Lobo muerto en La Pernía (Palencia)
Una asociación denuncia la muerte a tiros de un lobo de siete meses en Palencia
La Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (Ascel) ha comunicado los hechos a la Fiscalía de Medio Ambiente y al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona)
La Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (Ascel) ha denunciado ante la Fiscalía de Medio Ambiente y ha comunicado al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) la muerte de un lobo de apenas siete meses. El animal fue abatido por un disparo en el término municipal de La Pernía, en la provincia de Palencia.
Según ha informado la entidad ecologista, la denuncia ante la Fiscalía se ha formalizado por un presunto delito contra la fauna silvestre, tipificado en el artículo 334 del Código Penal, con el objetivo de que se investiguen los hechos y se determinen posibles responsabilidades penales.
El animal, un macho joven, fue localizado sin vida dentro del ámbito del Parque Natural Montaña Palentina. De acuerdo con Ascel, el cuerpo presentaba evidencias concluyentes de que la causa del fallecimiento fue un disparo de arma de fuego, presumiblemente un rifle.
Desde la asociación denuncian que la caza furtiva contra el lobo y otras especies protegidas es una práctica habitual tanto en este espacio natural como en la Reserva Regional de Caza de Fuentes Carrionas. A su juicio, esta situación se mantiene desde hace años y se ve agravada por la falta de implicación de la Junta de Castilla y León en la gestión y conservación de la biodiversidad, pese a tratarse de terrenos públicos que cuentan con personal destinado a su vigilancia.
Ascel califica de «inadmisible» que los responsables de estos espacios protegidos continúen mostrando, año tras año, una gestión centrada casi exclusivamente en fomentar actividades como el turismo o la caza, mientras trasladan a la sociedad un discurso de falsa compatibilidad en el que la protección del medio natural queda en un segundo plano.
En este sentido, la organización alerta de que estos enclaves acaban convirtiéndose en simples reclamos turísticos, comparables a parques temáticos o, en el peor de los casos, en escenarios donde la fauna salvaje es objeto de una persecución sistemática.