Inmediaciones de la presa de Baños de Cerrato, en Venta de Baños, donde dos mujeres murieron ahogadas

Inmediaciones de la presa de Baños de Cerrato, en Venta de Baños, donde dos mujeres murieron ahogadas

Voluntarias y entregadas a su familia: la historia de Teófila y Brigitte, madre e hija ahogadas al intentar salvar al pequeño de la casa

La Guardia Civil trabaja con la hipótesis de que las corrientes de la presa de Baños de Cerrato (Palencia) provocaron la muerte de ambas mujeres tras lanzarse al agua para intentar rescatar al niño de cinco años

«Eran unas bellas personas. Madre e hija siempre estaban colaborando en la iglesia». Así recuerda una compañera de la Iglesia Cristiana Nueva Esperanza de Palencia a Teófila, de 52 años, y a su hija Brigitte, de 32, vecinas del barrio El Cristo y originarias de Perú, que el pasado domingo murieron ahogadas en el embalse de Baños de Cerrato al intentar rescatar a Nazael, el hijo de Brigitte y nieto de Teófila, de cinco años, que logró sobrevivir. «Estamos conmovidos por todo lo que ha pasado», cuenta emocionada la mujer a El Debate.

Los amigos de Brigitte hablan de ella como una persona «creyente, tranquila, buena, familiar y trabajadora». Participaba en el coro de la iglesia y daba charlas de religión. Ella, al igual que su madre, trabajaba en una empresa de limpieza y era muy querida por los vecinos de Palencia, ciudad a la que llegó junto a su madre hace algo más de una década.

Teófila llevaba años colaborando con Red Madre Palencia, la asociación de apoyo a mujeres embarazadas y madres en situación de vulnerabilidad. «Nos ayudaba de forma totalmente desinteresada y altruista», explica a este periódico una portavoz de la organización. «Con lo poco que tenía y pese a la vida tan dura y complicada que había llevado, siempre ponía su coche a disposición de Red Madre». Su colaboración era constante. Teófila se encargaba de traslados, recogía ropa, la clasificaba por edades y la distribuía entre las familias que la necesitaban. «La semana pasada incluso nos trajo alimentos que le sobraban», añade.

Teófila emigró sola desde Perú y sacó adelante a sus tres hijos, uno de ellos enfermo. También se ocupaba cada tarde de cuidar a su nieto para que Brigitte pudiera trabajar. Quienes la conocieron destacan que vivía pendiente de los demás, siempre dispuesta a ayudar incluso cuando apenas tenía tiempo para sí misma.

«Era una mujer muy trabajadora. Llegó a compaginar empleos en tres empresas de limpieza y estaba completamente entregada a su familia. Siempre tenía una sonrisa, una enorme generosidad y un carácter excepcional, a pesar de todas las dificultades que había afrontado», recuerda la portavoz. El domingo, una voluntaria de la asociación escribió a Teófila para quedar al día siguiente. Ella le respondió que iba a pasar la tarde junto al río con su familia. Horas después se produjo la tragedia.

Presa de Baños de Cerrato (Palencia)

Presa de Baños de Cerrato (Palencia)Brágimo

El marido de Brigitte, Aitor, jugador del C.D. Villamuriel y conductor de ambulancia, se encuentra devastado y tratando aún de asimilar lo sucedido. «Está totalmente destrozado», cuenta una de las compañeras de la iglesia evangelista que el lunes acudió al tanatorio para despedir a Teófila y a su hija.

La hipótesis de la tragedia

Según la reconstrucción inicial de los hechos, el pequeño estaba jugando en el agua con una tabla de bodyboard cuando comenzó a tener dificultades para regresar a la orilla. Teófila y Brigitte se lanzaron a por él sin dudarlo, pero una corriente las separó. Una vez en el agua, la abuela del pequeño fue desplazada hacia una de las márgenes del embalse; Brigitte y el niño, hacia la orilla opuesta.

La Guardia Civil apunta precisamente a esa corriente como principal hipótesis de lo ocurrido. «Los primeros indicios apuntarían a la posible influencia de las corrientes en este punto del embalse», señaló el subdelegado del Gobierno en Palencia, Eduardo Santiago, el pasado lunes, quien precisó que se trata de una zona con acceso aparentemente sencillo al agua y frecuentada por bañistas.

En la zona del trágico suceso había dos pescadores y una familia. Fueron estos últimos quienes sacaron del agua a Teófila, que falleció pocos minutos después en la orilla. Uno de los pescadores, Isidro Cuesta, acudió hacia donde estaban Brigitte y el niño. «Estábamos pescando, escuché gritos de auxilio y cuando llegué me encontré al crío agarrado a una rama tragando agua»», relató en el programa El tiempo justo de Telecinco.

Presa de Baños de Cerrato, Palencia

Presa de Baños de Cerrato, PalenciaEFE

Después, el hombre dejó al pequeño con su compañero y cruzó al otro lado a llamar al 112. El niño fue trasladado consciente al Hospital Río Carrión de Palencia y posteriormente recibió el alta. Brigitte fue rescatada del agua en la margen de Soto de Cerrato, aunque ya había fallecido. La Guardia Civil mantiene abierta la investigación del suceso que ha conmocionado a Palencia.

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