Tola de Aliste, ZamoraAyuntamiento de Rábano de Aliste

Los vecinos de un pueblo de Zamora, obligados a recorrer cuatro kilómetros para poder hablar por teléfono

El fallo en la red, que se prolonga desde hace diez días, está complicando las gestiones diarias de los residentes de Tola

Diez días sin teléfono móvil, ni fijo ni internet. Es la situación que arrastran los vecinos de Tola de Aliste (Zamora) desde el pasado 18 de abril, cuando la localidad perdió la cobertura telefónica y se quedó incomunicada. El apagón ha dejado a este pequeño pueblo de poco más de 100 habitantes en un escenario de «aislamiento total». «Un día o dos puedes estar sin teléfono, pero ya van nueve», denuncia José Pedro González Ramajo, uno de los afectados.

La falta de cobertura ha obligado a los vecinos del pueblo a cambiar sus rutinas diarias. Según recoge La Opinión de Zamora, para enviar un simple mensaje deben salir del casco urbano y buscar cobertura en puntos elevados. En el caso de que quieran hacer una llamada, la solución pasa directamente por coger el coche y desplazarse hasta las localidades vecinas de Rábano y Alcañices, situadas a más de 4 kilómetros de distancia. «Salir todos los días a tratar de coger cobertura» se ha convertido en una obligación, con la consiguiente pérdida de tiempo.

Esta situación está teniendo un impacto directo en los servicios básicos de la localidad. Como ejemplo, la atención médica se ha dificultado en los últimos días, ya que el médico del pueblo no ha tenido acceso a los historiales y a los resultados de las analíticas de los pacientes. A ellos se suma que buena parte de los trámites cotidianos, como la compra de alimentos, solicitudes de ayudas o gestiones administrativas también dependen del teléfono. «Ya todo se solicita a través del móvil», dice González.

Tola de Aliste, ZamoraAyuntamiento de Rábano de Aliste

El impacto de la falta de cobertura es especialmente grave entre la población mayor. Como ejemplo, el vecino relata la situación de un matrimonio de avanzada edad que no tiene manera de contactar con su hijo y que le pregunta a él cómo avanza el problema. «Si nosotros dependemos del móvil, en su caso más», relata al medio local.

Desde Telefónica, y según recoge el citado periódico, explican que la avería se debía inicialmente a una pieza dañada por un fallo eléctrico, a la que se han sumado «errores de los medios de transmisión». La compañía añade que están trabajando «sin descanso» para resolver la incidencia.

Subirse al cerro

La falta de cobertura es un problema que afecta de forma permanente a otros municipios de la provincia de Zamora. Es el caso de Flores de Aliste, perteneciente al municipio de Gallegos del Río, donde la cobertura no está garantizada dentro del casco urbano y, cuando falla, la única alternativa es desplazarse hasta el cerro (el punto más elevado de la zona) para conseguir señal.

«Hay que salir del pueblo y subir a un cerro para poder hablar», explicaba a este periódico Pascual Blanco Martín, alcalde de Gallegos del Río. Por lo general, las zonas con más cobertura suelen estar «a medio kilómetro o incluso a un kilómetro del centro del pueblo», lo que supone caminar varios minutos solo para hacer una llamada.

La situación de Flores de Aliste se agrava porque tampoco existe una red telefónica convencional. «La línea telefónica va toda por radio», detallaba el regidor. Esto provoca que, cuando hay temporales, rayos o cualquier incidencia meteorológica, la comunicación se vea aún más comprometida. «Cuando viene un temporal de cualquier cosa, ya está liada», decía.