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El gigante manchego nacido de siete avicultores que ya vende 200 millones de kilos de pienso

Avicon prepara en Consuegra un centro pionero contra la gripe aviar y la peste porcina y abrirá nuevos almacenes en Ciudad Real y Jaén tras invertir hasta ocho millones de euros

Siete avicultores de Castilla-La Mancha se unieron en 1964 para comercializar huevos. Más de seis décadas después, aquella pequeña cooperativa se ha convertido en un gigante agroalimentario que vende alrededor de 200 millones de kilos de pienso al año y prepara una nueva expansión dentro y fuera de la región.

Avicon trabaja actualmente en la construcción de un centro de desinfección en su sede de Consuegra, en Toledo, que será «pionero en Castilla-La Mancha», según ha avanzado el presidente de la cooperativa, Mario Contento.

La instalación estará destinada a garantizar la desinfección completa de los camiones y reducir el riesgo de propagación de enfermedades que amenazan al sector ganadero, como la gripe aviar, la peste porcina, la lengua azul o la dermatosis nodular.

El proyecto forma parte del proceso de modernización emprendido por la cooperativa, que durante los últimos dos o tres años ha invertido entre siete y ocho millones de euros en maquinaria, instalaciones y ampliaciones. Entre las actuaciones ejecutadas se encuentran una planta fotovoltaica de 600 kilovatios y la incorporación de una quinta granuladora.

Dos nuevos almacenes

Avicon también prepara la apertura de dos nuevos almacenes. El primero estará situado en Agudo, en la provincia de Ciudad Real, una zona con una importante presencia ganadera. El segundo se proyecta en el entorno de Mengíbar, en Jaén, y supondrá un nuevo paso en la expansión de la cooperativa por Andalucía.

«Con un buen producto y un buen servicio vas a todos los sitios», ha defendido Contento, quien ha explicado que la empresa estudia abrir próximamente «otros dos o tres almacenes».

La cooperativa ya cuenta con un establecimiento y una ferretería en Albacete, donde analiza incorporar nuevos servicios, como el suministro de gasóleo o lavaderos de vehículos, tanto para sus socios como para el público general.

Aunque la fabricación y comercialización de piensos continúa siendo su actividad principal, Avicon lleva más de una década ampliando su catálogo para ofrecer una atención integral a las explotaciones ganaderas.

Sus comerciales y veterinarios asesoran a los socios sobre alimentación, rentabilidad y mejora genética de los animales. «No es lo mismo una oveja manchega de hace 30 años que una oveja de ahora», ha señalado el presidente de la entidad para explicar la transformación experimentada por el campo.

El reto de superar los 200 millones de kilos

El crecimiento de Avicon queda reflejado en sus cifras de producción. En 1999 fabricaba unos 90 millones de kilos de pienso, mientras que actualmente comercializa alrededor de 200 millones anuales.

La cooperativa llegó a superar esa barrera hace dos años, aunque la producción descendió durante el último ejercicio debido a las lluvias, que redujeron la necesidad de aportar alimento al ganado en el campo.

Ahora quiere volver a rebasarla gracias a la incorporación de nuevas integraciones de ganado bovino y porcino. «Queremos subir. Es difícil, pero a base de lucha y coraje se puede conseguir», ha asegurado Contento.

Preocupación por los recortes de la PAC

El presidente de Avicon también ha advertido de las dificultades que atraviesa el sector por la inestabilidad internacional y la volatilidad de los precios. La crisis del cereal de hace tres o cuatro años obligó a la cooperativa a pagar el pienso a 400 euros, una situación que ha calificado de «verdadero desafío».

Sin embargo, su principal preocupación se centra ahora en los recortes que plantea la Comisión Europea para la Política Agraria Común. Contento considera que estas ayudas representan un respaldo necesario para los productores ante un mercado cambiante e inseguro.

El responsable de la cooperativa ha lamentado que desde Bruselas se destinen recursos a actuaciones que considera poco útiles mientras se reduce el apoyo al sector primario. A su juicio, mantener estas ayudas resulta fundamental para incentivar a agricultores y ganaderos y garantizar la continuidad de las explotaciones.