Alfonso Fernández Mañueco, presidente en funciones de la Junta de Castilla y León, durante la entrega de los Premios Castilla y León
Mañueco pide un «gran esfuerzo de concordia» a las fuerzas políticas en plena negociación de gobierno
Defiende que el «sentido más digno» de la política guía los pasos para garantizar estabilidad y certidumbre, que reclama para Castilla y León para España
El presidente en funciones de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha convocado este martes a las fuerzas políticas y sociales de la Comunidad a impulsar un «gran esfuerzo de concordia» que permita hacer de Castilla y León un lugar donde «soñar y crear», «trabajar y sentir», «gozar y sufrir» y crecer como personas. «Hemos dado pasos de gigante y nuestros objetivos deben ser igual de ambiciosos», dijo.
Fernández Mañueco, que clausuró la entrega de los Premios Castilla y León de 2025 en el Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid, pronunció un discurso institucional ligado a unos tiempos políticos «muy complejos» y «claramente tensos» en los que lamentó todo se reduce a «ruido, frases vacías o gestos intrascendentes».
En la antesala del Día de Castilla y León, que se celebra el 23 de abril, el presidente sostuvo ante un abarrotado auditorio de «amigos» que la política es «vida» y, por tanto, «discrepancia y debate», pero señaló que esto no debe convertirse en «descrédito personal» en un momento en el que aludió Castilla y León acaba de decidir su futuro en las urnas el pasado 15 de marzo.
Por ello, Fernández Mañueco apeló al «entendimiento» y la «fraternidad» de los partidos políticos en unas semanas en las que se suceden las negociaciones para formar el próximo Gobierno de la Comunidad. A su juicio, y según recoge Ical, ha llegado el momento de hablar de un proyecto de «futuro que ilusione» y que ensalce la «nobleza» del trabajo político, que apuntó es el que sirve «con serenidad, esfuerzo y resultados».
«El sentido más digno de la política es el que guía nuestros pasos para garantizar estabilidad y certidumbre, que es lo que necesitan Castilla y León y España», dijo el presidente en funciones, quien abogó por convertir las «palabras en hechos» y las «ideas en buena gestión» para ofrecer a «todos» un «horizonte de progreso».
«Trabajando juntos, todas las instituciones y toda la sociedad, conseguimos grandes cosas», expuso Fernández Mañueco, quien presumió de una económica «muy dinámica» y de unos servicios públicos situados en el «pódium nacional». Ahora, recalcó que Castilla y León quiere seguir protagonizando su futuro y estar «a la vanguardia» de España. «No es fácil, pero nada valioso lo es. Pero estoy convencido de que podemos conseguirlo. No es ningún sueño lejano», agregó.
«Una Castilla y León que lidera»
En este nuevo tiempo, Alfonso Fernández Mañueco llamó a «construir» una Castilla y León que «cree, que propone, que actúa y que lidera», desde al amor a una tierra que según recordó Victoriano Crémer consideraba un «viejo mar luminoso y cambiante», que conserva «el cántico eterno de la libertad».
Entrega de los Premios Castilla y León
De esta forma, recordó que Castilla y León ha avanzado durante siglos de la misma forma: «modernizando sin romper, creciendo sin olvidar, abriendo caminos sin perder nuestra identidad». Por ello, defendió la lealtad institucional y el respeto a la Constitución y el Estatuto de Autonomía en una «España de ciudadanos libres e iguales, sin privilegios, con los mismos derechos y deberes», lo que le permitió reclamar una «financiación justa, suficiente e igualitaria», que garantice servicios públicos «dignos» en todas las provincias.
Igualmente, Fernández Mañueco reivindicó el «humanismo solidario», la «cultura del esfuerzo, del mérito, del talento y de oportunidades» y la búsqueda de la «máxima cohesión social y el mayor cuidado para las personas más vulnerables y necesitadas». También apostó por fortalecer una identidad «serena», «histórica» y «cultural» que no necesita «gritos» para reafirmarse.
Gran tristeza y raíces
En el capítulo reservado a los premiados, Fernández Mañueco reconoció la «gran tristeza» que sentía por la pérdida de la niña salmantina María Caamaño, quien recordó «fue siempre una agradable brisa de aire fresco allí por donde pasaba». «Un inmenso ejemplo para todos», añadió.
También el presidente puso en valor la «dedicación, libertad, tenacidad y voluntad» de los premiados de 2025, que señaló expresan «toda la riqueza cultural, social, artística y científica que posee Castilla y León». «Nos representáis», reiteró Fernández Mañueco en su intervención, recogida por Ical.
«Busquemos el sosiego, la sobriedad y los resultados eficaces desde la verdad de nuestro interior», dijo para citar al Premio de las Letras, Tomás Sánchez Santiago. Asimismo ensalzó la trayectoria de 57 años del grupo Nuevo Mester de Juglaría, Premio de las Artes, por convertir la música en espejo de lo que son los castellanos y leoneses.
De igual forma subrayó la «raíz y tradición» del Premio de Tauromaquia concedido al Ayuntamiento de Benavente (Zamora), organizador e impulsor de la fiesta del Toro Enmaromado, y el compromiso con el teatro clásico español de Germán Vega García Luengos, Premio de Ciencias Sociales y Humanidades.
Finalmente, el presidente reconoció el «enorme y altruista» trabajo de Proyecto Hombre, Premio de Valores Humanos y Sociales, y el «compromiso humano», en otra dimensión, de Laura López Valle, la «sirena de Valladolid», así como los «impresionantes logros» de Verónica Pascual Boé, Premio de Investigación Científica y Técnica e Innovación.