducen las hectáreas de cultivo. El producto mantiene una clientela fiel y cada vez se abre a más mercados, pero la escasez de mano de obra es un quebradero de cabeza para los agricultores.

Cada año se vende más, pero sin relevo generacional aparece la frustración ante el peligro de extinción de una tradición de mil años. Desde hace algunas campañas, el 90% de la mano de obra la protagonizan temporeros migrantes y la española se reduce cada año. Muchos de los extranjeros llegan sin papeles y tampoco se les puede contratar, por lo que la clave reside en convencer a las generaciones venideras de la importancia de mantener la tradición, que además resulta más que beneficiosa económicamente.

El cultivo es sacrificado. Desde febrero comienza su siembra en semillero, para trasplantarla en el terreno con la llegada de mayo. La época de recolecta va de julio a octubre, los meses de más calor con temperaturas que superan los cuarenta grados.

Además, pese a llegar tiernos a los comensales, en el momento de la recolección pincha y se precisa de guantes. Una vez seleccionadas aquellas que presentan un tamaño acorde, pasan por el filtro humano que desecha las que están en malas condiciones y las prepara para su conserva.

Cocidas y fermentadas se aliñan con vinagre, pimentón, sal, cominos, aceite y ajo. En cuanto a su presentación las hay aliñadas, embuchadas con pimiento dulce o picante, embuchadas en pasta de pimiento, como cogollos y también troceadas.

Beneficios

Elaboración del producto

Elaboración del productoBerenjenas de Almagro

Las berenjenas de Almagro han sido analizadas en varios estudios que coinciden en la alta cantidad de propiedades positivas para promocionar su consumo. Uno de los más recientes llevado a cabo por el servicio de Oncología del Hospital General Universitario de Ciudad Real, destaca la presencia de moléculas antioxidantes conocidas como polifenoles.

Uno de ellos, el ácido clorogénico se destaca por su función antitumoral y también favorece al sistema cardiovascular. Su interesante potencial oncológico está sometiendo a la molécula a diversos ensayos en la lucha contra los cáncer de mama, colon, pulmón y próstata.

La lista es larga, todo son beneficios. Ayuda a la vista, facilita la reducción del colesterol LDL, preserva la flora microbiona y mejora la salud intestinal.

En definitiva, la berenjena de Almagro es mucho más que un manjar que llevarse a la boca. Es un pedazo de historia convertido en encurtido y es único en el mundo. Este producto abandera los Campos de Calatrava por toda la geografía nacional e internacional. Un legado que debe preservarse para que pueda seguir expandiendo su tradición en cada bocado.

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