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Ciudad Real se convierte en el gran laboratorio de la energía que moverá el futuro

Más de 200 participantes se citan en un congreso internacional mientras Castilla-La Mancha saca músculo en renovables, redes inteligentes e hidrógeno verde

Ciudad Real se ha convertido en el epicentro de la carrera por diseñar la energía del futuro. Más de 200 participantes se han reunido en la capital manchega para abordar los avances que marcarán los próximos años en ámbitos como las redes inteligentes, el almacenamiento energético, la digitalización y las tecnologías limpias.

La Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de la Universidad de Castilla-La Mancha acoge la octava edición de la International Conference on Smart Energy Systems and Technologies 2026, conocida como SEST 2026.

Durante la inauguración, la directora de la Agencia de Investigación e Innovación de Castilla-La Mancha, Charo Serrano, ha reivindicado el potencial de la región para avanzar hacia un modelo energético «más sostenible e inteligente» gracias al peso alcanzado por las energías renovables y a la fortaleza de su tejido investigador.

La responsable autonómica ha destacado el trabajo conjunto desarrollado por grupos de investigación, centros tecnológicos y empresas innovadoras. Un ecosistema con el que Castilla-La Mancha aspira a transformar su liderazgo en generación renovable en una posición estratégica dentro del desarrollo de las nuevas tecnologías energéticas.

Del sol y el viento al hidrógeno verde

Castilla-La Mancha quiere aprovechar su posición en energía solar fotovoltaica y eólica para acelerar ahora en otros sectores llamados a desempeñar un papel decisivo durante las próximas décadas.

Entre ellos figura el hidrógeno verde, un campo en el que trabajan conjuntamente el Centro Nacional del Hidrógeno, el Clúster del Hidrógeno y la Oficina del Hidrógeno Renovable.

La Junta sostiene que la colaboración entre universidades, centros de investigación, empresas y administraciones permitirá que la región no se limite a producir energía limpia, sino que participe también en el desarrollo de las tecnologías necesarias para almacenarla, distribuirla y gestionarla de una manera más eficiente.

En ese camino aparecen las redes eléctricas inteligentes, capaces de ajustar la producción y el consumo; las nuevas soluciones de almacenamiento energético; la digitalización de los sistemas y el impulso de tecnologías que reduzcan las emisiones.

Una estrategia hasta 2028

Esta apuesta forma parte de las prioridades incluidas en el PRINCET 2025-2028, que coloca la transición energética, la sostenibilidad y la digitalización entre los principales ejes de la política regional de investigación e innovación.

Charo Serrano ha defendido que Castilla-La Mancha está construyendo un modelo que integra investigación, empresas y administraciones para afrontar la transformación del sistema energético.

«Castilla-La Mancha no solo es líder en generación de energías renovables, también está construyendo un ecosistema de innovación», ha asegurado la directora de la Agencia, que ha situado la investigación como una de las piezas fundamentales para hacer posible «la transición energética del futuro».

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