(Foto de archivo) Emiliano García-Page en las instalaciones del trasvase en Albalate de Zorita (Guadalajara)
Page quiere que C-LM asuma parte de la gestión del Tajo y el Guadiana por el «atasco en las confederaciones»
El presidente de Castilla-La Mancha también ha pedido que sea la región quien se ocupe de medir el nivel de los acuíferos porque «recelamos de los datos que se dan»
La 'guerra por el agua' sigue desatada en Castilla-La Mancha. El Partido Popular señala al Gobierno de Emiliano García-Page como máximo culpable del descenso del agua de la que disponen agricultores y ganaderos. Paco Núñez, condenaba que «el agua se va a Portugal» con la permisividad del mandato socialista.
El PSOE responde con dureza a un Núñez que se erige como «máximo defensor del agua de Castilla-La Mancha». Sergio Gutiérrez, 'número dos de Page', asegura que «la única política de agua del PP regional es un pacto oculto con el Levante y con Génova para que Paco Núñez, siga siendo candidato del PP de Castilla-La Mancha».
Este cruce de acusaciones alrededor del agua nace del desplante de Núñez denunciado por el PSOE, al no contestar a las amenazas del 'popular' y presidente de Murcia, Fernando López Miras. El murciano aseguraba que «pondrá todas las trabas a las reglas del Trasvase hasta que el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, sea presidente y las retire».
«Da igual que sea el Sorbe, que sea el Guadiana, el Segura, el Júcar o que sea el Tajo, la única política de agua del PP es un pacto oculto con el Levante y con Génova que permita ser candidato a Núñez en Castilla-La Mancha, con tal de que guarde silencio contra las traiciones que hacen en materia de agua en nuestra tierra», ha criticado, al tiempo que ha trasladado que ello «no lo podemos permitir».
Page para asumir el Tajo y el Guadiana
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, mostraba recientemente su preocupación ante el «atasco» de las confederaciones hidrográficas del Guadiana y del Tajo. Por ello, el presidente ha pedido asumir parte de la gestión. La petición ha sido registrada formalmente ante el Ejecutivo central y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco).
Esta solicitud de la Junta pretende intervenir en la tramitación de expedientes y aliviar lo que Page ha definido como un importante «atasco» administrativo que, a su juicio, está afectando especialmente a agricultores y ganaderos que esperan durante años la resolución de cuestiones relacionadas con pozos, regadíos o aprovechamientos de agua.
Page puntualizaba que en ningún caso piden la competencia gestora, solamente parte de la administración para solventar el problema. «Hay atasco en las confederaciones hidrográficas, se tarda años, hay mucho lío. Curiosamente lo que más rápido va son las sanciones», ha lamentado el presidente regional, poniendo especialmente el foco en los problemas que existen en Castilla-La Mancha con «la gestión de acuíferos» y «la gestión de los pozos».
C-LM recela de los datos
La primera petición afecta a las confederaciones del Guadiana y del Tajo, aunque Page ha avanzado que la intención de su Gobierno es plantearlo «más adelante» también para las demarcaciones del Júcar y del Segura.
«Lejos de discutir y echarle la culpa a otro, queremos echar una mano», ha defendido el presidente, quien ha asegurado además que, en caso de darse esa encomienda, el Ejecutivo autonómico está dispuesto a contratar «entre 400 y 500 personas» con el objetivo de responder a la preocupación que, según ha señalado, existe entre multitud de agricultores y ganaderos con la gestión del agua.
El presidente de Castilla-La Mancha ha aprovechado para recordar otra de sus propuestas en relación a mediciones de los acuíferos, competencia que quiere desarrollar la región. «Queremos tener datos propios sobre los acuíferos. Recelamos de los datos que se dan», ha señalado, antes de anunciar que este trabajo se realizará junto a la Universidad de Castilla-La Mancha y su Centro Regional de Estudios del Agua (CREA).
«No es obligatorio fiarse, es obligatorio saber de qué estamos hablando», ha resumido Page, que ya en marzo había planteado incluso la instalación de piezómetros propios por parte de la Junta para contrastar las mediciones existentes.