María Elizari, madre del presentador de televisión Iker Jiménez, en una imagen de archivo
Los padres de Iker Jiménez logran que España recupere una valiosa escultura robada hace 47 años
Los progenitores del popular periodista, anticuarios de profesión, trataron de comprar en una subasta en Italia una talla del siglo XV cuando se percataron de que se trataba de una obra de Gil de Siloé que había sido robada en 1979 en un pueblo de Palencia
El pasado miércoles, la Guardia Civil informaba de que habían recuperado en Italia junto con un comando de los Carabinieri una talla del siglo XV que fue robada en 1979 en Astudillo, Palencia. La Benemérita apuntaba en una nota de prensa a que la investigación comenzó «gracias a la colaboración de unos anticuarios, que se interesaron por adquirir la pieza cuando la vieron puesta a la venta en una conocida sala de subastas del norte de Italia». Ahora ha trascendido que estos anticuarios no son otros que Pedro Jiménez y María Elizari, los padres del popular presentador de televisión Iker Jiménez, quien ha mostrado su orgullo en redes sociales.
«Mis padres han logrado que una pieza clave del patrimonio de Palencia vuelva a casa. Una maravillosa talla de calidad mundial. Estaba en una subasta italiana, robada hace mucho tiempo, y solo mis padres lograron identificarla. Eso solo se logra con conocimiento, trabajo, estudio y amor a una profesión. Avisaron a la Guardia Civil y así se recuperó un pedazo de nuestra historia», publicaba este viernes el conductor de los programas Cuarto Milenio y Horizonte en su perfil en la red social Instagram, donde adjuntaba la noticia de El Norte de Castilla donde se avanzaba la identidad de estos anticuarios, al frente de la galería Theotokopoulos.
El Instituto Armado explicaba que «fueron ellos los que, posteriormente, descubrieron que se trataba de una talla robada a finales de los años 70, tras recopilar gran parte de la información que existía sobre la obra para identificarla». Unos conocimientos que sirvieron para que los agentes consiguieran que España recuperase uno de los objetos que fueron sustraídos hace ya cerca de medio siglo en la Iglesia de Santa Eugenia de la citada localidad palentina. Y es que, entonces, los cacos se hicieron con diversos objetos del retablo mayor del templo: seis apóstoles, los cuatro evangelistas, una escultura exenta y una cruz. La misma suerte que corrieron numerosas muestras del patrimonio artístico y religioso español durante esa época.
Pedro Ramón Jiménez, padre de Iker Jiménez, en una imagen de archivo
En el caso concreto de la talla recuperada gracias a los padres del famoso periodista, se trata de una obra atribuida, como el resto del retablo de la iglesia de Astudillo, a Gil de Siloé, «una de las figuras más destacadas de la escultura española de finales del siglo XV, cuando las formas del gótico postrero, hibridadas por las del arte mudéjar y las influencias flamencas de tipo flamígero, dieron origen al conocido como 'gótico isabelino', exclusivo de España». Una obra, por tanto, de valor artístico incalculable, si bien, de acuerdo con el mencionado diario, salió a subasta por poco más de 5.000 euros.
Talla de san Lucas, recuperada por la Guardia Civil gracias a los padres de Iker Jiménez
Una vez iniciada la investigación por parte de la Sección de Patrimonio Histórico de la Unidad Central Operativa (UCO), se pudo recuperar en sus archivos la denuncia presentada en su día por el párroco de la iglesia palentina. Tras confirmar con documentos gráficos que se trataba de la misma obra, un juzgado palentino, a instancias de la Benemérita, emitió una orden europea de investigación en el país transalpino, lo cual permitió intervenir la obra y devolverla a España, el pasado mes de julio, cuando fue trasladada al Museo Nacional de Escultura, en Valladolid, para permanecer en depósito.
«Un papel fundamental»
Finalmente, ha sido esta semana cuando los palentinos han podido volver a ver la talla en su provincia. Se celebró en la capital palentina un acto de entrega en la sede del Museo Diocesano, con la presencia del obispo de Palencia, Mikel Garciandía, y otras autoridades. Entre ellas, el subdirector general de Registros y Documentación del Patrimonio Histórico, Carlos González-Barandiaran y de Muller, quien destacó la importancia de la colaboración de los profesionales del mercado del arte como los padres de Iker Jiménez.
«Los anticuarios desempeñan un papel fundamental. Gracias a su interés y conocimiento pudieron identificar la talla y alertar a la Guardia Civil. Esto demuestra cómo la sociedad civil, junto con las instituciones, puede ser decisiva en la defensa del patrimonio histórico», se felicitó.