Iglesia de Santo Tomás
El pueblo de León que se disputa con Covadonga el inicio de la Reconquista
En pleno corazón de los Picos de Europa, un pequeño pueblo leonés reclama lo que durante siglos se ha atribuido a Covadonga: ser el verdadero origen del avance cristiano hacia el sur
Hablamos de Caín de Valdeón situada en la provincia de León, una aldea con menos de 50 habitantes fijos, pero con una historia que podría reescribir los libros. Cuando se habla del inicio de la Reconquista, la historia oficial apunta sin titubeos a la batalla de Covadonga, en el año 722, y al protagonismo de Don Pelayo, el noble visigodo que resistió la presión musulmana en las montañas asturianas. Sin embargo, documentos y leyendas menos conocidas sitúan los primeros enfrentamientos entre cristianos y musulmanes en un lugar mucho más recóndito y menos promocionado: la comarca leonesa de Valdeón, concretamente en Caín.
La versión que no te han contado
Según algunos cronistas medievales y estudios recientes, antes de que Don Pelayo se hiciera fuerte en Covadonga, ya se estaban librando escaramuzas en el valle de Valdeón. En esta zona, que entonces era un importante corredor natural entre la Meseta y la costa cantábrica, se habrían producido los primeros focos de resistencia cristiana tras la caída del Reino visigodo. Los montañeses del lugar, conocedores del terreno y armados con poco más que hoces y piedras, habrían emboscado a las tropas musulmanas que intentaban consolidar su dominio en el norte peninsular.
Uno de los episodios más evocadores es el que algunos vecinos y estudiosos locales sitúan en los desfiladeros del Cares, muy cerca de Caín. Las crónicas asturleonesas hablan de una emboscada que, por sus características, encajaría mejor en estos cañones abruptos que en los más accesibles valles de Covadonga. ¿Y si fue en estos riscos donde comenzó realmente la larga lucha que devolvería el poder cristiano a la península?
Desfiladero desde el que se puede apreciar la vista del pueblo
Historia, orgullo y reivindicación
Lejos de quedarse en una anécdota local, la reivindicación de Caín como cuna de la Reconquista forma parte de un movimiento más amplio que busca revalorizar el papel del Reino de León en la historia de España. «Asturias fue la semilla, sí, pero el Reino de León fue el árbol», repiten muchos historiadores que recuerdan que fue en León donde se consolidó el primer reino cristiano con una corte estable, leyes y organización.
Para los habitantes de Caín, esta historia no es solo una cuestión académica. Es también una forma de reivindicar su identidad, su cultura y su territorio. En un contexto de despoblación acelerada, donde cada año se pierden servicios y vecinos, recuperar el relato histórico puede convertirse en un motor para atraer visitantes y conservar el patrimonio. No es casualidad que en los últimos años se hayan impulsado rutas históricas, recreaciones y charlas que ponen en valor el papel de Caín y del Valle de Valdeón en la alta Edad Media.
Paisaje y entorno que rodean a Caín
Entre el mito y la realidad
¿Fue Caín realmente el primer escenario de la Reconquista? La respuesta, probablemente, no sea rotunda. Como ocurre con tantos episodios de la historia temprana, la línea entre la realidad y la leyenda es difusa. Lo que sí es cierto es que la historia de la Reconquista fue un proceso largo, descentralizado y con múltiples focos. Y que reducir su origen a una única batalla o personaje es, cuanto menos, simplificador.
Mientras tanto, Caín sigue ahí, encajado entre montañas que parecen eternas, con sus casas de piedra, sus historias al calor del fuego y una memoria que se niega a desaparecer. Quizás no tenga la fama de Covadonga, pero sí guarda un secreto: el orgullo de haber resistido, en silencio, desde el principio.