La familia del vallisoletano Sergio Delgado, el joven asesinado en febrero de 2024 cuando celebraba una despedida de soltero en Burgos
La Fiscalía y la familia del joven vallisoletano que murió de un puñetazo en Burgos piden anular el juicio
La anulación desembocaría en una repetición del proceso, o la revisión de la condena. El plazo para remitir recursos termina el próximo día 17 de marzo
La Fiscalía de Burgos y la familia de Sergio Delgado, el joven vallisoletano que murió hace dos años en la capital burgalesa de un puñetazo durante una noche de fiesta, han presentado ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) un recurso para declarar la nulidad del juicio en el que se condenó al autor confeso a 4 años de cárcel por un homicidio con imprudencia grave.
Así lo han confirmado este lunes a EFE fuentes de la Fiscalía, que fundamenta las causas del recurso en una «infracción de normas y garantías procesales», y de la familia del fallecido, que ha lamentado que «no se ha tenido en cuenta nada» de lo aportado por parte de las acusaciones pública y particular.
Según ha explicado Francisco, el padre de Sergio, piden la anulación del juicio, lo que desembocaría en una repetición del proceso, o la revisión de la condena, y ha señalado que el plazo para remitir recursos termina el próximo día 17. Sergio Delgado murió el 24 de febrero de 2024 de un puñetazo cuando celebraba una despedida de soltero en una conocida zona de fiesta de Burgos, cuando el autor confesó de los hechos le propinó el golpe que, junto al alto grado de intoxicación alcohólica, llevó al fallecimiento del vallisoletano de 32 años.
El jurado popular rechazó en su veredicto el agravante de odio (la acusación particular planteó que el motivo de la agresión fue que la víctima era de Valladolid) y dictaminó que el puñetazo lo dio sin intención de matar y no se sirvió de ninguna técnica de artes marciales, de las que es conocedor.
La resolución del jurado popular descartó el asesinato. La familia y la Fiscalía solicitaban penas de 20 y 12 años, respectivamente, a la que siguió la sentencia de la Audiencia Provincial de Burgos de cuatro años de prisión por un delito de homicidio por imprudencia grave, por lo que el condenado fue puesto en libertad provisional al haber cumplido la mitad de la condena.
La muerte de Sergio también tuvo consecuencias fuera de los tribunales: un profesor de la Universidad de Valladolid (UVa) fue apartado por justificar el crimen desde una cuenta anónima de X al día siguiente de los hechos, mientras que la familia del fallecido se concentró en varias ocasiones para condenar estos hechos.