Varios de los inmigrantes ilegales subsaharianos que acampan en un parque de Segovia desde julio
Un informe señala que el 60 % de los inmigrantes que viven en Castilla y León no trabaja y el 30 % cobra ayudas
El Consejo Económico y Social indica que en torno al 80 % quiere quedarse en España en los próximos años
El 79,7 % de la población inmigrante residente en Castilla y León reconoció su intención de permanecer en el país en los próximos años, aunque solo cuatro de cada diez se encuentran actualmente trabajando, lo que provoca que el 28 % tenga que recurrir a las ayudas y prestaciones sociales debido a los escasos o nulos ingresos.
Unos datos que se desprenden del Informe La situación de la población inmigrante en Castilla y León, elaborado por el Consejo Económico y Social (CESCyL) y recogido por la Agencia Ical, que contiene una encuesta a 520 personas de 49 países distintos, en la que se tuvo en cuenta el peso de la población inmigrante en cada provincia.
Por tipologías, el 39 % indicó que desarrolla su actividad laboral con contrato laboral fijo y el 25 % con contrato laboral temporal, a lo que hay que añadir el 9,5 % en el caso de los autónomos. Destaca que dos de cada diez personas inmigrantes que desarrolla un trabajo a día de hoy lo realiza sin contrato, siendo la población latinoamericana la más desfavorecida en este aspecto, con el 25,8 %.
El sector de los cuidados (15,1 %), hostelería (13,6 %) y limpieza (12,1 %) son aquellos en los que mayor número de población inmigrante trabaja. Más en profundidad, el de cuidados y limpieza están predominados por las mujeres, con el 22,7 y el 16,4 %, respectivamente. En el caso de los hombres, la industria (15,2 %) y la agricultura y ganadería (13,6 %) son los sectores más comunes.
Encuesta sobre la situación de la población inmigrante en Castilla y León
Pese a ello, el cumplimiento de las expectativas previas al inicio del proceso migratorio se cumplieron totalmente o en un alto grado para el 54 %, pero tres de cada diez personas migrantes residentes en la Comunidad aseguran no recibir ningún tipo de salario.
A la hora de valorar los servicios públicos, el informe del CESCyL se centra en el ámbito sanitario, donde la atención primaria fue la que mejor percepción engloba, dado que el 31,9 % de la población inmigrante la considera muy buena y el 34,1 % buena.
La segunda más valorada han sido las urgencias, donde el 60 % de los encuestados lo consideran muy bueno o bueno; el 20,5 % aceptable; y únicamente un cuatro % lo señala como malo o muy malo.
Por su parte, la atención hospitalaria fue la tercera más valorada, aunque casi sin diferencias con el servicio de urgencias. El 59,3 % de los inmigrantes encuestados consideran la atención hospitalaria muy buena o buena.
Vivienda y futuro
Según los datos de la encuesta realizada en Castilla y León, la mayor parte de la población inmigrante vive en una vivienda alquilada por ellos (37,2 %), aunque el 24,1 % de la población encuestada dice que su alojamiento es «otra situación». Este concepto se refiere a que muchos de ellos viven en casas facilitadas por una ONG temporalmente o en una de la empresa que comparten con otros compañeros de trabajo.
Además, el 24,2 % viven en una habitación alquilada por ellos o por un familiar, es decir, casi un cuarto de la población encuestada no dispone de una vivienda para la familia y solo disponen de una habitación para todos los miembros de la unidad familiar.
En relación a las tres causas más señaladas por la población inmigrante que explican las dificultades que han tenido para encontrar un alojamiento, el carecer de un contrato laboral (46,1 %) se encuentra a la cabeza, seguido del precio elevado del alquiler (34,4 %) y de no tener suficiente dinero para afrontar la fianza (26,2 %). No obstante, el 15,4 % reconoce que los propietarios no querían extranjeros.
De cara al futuro, el 79,7 % , afirma que permanecerá en España en los próximos cinco años frente al 4,1 % que manifiesta que regresará a su país de origen y un 2,8 % que aspira a trasladarse a otro país. De igual forma, cerca de la mitad de los encuestados aclara que tiene la intención de traer a sus familiares para que se establezcan en España.
El Informe del CES recogido por Ical también refleja el aspecto de la pertenencia nacional, donde el 39,5 % de la población inmigrante confirma que se siente más de su país de origen, aunque un 27 % deja claro que se siente por igual tanto español como de su país de origen.