El manuscrito que puso a unos monjes en pie de guerra llega a Almagro 868 años después
El manuscrito que puso a unos monjes en pie de guerra llega a Almagro 868 años después
El privilegio firmado por Sancho III en 1158 puso una fortaleza amenazada en manos de unos monjes que acabarían convirtiéndose en guerreros
Almagro abrirá este fin de semana una ventana directa a uno de los episodios más fascinantes de la historia medieval española. La ciudad recibirá el documento firmado en 1158 por el rey Sancho III de Castilla que entregó la villa y la fortaleza de Calatrava al abad Raimundo de Fitero para que asumiera su defensa. Aquel privilegio real acabaría dando origen a la Orden de Calatrava, una formidable organización de monjes guerreros cuyo poder militar, político y económico se extendió durante siglos.
La llegada de este manuscrito excepcional será el gran acontecimiento de la conmemoración del 868º aniversario de la Orden de Calatrava, que se celebrará los días 19 y 20 de septiembre en la iglesia de San Agustín de Almagro. El templo permanecerá abierto gratuitamente durante todo el fin de semana para permitir que vecinos y visitantes puedan acercarse a una pieza esencial para comprender la historia de Castilla.
Una frontera amenazada
La historia comenzó en uno de los momentos más delicados de la Reconquista. Calatrava, situada junto al Guadiana y en una posición estratégica para proteger el camino entre Toledo y Andalucía, se encontraba amenazada por el avance almohade. Los templarios, encargados hasta entonces de defender la fortaleza, renunciaron a mantener aquella peligrosa plaza.
Ante la ausencia de nobles dispuestos a hacerse cargo de ella, el abad Raimundo de Fitero aceptó el desafío. El 1 de enero de 1158, en Almazán, Sancho III firmó la carta de donación perpetua de la villa y la fortaleza de Calatrava a la Orden del Císter, representada por el religioso.
La comunidad organizada para proteger el enclave fue evolucionando hasta convertirse en la Orden de Calatrava. Sus caballeros combinaron la disciplina religiosa del Císter con la actividad militar. En 1164, el papa Alejandro III les concedió una regla propia que permitió diferenciar a los caballeros de los monjes.
Con el paso del tiempo, la Orden llegó a poseer más de 70 encomiendas y acumuló enormes extensiones de tierra. Su fuerza convirtió el maestrazgo en una posición codiciada por la nobleza y otorgó a sus dirigentes una influencia decisiva en la política castellana. Finalmente, la institución quedó incorporada a la Corona a finales del siglo XV. El Archivo Histórico Nacional conserva actualmente su extraordinario fondo documental.
Un documento ligado a Almagro
El manuscrito mantiene una relación especialmente estrecha con Almagro. La ciudad albergó durante siglos el Archivo Maestral Calatravo, hasta que la desamortización del siglo XIX provocó la dispersión de sus fondos. Posteriormente, buena parte de esa documentación quedó depositada en el Archivo Histórico Nacional.
Su llegada permite ahora recuperar simbólicamente una parte esencial del pasado de la localidad. El propio Ayuntamiento considera el privilegio de Sancho III un manuscrito de «valor excepcional» y uno de los documentos más importantes vinculados al nacimiento de la Orden.
Historiadores, arqueología y música
La conmemoración comenzará el sábado 19 de septiembre a las 10.00 horas con la recepción de autoridades. A las 10.15 se celebrará el acto inaugural del aniversario y, desde las 12.00 horas, arrancará el ciclo de conferencias «Historia y legado en el territorio del Campo de Calatrava».
El catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha Francisco Ruiz Gómez analizará el documento de Sancho III. Después intervendrán el director del Archivo Histórico Nacional, Juan Ramón Romero; los profesores de la UCLM Antonio de Juan y Jesús Molero García; y el investigador del CSIC Francisco Fernández Izquierdo.
Las ponencias permitirán recorrer la evolución del territorio desde el periodo anterior a la llegada de la Orden hasta la configuración del Campo de Calatrava durante la Baja Edad Media y la Edad Moderna.
La jornada del sábado terminará a las 20.00 horas con un recital de piano de Alfonso Candelas, incluido en el I Ciclo de Música y Patrimonio. La clausura oficial tendrá lugar el domingo a las 17.00 horas.
La iglesia de San Agustín podrá visitarse el sábado entre las 11.30 y las 20.00 horas y el domingo desde las 10.00 hasta las 17.00 horas. La entrada será libre. Durante dos días, Almagro volverá así al momento en que una firma real, una fortaleza amenazada y un grupo de religiosos dispuestos a combatir cambiaron para siempre la historia de Castilla.