Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León
Condenado a 25 años de cárcel un entrenador de fútbol base por agresión sexual continuada a dos menores en Ávila
Los hechos se produjeron entre 2021 y 2022, cuando el condenado, nacido en 1968, sin antecedentes penales, entrenaba a un equipo de cadetes en los que jugaban las dos víctimas
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla (TSJCyL) ha confirmado la condena a 25 años de prisión impuesta a un entrenador de fútbol de categorías inferiores por dos delitos continuados de agresión sexual con acceso carnal a dos menores de 16 años, jugadores a su cargo, y mantiene las indemnizaciones fijadas en 70.000 euros para cada una de las víctimas, así como la responsabilidad civil subsidiaria y solidaria del club y de su aseguradora.
De esta forma, la Sala de lo Civil y Penal, con sede en Burgos, ha desestimado íntegramente el recurso de apelación del condenado, que solicitó rebajar la calificación jurídica de los hechos, la aplicación de atenuantes de confesión y dilaciones indebidas y una reducción de las penas, así como el de la entidad deportiva, que cuestionaba su responsabilidad civil subsidiaria y la cuantía de las indemnizaciones.
La sentencia confirma una pena de 12 años y seis meses de prisión, con inhabilitación absoluta durante el tiempo de condena, libertad vigilada de 10 años posterior al cumplimiento de la pena, prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de cada víctima y de comunicarse con ellas durante 10 años.
Asimismo, se le inhabilita para cualquier profesión u oficio que conlleve contacto regular y directo con menores durante un periodo superior en 10 años a la pena de prisión.
Igualmente, el TSJCyL mantiene la obligación del condenado de indemnizar a cada una de las víctimas con 70.000 euros por daños y perjuicios, incluidos los daños morales, más los intereses legales, y declara la responsabilidad civil subsidiaria y solidaria entre sí de la entidad deportiva y de la compañía aseguradora con la que ésta tiene suscrito un seguro de responsabilidad civil.
Los hechos se produjeron entre 2021 y 2022, cuando el condenado, nacido en 1968, sin antecedentes penales, entrenaba a un equipo de cadetes en los que jugaban las dos víctimas. El condenado usó identidades falsas en Instagram para hacerse pasar por mujeres y contactar y manipular a los dos menores.