La Catedral de león, una de las más hermosas del gótico españolGetty Images/ iStockphoto

León en un fin de semana: los diez lugares que no debes perderte

Además de lugares declarados Patrimonio de la Humanidad, la capital leonesa tiene barrios míticos, monumentos únicos y una exquisita gastronomía

Visitar León ofrece una rica experiencia cultural e histórica para pasar un completo fin de semana, ya que además de lugares declarados Patrimonio de la Humanidad, la capital leonesa tiene barrios míticos, monumentos únicos y una exquisita gastronomía para convertir esta visita en inolvidable.

Si bien hay muchos rincones que se deben pasear con calma en León, el visitante no puede dejar de contemplar de manera obligada su Catedral (Santa María de Regla), famosa por sus impresionantes vidrieras que redujeron al mínimo sus muros exteriores, lo que fue un verdadero hito de la arquitectura en el siglo XIII. Este templo gótico, además, debe contemplarse desde el exterior, en una plaza de Regla que se amplió en 1447 hasta prácticamente los límites que tiene hoy y que permite una visión perfecta de la catedral.

De la propia plaza de la Catedral parte hasta el palacio de los Guzmanes la calle Ancha, de paseo también obligado, ya que es una vía amplia y peatonal que, además separa el barrio Húmedo del Romántico. Sus balcones de forja, cornisas, chaflanes y portadas reflejan una interesante transición de épocas y estilos.

La Calle Ancha de León, una de las más concurridasIsabel de la Calle

Siguiendo el trazado de la calle Ancha, se llega en apenas 10 minutos a pie al Museo Casa Botines Gaudí, que junto al Palacio Episcopal en Astorga y el Capricho en Comillas, compone las tres únicas obras que Antoni Gaudí realizó fuera de Cataluña y, por supuesto, es otro de los imprescindibles que ver en León. Construido en solo 10 meses para ser la sede de una empresa textil por encargo de Eusebi Güell, esta diligencia dio pie a que muchos leoneses dudaran de su durabilidad.

Casa Botines, en León, obra de GaudíTurismo León

Volviendo hacia la calle Ancha, la siguiente visita no es famosa por su monumentalidad, pero la plaza de San Martín es el epicentro del llamado Barrio Húmedo, seguramente el más famoso de la ciudad fuera de sus murallas. Un lugar lleno de bares y restaurantes donde el ambiente está asegurado de día y de noche. Los foráneos han de saber que en la gran mayoría de estos locales se regala una tapa con cada bebida que se pide. Y, aunque el Barrio Húmedo es la zona más tradicional de tapeo, muy cerca se encuentra el Barrio Romántico con su calle de Cervantes a la cabeza, que extiende la superficie local dedicada al ocio.

Barrio Húmedo, en León, una de las zonas de tapas por antonomasia en EspañaIsabel de la Calle

En el corazón del Barrio Húmedo y de aspecto medieval, se encuentra la Plaza Mayor, situada en el corazón es otro de los lugares que ver en León más bonitos. Antiguamente en esta plaza se celebraba un importante mercado, hasta que sufrió un incendio en 1654 que la redujo a cenizas. La plaza actual se construyó en 1677 y ofrece el aspecto típico castellano con soportales arqueados, que dan sombra a las terrazas de bares y restaurantes que la rodean y dan vida.

Cruzar todo el Húmedo para llegar a la Plaza de Santa María del Camino, conocida popularmente como Plaza del Grano, es otra de los paseos más atractivos que hacer en la capital leonesa. Ésta es una de las plazas con más encanto de la ciudad, empedrada y tranquila, de origen medieval, conserva además el pavimento de piedra más antiguo de León. Por la noche, la plaza es aún más atractiva, ya que la iluminación de este lugar hace destacar aún más su aspecto de otro tiempo.

Imagen nocturna de la Plaza del Grano de la capital leonesaIsabel de la Calle

Al alejarse del propio centro histórico de la ciudad, se puede pasear por una calle muy especial, la calle La Rúa, ya que se dice que tiene más de mil años, ya que oficialmente se creó alrededor del siglo X. Es la frontera sur del Barrio Húmedo y del casco antiguo con la zona más moderna de la ciudad y su importancia comercial fue en el pasado incluso mayor que la de la Ancha.

La Rúa es una calle larga, estrecha y llena de establecimientos de lo más variado, en la que se alternan comercios modernos y otros de los de toda la vida, que comparten un espacio que actualmente está peatonalizado.

Al alejarse ya de las calles más estrechas, en busca de avenida más importantes, no hay que dejar de lado la visita al Convento de San Marcos, convertido actualmente en un Parador nacional con categoría de 5 estrellas. Este edificio es uno de los monumentos más importantes del Renacimiento español y se construyó como hospital para refugio de los peregrinos que realizaban el Camino de Santiago y para la gente más pobre. Tiene una impresionante fachada de 100 metros de longitud de estilo plateresco.

Convento de San Marcos, en LeónTurismo Castilla y León

Entre las muchas curiosidades que existen alrededor de su pasado está su uso como prisión, con Francisco de Quevedo como uno de sus ilustres presos, recluido por el Conde-Duque de Olivares casi cuatro años, entre 1639 y 1643. Durante la Guerra Civil y la posguerra, el edificio también fue usado como campo de concentración de prisioneros republicanos.

El Musac, en LeónEmilio Tuñón

En la lista de lugares que ver en León imprescindibles no puede faltar el Musac, el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, situado a pocos metros del Convento de San Marcos. Este edificio sorprende por su colorida fachada compuesta por más de 3.351 cristales creando un mosaico de 37 colores inspirado en una imagen de la vidriera ‘El Halconero’ de la Catedral de León. Inaugurado por los Príncipes de Asturias el 1 de abril de 2005, es una pieza fundamental del arte contemporáneo a nivel internacional.

Para finalizar, junto al río Bernesga, en la zona ya más nueva de la ciudad se debe contemplar la estatua de Guzmán el Bueno, en la plaza que lleva su nombre. La figura señala con su brazo hacia la estación de trenes y autobuses, lo que ha generado el popular dicho local, que se cuenta entre sonrisas y dice: «Si no te gusta León, ahí tienes la estación». Esta broma leonesa interpreta la pose del personaje histórico como una invitación a marcharse y habla del orgullo de ciudad.