Vista del mitin de Vox en la Plaza de Zorilla, en Valladolid
Cierre de campaña
Abascal llena en Valladolid y llama a votantes de todo signo a respaldar a Vox: «Lo que se discute es el cambio»
«Frente a la mafia de unos y la estafa de otros, necesitamos construir una alternativa política de salvación nacional que lo restaure todo», afirmó
Carlos Pollán, el candidato, apela a los castellanos y leoneses para que voten «sentido común y por un cambio de rumbo»
Vox superó este viernes las expectativas de aforo, con una plaza de Zorrilla, en Valladolid, abarrotada, y entregada, en el mitin con el que el partido puso el broche final a la campaña en Castilla y León. Según expresó Santiago Abascal fue el acto político más grande que ha habido en toda la campaña de todos los partidos que concurren a las elecciones del domingo. «Entiendo después de ver esta plaza (...) los nervios que tienen algunos a pocos metros de aquí», señaló Ignacio Garriga. Ambos acudieron a arropar a su candidato, Carlos Pollán, del que Abascal señaló que, habiendo recibido estas semanas «fuego enemigo y fuego amigo», ha hecho una campaña «excepcional».
Para el presidente de Vox, en estas elecciones no hay riesgo alguno de que vaya a ganar o gobernar la izquierda, el PSOE no tiene opciones y no habrá sorpresa, dijo, ni el domingo ni después porque su partido nunca pactaría con los socialistas: «Con el PSOE no vamos ni a heredar, no hablamos ni le dirigimos la palabra, ni cogemos el teléfono a Sánchez. Otros no pueden decir lo mismo», dijo en alusión a los populares, a los que reprochó su llamada al «voto útil». En cambio lo que sí cree que se discute en estos comicios es «si las cosas cambian», es decir, la fuerza que tiene su partido para condicionar el futuro Gobierno.
«Si la fuerza (de Vox) es pequeña o es la que teníamos antes, ya hemos visto como actúa el PP firma un acuerdo, lo incumple y no cambia las cosas. Si la fuerza es más grande, las cosas van a cambiar de lo lindo», afirmó Abascal, que pidió a las miles de personas concentradas esta noche a votar pensando más allá de Castilla y León. Y erigió a Vox como la fuerza política que puede derrotar a la «mafia mentirosa y corrupta» de Pedro Sánchez, entre críticas a la «estafa» del PP, al que acusó de nuevo de «pactar en Bruselas con los socialistas las políticas verdes, migratorias y de género y después hacer aquí el teatrillo de que se oponen» a ellas.
Santiago Abascal saluda a los asistentes al mitin
El líder de Vox reclamó una oposición total, sin «medias tintas». «Nos estamos jugando España. Frente a la mafia de unos y la estafa de otros, necesitamos construir una alternativa política de salvación nacional que lo restaure todo, que lo recupere todo, que lo arregle todo y que tenga el valor para cambiar todo lo que lleva fallando durante décadas», manifestó.
Abascal enumeró como en otras ocasiones varias de las banderas que levantan y que, defiende, no son de derechas o de izquierdas, sino cosas de «puro sentido común», y apeló a votantes de todo signo para que respalden a Vox este domingo. Aludió así a la defensa de la unidad nacional como algo sagrado, a la defensa de la soberanía nacional frente a quienes, denunció, la han entregado «a Bruselas, al separatismo catalán o al separatismo terrorista vasco» a cambio de unos pocos votos. También a la defensa de las fronteras para proteger al pueblo español, su libertad, su identidad y su prosperidad frente a quienes han «condenado» a España a la «invasión migratoria», y a la defensa de la seguridad en las calles.
Otro punto central en su mensaje, en el que incide Vox en los últimos meses, es la defensa de la prioridad nacional: «Los españoles no pueden soportar listas de espera o problemas en el mercado de la vivienda o en el acceso a las ayudas sociales porque se abren las puertas de nuestro país a media África». Asimismo, aludió a la defensa del sector primario y el campo frente a las políticas del «fanatismo climático».
Carlos Pollán, candidato de Vox, en el cierre de campaña en Valladolid
Carlos Pollán aseguró que pelearán en esta región «para que los jóvenes puedan tener un futuro en esta tierra» y también por los mayores, sobre los que denunció que, después de décadas de trabajo y esfuerzo, «ahora tienen que recibir las migajas que no se les privan a los que vienen de fuera». «Vox no es un billete de vuelta al pasado. Es una apuesta de futuro. Y un proyecto sólido y a largo plazo que se va consolidando. Cada día que pasa somos más, tenemos mas apoyos», señaló. Y apeló a los castellanos y leoneses a votar el domingo «sentido común, prosperidad y por un cambio de rumbo».
Y en esa «ola de sentido común» incidió después Ignacio Garriga, que auguró que vendrá el lunes y «va a lanzar a la papelera de la historia» políticas «de unos y de otros». El secretario general de Vox subrayó, tras semanas con la crisis interna en Madrid y Murcia en el foco mediático, el «talento y gente comprometida con España» que tiene su formación y que quedó representado en la reunión de portavoces que se celebró el lunes en el Parador de Gredos. «Representan un proyecto nacional que quiere cambiar de arriba abajo España», afirmó Garriga, y afeó a Alberto Núñez Feijóo que se «arrogue» la bandera del patriotismo.
Aviso a Mañueco: plantearán una negociación «seria y contundente» y «con garantías»
El escenario que podría quedar el domingo, a la luz de las encuestas, y siguiendo con la tónica de los últimos comicios, es uno en el que PP y Vox tengan que volver a sentarse a hablar para acordar una investidura. Así, Abascal, que dijo querer estar en los gobiernos pero para cambiar las cosas, aseguró que después del 15 de marzo Vox va a tender la mano para «construir una alternativa», aunque avisó a Alfonso Fernández Mañueco de que planteará una negociación «muy seria y muy contundente, medida a medida, con garantías y con plazos» de cumplimiento porque desconfía de los populares.