Ayuntamiento San Andrés de Rabanedo, León
Un ayuntamiento leonesista dejó a 300 empleados un mes sin cobrar la nómina: «Ha sido penoso»
Los trabajadores se concentraron el pasado miércoles a las puertas del Consistorio para exigir el ingreso de sus nóminas
El pasado miércoles, a primera hora de la mañana, los más de 300 empleados del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo (León) recibieron en sus cuentas la nómina de abril. Casi un mes después de lo que corresponde, y tras una jornada de protestas a las puertas del Consistorio que obligó al equipo de gobierno liderado por Ana María Fernández Caurel, de Unión del Pueblo Leonés (UPL), a dar nuevas explicaciones. San Andrés es el tercer municipio más poblado de la provincia de León, con 32.000 habitantes y una plantilla municipal que llega a los 340 trabajadores en periodos de mayor contratación.
El argumento oficial para justificar el retraso de la nómina apunta a una cadena de tropiezos administrativos. La nueva interventora se incorporó el 6 de mayo y rehízo el informe de fiscalización con criterios distintos a los anteriores, lo que generó un problema técnico. Mientras tanto, la tesorera estaba de baja y cuando se reincorporó, hubo que reactivar los permisos de firma con el banco. La autorización llegó el lunes, el ingreso se ejecutó el martes y el ingreso se hizo efectivo el miércoles.
Para los empleados municipales, la explicación del Ayuntamiento no basta. «La nómina es sagrada, no se dan cuenta del trastorno que nos genera a todos», señala a este periódico uno de los trabajadores afectados, que describe una plantilla «al límite», con impagos de suministros, alquiler e hipotecas. Especialmente afectados son los empleados que llevan poco tiempo en el Ayuntamiento a través de contratos subvencionados: «Han empezado hace nada y ya se encuentran con esta papeleta», dice.
San Andrés de Rabanedo, León
Lo que más incomoda a los empleados municipales es el patrón que precede el retraso de la nómina de abril. «Hemos cobrado algún día 5, 7 o incluso 17. Si no se retrasa por intervención, se retrasa por tesorería. Si no es por una cosa, es por otra. Ha sido penoso», resume el mismo trabajador, que ha estado llamando al Consistorio a diario intentando desbloquear los pagos.
«Agujero presupuestario crónico»
Desde la oposición, la portavoz del Partido Popular, Noelia Álvarez, acusó a UPL de «irresponsabilidad», «dejación» y de haber cambiado al interventor «de un día para otro por capricho, sin pensar en las consecuencias, solo porque no era de su agrado lo que plasmaba en sus informes». Además, alertó del riesgo inmediato de que el expediente de la nómina de mayo no esté cerrado, lo que podría derivar en un nuevo retraso.
Por su parte, desde Centristas San Andrés, su portavoz Juan Carlos Fernández, calificó lo ocurrido como «inadmisible» y recordó que el Consistorio lleva funcionando con presupuestos prorrogados desde 2020, sometido a control financiero del Ministerio de Hacienda por lo que los informes técnicos califican de «agujero presupuestario crónico». La deuda municipal, que llegó a superar los 80 millones de euros, se ha reducido hasta los 34,5 millones, pero Fernández advierte que ese esfuerzo no resulta suficiente sin una planificación que garantice la viabilidad futura del ayuntamiento. «San Andrés necesita gestores, no aprendices de política», zanjó.
El equipo de gobierno reconoció en un comunicado que la situación «no es justificable» y lamentó los perjuicios ocasionados, aunque atribuyó el bloqueo a las circunstancias administrativas ya descritas.
Tras regularizar el pago de abril, la atención se desplaza ahora a la nómina de mayo. El Ayuntamiento ha trasladado su compromiso de abonarla cuanto antes, a más tardar, en los primeros días de junio.