(Foto de ARCHIVO) Entierro de varios migrantes, en el cementerio musulmán, a 22 de agosto de 2026, en Ceuta (España)
Castilla-La Mancha es una de las regiones de España que no cuenta con espacios funerarios islámicos
Cantabria, Extremadura y Castilla-La Mancha son las únicas regiones de España sin espacio islámico en alguno de sus cementerios, aunque espera que entre 2030 y 2035 se va a disparar la demanda
Un informe elaborado por la Asociación Entierro Digno advierte que Castilla-La Mancha no cuenta en la actualidad con ningún espacio funerario islámico.
Según el informe, España cuenta con 14 espacios funerarios islámicos con capacidad verificada de los 44 catalogados en todo el país. Así, en el documento advierte de un «vacío de datos» institucional respecto a una comunidad que roza los 1,99 millones de personas, ya que en más del 70% de los recintos existentes las administraciones no publican la cifra de plazas o sepulturas libres.
En este sentido, indica que, pese a que el marco normativo reconoce el derecho a una sepultura «digna sin discriminación religiosa» desde hace más de cuatro décadas, menos de 50 de los 8.131 municipios españoles «han cumplido».
Actualmente, junto a Castilla-La Mancha, otras dos comunidades autónomas, Extremadura y Cantabria, carecen por completo de cualquier tipo de espacio islámico en sus cementerios. Por su parte, la Comunidad de Madrid tiene dos espacios catalogados, pero ninguno ofrece plazas operativas actualmente, al encontrarse el recinto de Griñón colmatado y el de Carabanchel proyectado pero sin ejecutar.
La demanda se disparará a partir de 2030
Entre las aportaciones metodológicas del informe resalta el hallazgo de que la demanda funeraria real es un 33% superior a los fallecimientos directos registrados. Frente a las 6.739 defunciones contabilizadas al año, la entidad calcula en 8.984 las inhumaciones anuales obligatorias.
Tras analizar 41 hospitales de referencia en España, los autores del estudio constataron que ninguno cuenta con un protocolo específico verificado para atender esta solicitud. Esta discrepancia obedece a cuatro categorías de restos biológicos que el rito islámico exige enterrar y que la normativa sanitaria clasifica de forma genérica como «residuo sanitario» para incineración: amputaciones mayores (1.155 casos anuales), restos quirúrgicos reconocibles (772), fetos de segundo y tercer trimestre (317) y mortinatos o neonatos, uno.
A este escenario se suma el factor demográfico. La primera gran generación de migrantes musulmanes afincada en España tiene en la actualidad entre 45 y 65 años, por lo que el informe proyecta que la demanda de enterramientos se disparará entre los años 2030 y 2035. La organización subraya, además, que no se trata de una demanda migratoria puntual, dado que alrededor de un tercio de la población islámica residente cuenta con la nacionalidad española de pleno derecho (cifra que alcanza del 55% en Ceuta y Melilla).
El informe también revela que la escasez de plazas operativas obliga a las familias a hacer desplazamientos medios de 79 kilómetros hasta el cementerio islámico más cercano, trayecto que se eleva a una media de 96 kilómetros en los municipios que carecen de recinto propio y que ha llegado a registrar picos de hasta 356 kilómetros.