Casa siglo XV, Toledo
La antigua fábrica de chocolate de Toledo que ocultaba una casa gótica del siglo XV
La retirada de escombros y revocos dejó al descubierto pesebres, yeserías, artesonados y un patio toledano que habían permanecido escondidos durante años
Durante años fue una fábrica de chocolate. Pocas personas podían imaginar entonces que detrás de sus paredes se escondía una magnífica vivienda levantada entre los siglos XV y XVI.
El descubrimiento se produjo en el número 2 del callejón de Usillos, en pleno casco histórico de Toledo. Después del cierre de la fábrica, el inmueble fue adquirido por Sagrario Felisa de Ancos García con la intención de convertirlo en su vivienda.
Las obras comenzaron como una rehabilitación particular, pero cada pared retirada y cada espacio desescombrado fueron sacando a la luz elementos que cambiaron por completo la historia conocida del edificio.
La primera sorpresa estaba en el sótano
Al limpiar el subsuelo aparecieron unos antiguos pesebres y una bóveda de cañón construida en ladrillo visto. Los hallazgos continuaron cuando los trabajos alcanzaron el patio y las estancias superiores.
Bajo las capas de revoco permanecían escondidas una balaustrada, cerámicas ornamentales, yeserías de estilo gótico y el pavimento original de un patio porticado típicamente toledano.
Casa gótica, Toledo
También se recuperaron artesonados y diferentes elementos que permitieron reconocer la estructura de una casería de los siglos XV y XVI. La vivienda había sobrevivido al paso del tiempo y a sus sucesivos usos, aunque buena parte de su riqueza permaneciera tapada.
La rehabilitación respetó esos elementos históricos. Una de las principales transformaciones modernas consistió en convertir la antigua zona de lavaderos de la azotea en un apartamento con vistas sobre el caserío toledano.
Un trabajo reconocido
La intervención fue realizada y financiada por la propietaria, con la colaboración de sus familiares. En 1991 recibió una mención especial en la categoría de conservación de los premios Europa Nostra.
Casa gótica, Toledo
La recuperación del edificio dejó así una de esas historias que explican el extraordinario subsuelo patrimonial de Toledo: una fábrica de chocolate que, al cerrar sus puertas, permitió redescubrir una vivienda gótica escondida durante siglos.