Segundo y último debate televisivo antes de las elecciones en Castilla y LeónEduardo Margareto

El último debate electoral

Mañueco y Pollán exhiben en un incómodo debate en directo su tira y afloja para gobernar Castilla y León

El candidato del PP y el de Vox chocan con vehemencia con el mismo asunto que acabó con su coalición, la inmigración, pero ya deslizan sus líneas rojas para alcanzar un acuerdo tras las elecciones de este domingo

Tras el rígido debate en TVE de hace unos días, cuando parecía que ninguno de los tres principales candidatos a presidir la Junta de Castilla y León quería hacer ni hacerse demasiado daño más allá de alguna frase polémica, el de este martes en Castilla y León Televisión ha sido eso: un debate. Y ello implica que ha habido interrupciones –nada que ver el trabajo de los moderadores Antonio Renedo y María Núñez respecto a un Xabier Fortes que apenas tuvo que intervenir– pero también en ocasiones pocas ganas de hablar, con una incomodidad palpable por momentos, cuando los principales cabezas de lista de PP, PSOE y Vox se cedían la palabra como quien se pasa una patata caliente, al verse acorralados por sus adversarios.

La música era la misma, con los mismos temas que en Televisión Española, pero en esta ocasión ha sonado más rápida y más dura. Y, como en la segunda parte de una película, el candidato de Vox, Carlos Pollán, quiso que esta nueva entrega comenzase en el punto álgido de la anterior: cuando el presidente de la Junta y candidato del PP le acusó, a él y a su partido, de querer tirar a los inmigrantes al mar. Munición para los de Santiago Abascal, que tras el programa especial del otro día se ha encargado de pedir públicamente desde media región a Alfonso Fernández Mañueco que rectificase su «infame y miserable comentario».

El último presidente de las Cortes autonómicas no ha corrido mejor suerte que su jefe de filas y, además, le ha puesto en bandeja al dirigente 'popular' el poder mostrar tablas en el que ya es su sexto debate televisivo –el segundo de sus rivales en las urnas–. «¿Va querer sentarse a dialogar o pactar con un partido del que ha dicho lo que ha dicho?», le comprometía Pollán al político salmantino, que se zafaba sacándole una portada de periódico al dirigente leonés en la que aparecían unas declaraciones de Abascal en las que apuntaba a que habría que «hundir» el barco Open Arms, que Vox acusa de tratar con seres humanos. «No se hagan los ofendidos por un rifirrafe en un debate. Aquí se viene llorado, señor Pollán», le espetaba Mañueco, dando por zanjado el asunto y tratando de recordar su gestión sus medidas a la mínima ocasión, mirando a cámara a los potenciales electores.

Los candidatos de los tres partidos con grupo propio en las Cortes de Castilla y LeónEduardo Margareto

Pero nada más lejos de la realidad. Y es que la inmigración, que Bambú empleó como pretexto para abandonar el Gobierno de coalición hace dos años por el reparto de menores extranjeros no acompañados, volvía a salir a la palestra en medio de una sucesión de reproches cruzados por el fin de ese pacto convertido en un 'gurruño'. Así, Pollán indicaba que las políticas del «bipartidismo» en materia migratoria perjudicaban los servicios públicos. «Hay que priorizar a todas esas familias españolas, castellanas y leonesas, que lo pasan mal para llegar a fin de mes», lanzaba Pollán. Mañueco replicaba que había casi los mismos menas con Vox en su Gobierno que sin ellos.

La inmigración, regular y ordenada. Aquí el que venga a trabajar y cumplir la ley, sin problemaAlfonso Fernández MañuecoPP

El señor Mañueco es presidente de la Junta porque le votó el señor Pollán y Pollán es presidente de las Cortes porque le voto el señor Mañueco. Dejen de intentar engañar a la genteCarlos MartínezPSOE

Algunos pretenden que votemos entre la mafia del Partido Socialista o la estafa del Partido Popular»Carlos PollánVox

«La inmigración, regular y ordenada. Aquí el que venga a trabajar y cumplir la ley, sin problema», sintetizaba el líder del PP. Pollán le afeaba el «discurso nuevo» al 'popular' y Carlos Martínez, el candidato socialista, señalaba por su parte que «la inmigración no es un problema». El también alcalde de Soria, que volvió a tirar de frases hechas para llamar mentiroso a Mañueco, parecía por momentos un espectador de lo que en el anterior debate él mismo definió como un «cortejo» entre las dos fuerzas de la derecha. «Parecen Pimpinela», ironizaba.

Pollán, Mañueco y Martínez, este martes, en el segundo de los debates electorales por los comicios del 15-MEduardo Margareto

«El señor Mañueco es presidente de la Junta porque le votó el señor Pollán y Pollán es presidente de las Cortes porque le voto el señor Mañueco. Dejen de intentar engañar a la gente. Volverán a pactar si pueden», les criticaba. Y aunque, Pollán salga «a ganar» y Mañueco quiera «gobernar en solitario», a ambos les tocó bajar al barro de la evidencia demoscópica, que, en ningún caso ve hoy por hoy otro Gobierno que no sea el del PP, bien en coalición con Vox, bien con éstos apoyando la investidura del salmantino.

«Vox quiere gobernar»

«La realidad es que la izquierda no tiene ninguna posibilidad de gobernar en Castilla y León», que resumía Pollán, quien añadía posteriormente que «Vox quiere gobernar» pero «con medidas concretas».

Pollán y Mañueco, antes del debate en CyLTVEduardo Margareto

«'¿Pero concreto en qué?», le respondía el jefe en funciones del Ejecutivo autonómico. «En todo», apuntalaba el hombre de Vox en el Legislativo, en alusión a una hoja de ruta que pasa por la tolerancia cero a la corrupción y el clientelismo político, el fin del «fanatismo climático» y del «despilfarro ideológico en la industria de género y de enfrentamiento entre españoles», etc. «Algunos pretenden que votemos entre la mafia del Partido Socialista o la estafa del Partido Popular», contraponía.

Y Mañueco, que como Feijóo, no tiene nada claro que Vox quiera realmente un pacto –con las negociaciones en Extremadura, los comicios en Andalucía y las Generales en el horizonte–, se preguntaba: «Si Vox no gana a la izquierda y Vox no quiere pactar con nadie, entonces para que sirve Vox en Castilla y León?». «La dureza que emplean contra el PP, me guastaría que fuera contra Sánchez», añadía.

Y en estas, Martínez, que antes había acusado a Mañueco de no enterarse «de nada», no se atrevía en esta ocasión a quedarse con la mano en el aire, como en TVE, e insistía en un pacto con Mañueco para permitir que gobierne la lista más votada y así impedir la entrada de «la extrema derecha» en el Ejecutivo autonómico, eludiendo que poco antes el 'popular' había reiterado que si la ciudadanía quiere pactos, él dialogará «con todo el mundo», pero en ningún caso pactará con el PSOE de Pedro Sánchez.