La ministra de Igualdad, Ana Redondo, en Salamanca
Del traspaso de un solar a la presentación de un libro: las excusas de Redondo para montarse un puente cada semana
Este viernes, Moncloa omitía que la ministra de Igualdad acudía a la presentación de la obra literaria de un cargo del PSOE
«No perdona ni un fin de semana», se maliciaba en privado a las puertas de las elecciones un dirigente de izquierdas de Castilla y León en referencia a Ana Redondo, la ministra de Igualdad, natural de Valladolid, una ciudad donde, es vox populi, pasa casi todos los fines de semana. No es infrecuente verla pasear por sus calles junto a una hija, como ha podido comprobar este diario.
El problema es que este apego a la tierra que la aleja de sus labores ministeriales en el Ejecutivo de Pedro Sánchez no se circunscribe a los sábados y domingos, sino que con inusitada frecuencia se prolongan también a los viernes, cuando su Departamento suele programar actos que le permiten disfrutar de la capital castellana. Y más en estos días de magnífico clima primaveral.
La última vez, este viernes, aunque, como reza el dicho tuitero, «da igual cuando leas esto», porque la dinámica se repite sin cesar. Este 13 de abril, Redondo ha tenido en la agenda la presentación del libro 'La proporción ideal. Memorias de un hombre de Ferraz', de Álvaro Abril –secretario de Transición Justa y Medio Ambiente del PSOE de Madrid–, que se ha celebrado a las 19:30 horas en la Casa Revilla de Valladolid. Curiosamente, la página web de Moncloa ha omitido la segunda parte del título del libro para que no constase referencia alguna a que se trataba de la obra de un cargo socialista.
La agenda de Moncloa, con el título del libro que presenta Redondo capado para omitir que es de un cargo socialista
Suma y sigue. Y es que, como ha venido relatando este diario, esta dinámica –extendida, aunque quizás con menor frecuencia entre otros miembros del Ejecutivo de Sánchez– se reproduce prácticamente todas las semanas. Por poner solo algunos ejemplos, y más allá de los mítines en los que ha participado durante la campaña para las elecciones en Castilla y León del pasado 15 de marzo, Redondo estuvo en la capital pucelana en la pegada de carteles con la que acababa la precampaña.
La titular de la Cartera de Igualdad estuvo arropando a la número uno de la lista socialista por Valladolid, Patricia Gómez Urbán, junto a su homólogo en Transportes, el también vallisoletano Óscar Puente, con quien ya compartió el poder municipal antes de la llegada de PP y Vox a la Casa Consistorial sita en la Plaza Mayor. Entonces, Redondo se libró del reproche que un ciudadano le dirigió a Puente por la tragedia ferroviaria de Adamuz, como publicó este diario, con dificultades por la actitud violenta de algunos de los escasos simpatizantes del PSOE allí congregados.
Solo una semana antes –en otro ejemplo del recurrente modus operandi–, Redondo se había vuelto a colocar en su agenda como ministra de Igualdad una visita a su tierra en vísperas del fin de semana: primero en Salamanca –donde dio un canutazo con motivo de las elecciones en el que hizo esperar a la prensa por llegar tarde y ponerse a hacer varias fotos– y luego en León, donde se reunió con asociaciones feministas afines a su partido.
La semana anterior, la sucesora de Irene Montero al frente del polémico Ministerio, había mantenido una reunión con la jefa de la Unidad de Coordinación contra la violencia sobre la mujer de Castilla y León, Jessica Martínez Sánchez, en la sede de la Delegación del Gobierno en Castilla y León, en Valladolid, como también contó El Debate.
Y así un largo etcétera en el que cabe destacar un surrealista acto, también en la capital vallisoletana, en el que se congregaron tres ministros de Sánchez para el traspaso de un solar. Solo uno de ellos, Isabel Rodríguez, tenía competencias. Ocurrió el pasado septiembre y Redondo estuvo acompañada, además de por Rodríguez, por su paisano Puente. El acuerdo sobre el solar implicaba a Vivienda y Defensa, pero 'aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid...'.