Exposición 'Los mejores códices del mundo en la biblioteca Jacobea del Real Monasterio de San Zoilo en Carrión de los Condes (Palencia)
El pueblo palentino que esconde algunos de los escritos más deslumbrantes de la civilización medieval europea
El Real Monasterio de San Zoilo acoge hasta el 30 de junio 12 facsímiles de los siglos X al XIV, desde el Beato de Valcabado hasta la Biblia que una palentina encargó en París para educar al que los franceses consideran su mejor rey
La localidad palentina de Carrión de los Condes guarda un secreto que muy pocos conocen. En una de las salas del Centro de Estudios del Camino de Santiago, instalado en el Real Monasterio de San Zoilo, descansan bajo vitrina algunos de los testimonios escritos más deslumbrantes de la civilización medieval europea. Doce publicaciones excepcionales, datadas entre los siglos X y XIV, reunidas en versión facsímil para que cualquier peregrino, curioso o investigador pueda contemplarlas de forma totalmente gratuita hasta el próximo 30 de junio. La exposición Los más bellos Beatos y Códices del Mundo no es una exhibición más, es la primera vez que tantos facsímiles de beatos pueden verse juntos en un solo espacio.
La génesis de la exposición responde a esa feliz convergencia de entusiasmo y azar que produce a veces los mejores proyectos culturales. Fue Ángel Luis Barreda, director de la Biblioteca y Centro de Estudios del Camino de Santiago, quien adquirió dos facsímiles para la colección del centro. Al comentárselo a Luis Ángel Montes, descubrió que este poseía una colección particular de considerable envergadura. La chispa se encendió.
La ocasión no podía ser más propicia. El Día del Libro del 23 de abril coincidía, además, con el 950º aniversario de la donación del Monasterio de San Zoilo a la abadía de Cluny. «Fueron los monjes escritores gracias a los cuales tenemos los famosos beatos», recuerda el presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Palencia, José Antonio Perrino. Y la mayor parte de los fondos ya estaba disponible. «Al encontrarlos con la facilidad de la sesión de Luis Ángel Montes y la colaboración de la Diputación y de la Junta de Castilla y León, tampoco ha sido tan difícil. Si le hemos contado la idea a las administraciones, les ha faltado tiempo a decir que estaban encantados», asegura a la Agencia Ical.
Exposición 'Los mejores códices del mundo en la biblioteca Jacobea del Real Monasterio de San Zoilo en Carrión de los Condes (Palencia)
«Se puede ver uno en Madrid, otro en Estados Unidos, otro en Londres, están todos muy repartidos, pero verlos juntos, aunque sean facsímiles, es una ocasión única», admite Perrino. La mayoría de los facsímiles expuestos son propiedad de Luis Ángel Montes Perón, quien los ha donado ya al Obispado palentino. El propio obispo Garciandía tiene previsto crear un museo permanente en el Palacio Episcopal, que dejará de ser residencia para convertirse en espacio cultural. La muestra en San Zoilo funciona, en cierto modo, como un anticipo de ese proyecto.
La muestra reúne piezas de extraordinaria relevancia histórica y artística: el Codex Calixtinus del Camino de Santiago de Compostela, el Codex Calixtinus de la Universidad de Salamanca, el Libro de la Real Cofradía de los Caballeros de Santiago, el Beato de Fernando I y Sancha, el Beato de Liébana y el Beato de Silos. Pero hay dos piezas que merecen atención especial por su vinculación directa con el territorio palentino.
La más antigua es el Beato de Valcabado, datado en torno al año 900. Su origen se sitúa cerca de Valcabadillo, un lugar hoy despoblado de la provincia, y fue escrito por un monje llamado Oveco en un priorato propiedad del propio San Zoilo. Los beatos nacieron como comentarios al Apocalipsis de Juan, un texto que cobró urgencia casi visceral en los siglos previos al año 1000. Perrino lo explica con naturalidad: «Tenían la sensación de que se acercaba el fin del mundo. ¿Qué es lo que nos habla del fin del mundo? El Apocalipsis. Pues hay que hacer comentarios del Apocalipsis. Después, claro, eso no nos ha ocurrido en el año 2000, que también cambiamos de milenio, pero ya no escribimos beatos ni somos beatos», explica Perrino.
«Hay uno que no es exactamente un beato, es la Biblia de San Luis, mandada a escribir en París, cuando París estaba construyendo Notre Dame, por una palentina, Doña Blanca de Castilla, madre de San Luis, Rey de Francia», señala Perrino.
Exposición 'Los mejores códices del mundo en la biblioteca Jacobea del Real Monasterio de San Zoilo en Carrión de los Condes (Palencia)
Si hay una pieza que concentra la emoción de los organizadores es la Biblia de San Luis, y no solo por su extraordinaria belleza material, sino por la historia que esconde. Se trata de uno de los ejemplares más espectaculares del género conocido como «Biblias moralizadas», encargado en París por una mujer que nació en Palencia y se convirtió en una de las figuras más influyentes de la Europa medieval: Doña Blanca de Castilla, madre de Luis IX de Francia, canonizado como San Luis.
El obispo Garciandía explicó la estructura de este manuscrito único. En cada página, dos columnas de medallones emparejaban episodios del Antiguo y el Nuevo Testamento. La miniatura superior ilustraba el fragmento bíblico de forma literal; la inferior ofrecía una interpretación teológica orientada a formar al joven príncipe como buen cristiano y buen gobernante. Las miniaturas fueron pintadas sobre fondo de oro bruñido empleando una paleta deslumbrante: azules, verdes, rojos, amarillos, naranjas y sepia. Según el propio prelado, «la ilustración superior propondría al futuro San Luis Rey de Francia unos contenidos teológicos y el medallón inmediatamente inferior propondría unas enseñanzas encaminadas a formar al infante como buen cristiano y buen gobernante».
«La Biblia en imágenes es como si fuese hoy una multimedia. Este es el origen de las imágenes para explicar algo, concretamente para explicar todos los pasajes de la Biblia», admite Perrino. La obra, en tres volúmenes magníficamente ilustrados, no era solo un libro de devoción: era un programa de formación regia en imágenes, pensado para un niño que llegaría a ser Rey y santo. Perrino subraya el orgullo que encierra esta historia. «Esa Biblia sirvió para enseñar a leer y educar al futuro santo y Rey de Francia, educado por una palentina, ni más ni menos».
Exposición 'Los mejores códices del mundo en la biblioteca Jacobea del Real Monasterio de San Zoilo en Carrión de los Condes (Palencia)
La historia de Blanca de Castilla es también la gran reivindicación sentimental de esta exposición. Es muy posible, según explicó el obispo, que fuera educada en el marco de los Estudios Generales de Palencia (la primera universidad de España, fundada antes de que existiese la Sorbona) por profesores llegados de París. Y ya en la capital francesa, en pleno florecimiento del gótico, encargó a los mejores miniaturistas del reino esta obra para su hijo. Los franceses la reconocen como una de las mejores reinas de su historia, algo que, como apuntó Perrino con humor ante el público asistente, resulta llamativo: «Que a un español, los franceses le reconozcan un mérito, es más difícil todavía».
«Ella nació aquí en Palencia, se educó aquí en Palencia, y después llegó a Palencia hasta el final de su vida, en su corazón. Esta mujer merece un mayor reconocimiento del que le hacemos actualmente, porque es una gran desconocida para la mayoría de palentinos».
El lugar elegido para la muestra no es casual. «El centro geográfico del Camino de Santiago es palentino. En Palencia tenemos el centro. Y el año que viene, que es año santo, pues habrá que recordarle a la gente que aquí, en la provincia de Palencia, somos el centro del camino de Santiago», asegura Perrino.
Exposición 'Los mejores códices del mundo en la biblioteca Jacobea del Real Monasterio de San Zoilo en Carrión de los Condes (Palencia)
La exposición llega en un momento de plena efervescencia peregrina. En estas semanas, cientos de caminantes pasan a diario por Carrión. Según los datos que maneja la asociación, en la semana de la inauguración iniciaban el Camino Francés cerca de 800 personas. Mayo y septiembre son los meses de mayor afluencia, y este año los organizadores esperan también la visita de un grupo de la asociación American Pilgrims, que recorrerá durante una semana los puntos más emblemáticos de la provincia para dar a conocer sus maravillas en Estados Unidos.
La muestra puede visitarse de forma completamente gratuita todos los días de la semana, en horario de 10 a 14 horas y de 16 a 19 horas, en el Centro de Estudios del Camino de Santiago del Real Monasterio de San Zoilo. Está dirigida tanto a peregrinos que pasan por Carrión como a curiosos, turistas, estudiantes e investigadores. «Está abierta al público, a todo el público, que además es gratis la visita a esta», insiste Perrino.
Los primeros días de apertura han registrado una respuesta positiva, con especial concurrencia los fines de semana. Los propios peregrinos que pasan por el monasterio preguntan con curiosidad. El objetivo a largo plazo es que estas joyas del patrimonio escrito medieval encuentren sede permanente en el futuro museo del Palacio Episcopal, pero mientras tanto, San Zoilo ofrece una ventana única, y gratuita, a los siglos en que los monjes copiaban el Apocalipsis a la luz de las velas, convencidos de que el fin del mundo estaba a la vuelta de la esquina. Ocho siglos después, sus páginas de oro bruñido siguen encendiendo la misma fascinación.