A la izquierda, la candidata del PSOE a las Cortes por León, Nuria RubioLeticia Pérez

El PSOE, que pactó con Puigdemont en Bruselas, dice que es «peligroso» que las políticas en Castilla y León «se fijen desde un despacho»

La vicesecretaria general del PSOECyL responde así al decálogo del PP nacional para las futuras negociaciones de gobiernos autonómicos y confía en una movilización de los progresistas para evitar «la pinza entre la derecha y la extrema derecha»

El PSOE, que pacto la investidura de Pedro Sánchez de 2023 con Carles Puigdemont en las dependencias de Junts per Catalunya/Lliures per Europa en el Parlamento Europeo en Bruselas, ha puesto ahora el grito en el cielo por el hecho de que, a su juico, las políticas de Castilla y León se decidan en un despacho, en alusión a PP y Vox.

Olvidando el encuentro del exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, ahora en prisión, con el prófugo de la Justicia, la vicesecretaria general del PSOE de Castilla y León, Nuria Rubio, ha apuntado este miércoles a que es «peligroso» que las políticas para un territorio «tan diverso y plural» como Castilla y León «se fijen desde un despacho».

Rubio se refiere al decálogo marcado desde la sede nacional del PP, en la calle Génova de la capital española, para las negociaciones que lleven a cabo sus candidatos a las presidencias autonómicas con Vox.

«Sería un grave retroceso que Partido Popular y Vox estuvieran al frente de la gestión de las políticas que más afectan a los ciudadanos», ha continuando esgrimiendo Rubio, en declaraciones recogidas por Ical, durante la visita a la exposición que, en la sede de UGT Castilla y León, donde se conmemora el centenario del fallecimiento del histórico dirigente socialista Pablo Iglesias Posse.

La vicesecretaria autonómica del PSOE ha indicado que la Administración autonómica «tiene las competencias más cercanas que afectan a los ciudadanos», como sanidad, educación, servicios sociales, empleo e infraestructuras de transporte, por lo que ha insistido en que «es peligroso que desde un despacho se fijen unas políticas de un territorio tan diverso y plural como Castilla y León».

No obstante, Rubio ha mostrado su confianza en la movilización de los progresistas el próximo 15 de marzo, ante las elecciones autonómicas en Castilla y León, que los socialistas afrontan «con mucha ilusión, muchas ganas y mucha esperanza» en un contexto que la dirigente autonómica del PSOE ha calificado como «totalmente diferente» al de los recientes comicios en Extremadura y Aragón.

Sobre las cuatro décadas del PP: «Una anomalía»

«Es una anomalía democrática lo que vivimos en Castilla y León», ha aseverado Rubio, al recordar que, con 37 años, pertenece a una generación que «no ha conocido otro gobierno que no sea el de derechas» en la Comunidad, por lo que esta «necesita una regeneración» ante el «hartazgo en la población».

En ese sentido, ha considerado que el candidato del PSOE a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez, es «un líder que representa la buena gestión, la más cercana, reconocida por todos los castellanos y todos los leoneses», y que eso llevará a que el Partido Socialista tenga «un resultado muy positivo» el 15 de marzo que auspicie «un cambio y un giro de políticas en nuestra tierra».

Carles Puigdemont y Santos Cerdán en la reunión en el Parlamento Europeo

«Es urgente», ha resaltado Rubio, ante lo que ha calificado como el «abandono» de Castilla y León durante «más de 39 años del Partido Popular» y, en el periodo comprendido entre 2022 y 2024, «de la mano de la extrema derecha». «Se necesitan, y es algo muy peligroso para la ciudadanía», confesó la dirigente socialista, que ha tildado el posible acuerdo de PP y Vox como «esa pinza entre la derecha y la extrema derecha».

«Vimos lo que eso supuso para las personas más vulnerables», ha proseguido la vicesecretaria general del PSOECyL, quien ha señalado que a los desempleados «les llamaron vagos», que también «desmantelaron el servicio público de empleo» y que las mujeres sufrieron «un ataque frontal» con el que se volvió a «hablar de la época más gris de este país».

No obstante, Rubio ha afirmado que la ciudadanía no quiere «una tierra gris», sino «llena de color y esperanza», algo que, en su opinión, solo puede lograr el Partido Socialista, que aseguró que afronta «con humildad» la campaña electoral que se inicia en la noche de mañana jueves, 26 de febrero, con el objetivo de «intentar convencer y conseguir ese préstamo de confianza de los ciudadanos y ciudadanas para conseguir una amplia mayoría que nos permita gobernar Castilla y León».

Durante su visita a la sede del mencionado sindicato, la vicesecretaria autonómica socialista ha defendido tanto el papel de los sindicatos de clase como del diálogo social como «pilar fundamental» de Castilla y León, y ha apuntado el «riesgo» al que estuvieron sometidos «cuando ha llegado al gobierno de la extrema derecha», en alusión al cierre del grifo de las subvenciones del Ejecutivo autonómico que impusieron los de Santiago Abascal.