Retrato de Miguel de Cervantes SaavedraGTRES

El asesinato que dio por error con Cervantes en la cárcel donde habían estado su padre y su abuelo

El misterioso asesinato de un caballero de la Orden de Santiago, al parecer por una aventura amorosa con una mujer casada, acabó con el escritor y otras diez personas en prisión

Alas puertas de lo que hoy es la casa-museo Cervantes de Valladolid, la única vivienda original del escritor que se conserva en España, sucedió un hecho que daría con el autor de El Quijote en la misma cárcel por donde anteriormente habían pasado tanto su padre como su abuelo.

La noche del 27 de junio de 1605, Gaspar de Ezpeleta, un caballero de la Orden de Santiago, fue atacado por un desconocido embozado que le causó gravísimas heridas que dos días después le acabarían causando la muerte. Antes de fallecer, había sido auxiliado por algunos vecinos, entre ellos, el genio de la literatura universal. La víctima fue llevada a una de las viviendas del edificio, donde le atendieron médicos, clérigos e incluso la hermana de Miguel de Cervantes Magdalena le ayudó a morir, por lo que fue recompensada con un vestido de seda.

Esta hospitalidad no fue, sin embargo, recompensada por las autoridades, sino todo lo contrario. Como señala el Ministerio de Cultura, con el fin de acelerar el proceso de declaraciones, 11 personas fueron llevadas a prisión, entre ellas el autor de Novelas Ejemplares y su familia, a excepción de su esposa, Catalina, que estaba fuera de Valladolid, y la mencionada hermana.

Un caso sin resolver

La investigación del caso jamás dio con la identidad del asesino, aunque todos los indicios señalan que el motivo sería una aventura amorosa de la víctima, Ezpeleta, con una mujer casada. Y es que, Gaspar de Ezpeleta sufrió el ataque de noche, a lo que entonces eran las afueras de la ciudad y ataviado con la capa de su criado y armado con un espadín.

En todo caso, Cervantes acabó en la cárcel de Valladolid, al igual que en el pasado lo habían hecho su padre, Rodrigo, y su abuelo Juan. El padre del literato, cirujano de profesión, entró en prisión el 2 de julio de 1552 por no pagar una deuda de 44.472 maravedíes, lo que le costó una estancia de siete meses entre rejas. Años antes, el abuelo de Cervantes entró en el mismo presidio, donde permaneció durante una semana, al verse mezclado en «un lío de faldas», según Cultura, por intentar casar a su hija con un bastardo del Infantado.

Interior de la casa-museo de Cervantes de ValladolidInfo Valladolid

En el caso del autor de El Quijote, fue puesto en libertad junto con el resto de encarcelados tras no poderse comprobar que tenían nada que ver con la muerte del caballero de la Orden de Santiago. El suceso sirvió, al menos, para que hoy podamos conocer más detalles del literato. A finales del siglo XVIII se descubrió la documentación relativa a los testimonios, de manera que con el tiempo se pudo identificar cuál era la casa en la que había vivido Cervantes.

También, que el escritor vivía con su hija Isabel, con su sobrina Constanza y con sus hermanas Magdalena y Andrea. Ésta última, de acuerdo a la documentación del caso, describe a su hermano como un «hombre que escribe y trata negocios, y que por su buena habilidad tiene amigos». Cervantes acababa de publicar la primer parte de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha y en aquella vivienda comenzó a escribir la segunda.