CRA Pinar Grande, en Navaleno, SoriaGoogle Maps

Los niños de un colegio de Soria, sin clases por miedo a un padre violento: «Se autodenomina enviado de Alá»

  • El hombre irrumpió en el centro escolar de Navaleno para llevarse a sus hijos, con los que se atrincheró en su casa al saber que iba a ser denunciado por violencia de género

  • Este miércoles se retoma la actividad después de que se tenga que contratar a un vigilante de seguridad

Los niños del Colegio Rural Agrupado de la localidad soriana de Navaleno, en Soria, retoman las clases este miércoles después de que el Ayuntamiento haya tenido que contratar a un vigilante privado que será costeado por la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León y trabajará para velar por la seguridad de los menores hasta el fin del curso.

¿El motivo? El miedo de los progenitores hacia un padre de dos de los alumnos que irrumpió violentamente el pasado día 22 en el colegio para llevarse a sus hijos tras saber que iba a ser denunciado por violencia de género. El varón, de 39 años y del que no ha trascendido su nacionalidad, se atrincheró con ellos en su vivienda, tras lo cual fue detenido por efectivos de la Guardia Civil.

Este martes, los padres se reunieron con el subdelegado del Gobierno de Pedro Sánchez en Soria, Miguel Latorre, quien se comprometió a intensificar la vigilancia por parte de agentes del Instituto Armado en esta pequeña localidad de menos de 700 habitantes cuya tranquilidad se ha visto completamente alterada estos días a cuentas del mencionado individuo, que ya se encuentra en libertad. El juzgado dictó medidas cautelares contra el detenido: una orden de alejamiento de su mujer y sus hijos y la colocación de una de las polémicas pulseras antimaltrato que, como ha venido informando este diario, cuenta con escasa fiabilidad.

Ante esta situación, los progenitores decidieron sacar de clase a los críos este lunes, tras enterarse de que el conflictivo hombre ya campaba impune por el pueblo después de llevarse a los niños, de dos y seis años, mientras vertía amenazas a los docentes, daba portazos y gritaba. Este padre ya había provocado daños en el Centro de Salud en San Leonardo de Yagüe, en un altercado que provocó lesiones a un guardia civil, por lo que los padres optaron por no arriesgar la integridad física de sus hijos.

Y es que el miedo de los progenitores es elevado, a tenor de los hechos acaecidos la semana pasada. Cuando los agentes de la Benemérita llegaron a su casa para detenerlo, tras la denuncia por los hechos protagonizados en el centro, se negó a salir y bloqueó la entrada de la vivienda con muebles, manteniendo en todo momento una forma de actuar muy agresiva. El atrincheramiento se prolongó desde las 14:20 hasta las 16:15 horas, hasta que, tras la labor de un negociador de la Comandancia de Soria, el hombre depuso su actitud, permitió la salida de los niños del inmueble y se entregó a los agentes.

Una vez conocida su puesta en libertad, las familias de los alumnos enviaron una carta a la Dirección Provincial de Educación en la que pedían «ayuda» a la Administración autonómica. «Ha intimidado al profesorado y familias varias veces. Ha tenido peleas fuertes con la Guardia Civil y con el centro de salud del pueblo de al lado. Lo han detenido varias veces y ayer lo soltaron. Con su comportamiento da a entender que tiene una alta inestabilidad mental», reza el escrito, publicado por El Mirón de Soria.

Todas las familias tenemos mucho miedo porque no vemos garantizada la seguridad de nuestros hijosFamilias del colegio

En el mismo, se refiere que el hombre «se autodenomina enviado de Alá» y «profeta de Alá» y «ha manifestado en repetidas ocasiones que a sus hijos se les agrede en el centro educativo». «Ahora –prosigue la carta– todas las familias tenemos mucho miedo porque no vemos garantizada la seguridad de nuestros hijos; así mismo no nos sentimos seguros trayéndolos al centro». Todo ello pese a que se tomaron medidas como el incremento de la presencia policial, la cerradura con llave de las puertas o dejar a los niños sin salir al patio en el recreo.

«No podemos mandar a nuestros hijos al colegio, sabiendo que esa persona puede aparecer en cualquier momento. Nos da miedo por su seguridad y la de los profesores, por lo que nos vemos obligados a, por el momento, no llevar a nuestros hijos al centro», añade la misiva, fechada este 26 de enero. El subdelegado del Gobierno les recordó que se había intensificado la presencia de la Guardia Civil y que podían llamar al 062. «Son las medidas que podemos tomar ahora mismo porque hay que respetar la decisión judicial», apuntó.