Monseñor Jesús Rico, obispo de Ávila, en una imagen de archivo
Más de 300 personas se dan cita esta semana en Ávila en la primera Asamblea Eclesial que se celebra en España
El obispo de Ávila asegura que el encuentro busca impulsar una Iglesia más viva y participativa
Impulsar una Iglesia más viva, participativa y misionera, a la vez que se ofrecen respuestas evangélicas a los desafíos de la sociedad actual son, en palabras del obispo de Ávila, Jesús Rico García, los principales objetivos de la Asamblea Eclesial de Iglesia en Castilla, una cita pionera en España y que reunirá en la capital abulense, del 30 de abril al 2 de mayo, a más de 300 personas entre religiosos y laicas.
«Este encuentro tiene como meta intentar descubrir, discernir aquellos caminos más importantes para nuestra Iglesia de Castilla –Valladolid, Burgos, Ávila, Salamanca, Segovia, Ciudad Rodrigo, Zamora, Burgo de Osma y Palencia– de cara a esa renovación de la misión», decía este lunes el prelado abulense en la presentación a los medios de una cita que supondrá un punto de inflexión importante en el trabajo realizado en las diócesis castellanas los últimos tres años.
Para el principal responsable de la Iglesia en Ávila, la asamblea, que va a celebrarse en las instalaciones del Colegio Diocesano, puede considerarse como «un hito en la aplicación del sínodo».
Por su parte, el coordinador de la asamblea, el vicario de pastoral Jorge Zazo, recalcó que dos tercios de los participantes será laicos y subrayó que cada diócesis deberá aportar, al menos, dos jóvenes menores de 30 años. «Dado que estamos abriendo pistas para el futuro de la Iglesia en Castilla, es importante que quienes van a estar en ese futuro, que son los jóvenes, tengan ya una palabra que decir», argumentó Zazo.
Laicos y religiosos trabajarán en Ávila a partir de un «documento cero» en el que se analizará la reforma de las estructuras evangelizadoras, con especial atención a las parroquias, el entorno digital y el trabajo sobre el terreno. En este sentido, Zazo recordó que en la actualidad hay diócesis en Castilla en las que un mismo sacerdote atiende a 40 o 50 parroquias, y también se refería a hermandades y cofradías «Hay que repensar y discernir cuáles de las estructuras que han funcionado hasta ahora tienen futuro, cuáles son las que hay que modificar para que tengan futuro y a cuáles habrá que renunciar por mucho que nos cueste», afirmó.