Otro imprescindible de la Semana Santa es la sopa de ajo. En la Pasión de Zamroa es común comerlo en la madrugada del Viernes Santos, en una parada de la procesión de Jesús Nazareno. Esta receta se prepara con caldo, ajo, pimentón, aceite de oliva, manteca, pan de días precios, huecos y jamón cortado en taquitos. Si bien las sopas de ajo tiene distintas variantes en diversas zonas de España, su origen es castellano. Además es un plato típico para los días fríos tan comunes en el invierno de Castilla y León, donde los jornaleros lo tomaban antaño de almuerzo.