Observatorio de Yebes, Guadalajara

Observatorio de Yebes, GuadalajaraTurismo Castilla-La Mancha

Así es el Observatorio de Yebes, el coloso de 25 hectáreas elegido por Sánchez para ver el eclipse del siglo

El presidente prevé interrumpir sus vacaciones en La Mareta para seguir los 58 segundos de oscuridad total desde el centro oficial del fenómeno

En lo alto del Cerro de la Palera, rodeado por el paisaje de La Alcarria y lejos del resplandor de Madrid, se levanta uno de los complejos científicos más importantes de España. El Observatorio de Yebes, en Guadalajara, será el gran palco institucional desde el que se seguirá el eclipse total de Sol del próximo 12 de agosto y el lugar al que Pedro Sánchez tiene previsto desplazarse para contemplar el fenómeno.

El presidente del Gobierno interrumpirá así durante unas horas sus vacaciones en la residencia de La Mareta, en Lanzarote, para viajar hasta Castilla-La Mancha.

El escenario no ha sido elegido al azar. El Gobierno designó en mayo al Observatorio de Yebes como centro oficial de seguimiento del eclipse. Desde sus instalaciones se coordinarán retransmisiones y actividades científicas y divulgativas de un acontecimiento que no se contemplaba desde la Península Ibérica desde hace más de un siglo.

Un gigante científico en plena Alcarria

El complejo ocupa una parcela de alrededor de 25 hectáreas y se encuentra a una altitud de entre 930 y 980 metros. La construcción comenzó en 1975 en un enclave elegido por su clima seco, la calidad del cielo y su distancia respecto a la contaminación lumínica y radioeléctrica de Madrid.

El observatorio pertenece al Instituto Geográfico Nacional y es la única Infraestructura Científica y Técnica Singular dedicada a la astronomía existente en Castilla-La Mancha. Tras medio siglo de actividad, el nombre de Yebes es conocido en congresos y redes internacionales de radioastronomía y geodesia espacial.

Su imagen más reconocible es la enorme antena parabólica del radiotelescopio de 40 metros de diámetro, abierta a investigadores de todo el mundo. Junto a ella se encuentra el radiotelescopio geodésico Jorge Juan, de 13,2 metros, integrado en una red internacional que permite estudiar con enorme precisión la forma, la orientación y los movimientos de la Tierra.

A diferencia de los observatorios ópticos tradicionales, en Yebes no predominan las grandes cúpulas desde las que mirar directamente las estrellas. Sus antenas captan ondas de radio procedentes de regiones situadas a millones de años luz. El radiotelescopio de 40 metros forma parte de redes que conectan instrumentos repartidos por todo el planeta y consiguen que trabajen como si fueran un único telescopio del tamaño de la Tierra.

Las instalaciones cuentan también con laboratorios de receptores y amplificadores criogénicos, una cámara anecoica para medir antenas, gravímetros, sismógrafos y tecnología destinada a la radioastronomía y las comunicaciones espaciales. Algunos de los componentes desarrollados en Yebes han terminado instalados en telescopios y proyectos científicos internacionales.

Apenas 58 segundos de oscuridad total

El Observatorio de Yebes se encuentra dentro de la franja de totalidad. El eclipse parcial comenzará en el municipio alrededor de las 19.36 horas y el momento culminante llegará poco después de las 20.31. Durante aproximadamente un minuto, la Luna ocultará completamente el disco solar y el cielo se oscurecerá en pleno atardecer.

El director del observatorio, Pablo de Vicente, calcula que la totalidad durará en este punto unos 58 segundos. Será un instante muy breve, pero suficiente para que se haga de noche, descienda ligeramente la temperatura y pueda observarse la corona solar.

El centro lleva preparando la cita desde hace meses. Sus responsables han instalado una cámara de alta resolución en la torre solar y dispondrán de un segundo equipo de reserva. Las imágenes se emitirán para toda España en colaboración con RTVE y también a través del canal del Instituto Geográfico Nacional.

La elección de Yebes responde, además de a su prestigio científico, a sus buenas comunicaciones, su cercanía a Madrid y su capacidad tecnológica. El recinto cuenta con una conexión de alta velocidad a la red científica española, imprescindible para distribuir imágenes y datos en directo.

El aforo dentro de las instalaciones estará restringido y no funcionará como un punto de acceso masivo para visitantes. Los científicos insisten en que quienes contemplen el eclipse desde otros lugares deberán buscar un horizonte oeste completamente despejado y utilizar siempre gafas homologadas, salvo durante los breves segundos de totalidad.

Durante menos de un minuto, todos los focos dejarán de estar sobre las grandes antenas de Yebes para dirigirse al Sol. Allí estará previsiblemente Sánchez, recién llegado desde La Mareta, mientras este rincón de Guadalajara se convierte en el gran escaparate científico de España.

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