Este guiso combina bacalao desalado con tomate, cebolla y pimientos. En algunas variantes se añade huevo cocido o guisantes, y se cocina lentamente para que los sabores se integren. Es un plato tradicional de Semana Santa, pero también aparece en mesas familiares durante todo el año.
Junta de Castilla y León
Empanada de congrio
Curioso ejemplo de la cocina de interior que aprovecha el pescado seco. El congrio llega desde Galicia, se seca en las costas de La Coruña y se utiliza en pueblos como Sotillo de la Ribera para elaborar empanadas con cebolla y pimiento.
Un momento dulce
Olla podrida
A pesar de su nombre, es una joya culinaria. Este contundente guiso se elabora con alubias rojas de Ibeas y se acompaña de compango: chorizo, morcilla (sí, pero como parte del conjunto), panceta y oreja. Es un plato de invierno que cuenta la historia del campo burgalés a cada cucharada.
Junta de Castilla y León
Sopa castellana
Una sopa humilde, reconfortante y potente. A base de ajo, pan duro, pimentón y huevo escalfado. En Burgos, muchas veces se refuerza con un chorrito de vino o un poco de chorizo. Ideal para combatir los fríos inviernos mesetarios.
Junta de Castilla y León
Lechazo asado
El rey indiscutible de la cocina burgalesa. Se prepara con cordero lechal (de no más de 30 días) y se cocina lentamente en horno de leña, con apenas agua y sal. En muchas localidades, como Aranda de Duero o Lerma, este plato alcanza la categoría de rito.
Junta de Castilla y León
Queso de Burgos
Fresco, blanco, sin curar y con un sabor suave. Se produce con leche de oveja o mezcla, y se utiliza tanto en recetas saladas como en postres. Hoy en día se comercializa en toda España, pero su origen sigue muy presente en pueblos y queserías de la provincia.
Jordi Blanco
Migas del pastor
Heredadas del pastoreo, las migas burgalesas se hacen con pan del día anterior, ajo, pimentón y se acompañan de uvas, torreznos o huevo. En zonas como la Sierra de la Demanda, es habitual verlas en fiestas populares.
Raíz de Guzmán
Tiznao de bacalao
Plato típico de Cuaresma, el tiznao combina bacalao desalado con pimientos asados, ajo y patata. Se cocina a fuego lento y se sirve templado. Su nombre viene del aspecto «tiznado» del bacalao tras pasar por la lumbre.
RTVE
Yemas de Burgos
Un clásico de la repostería conventual. Elaboradas con yema de huevo y azúcar, las yemas de Burgos se moldean y espolvorean con azúcar glas. Su sabor recuerda a los dulces de siempre, esos que solo se encuentran en obradores pequeños.
Tu detalle
Postre del abuelo
Menos conocido fuera de la provincia, es un dulce a base de pan duro, leche, azúcar, canela y huevo. Similar al pudin, pero con una textura más rústica. Un ejemplo más de cómo la cocina de aprovechamiento puede convertirse en tradición.