Presentación de la peregrinación organizad por la Delegación Pastoral Juvenil del Arzobispado de Valladolid
Miles de jóvenes de Castilla y León viajan a Madrid para recibir al Papa León XIV: «Verle es un regalo»
«La visita del Papa es algo muy especial y me parece muy importante en un momento en el que muchos jóvenes están buscando sentido a su fe», dice uno de los jóvenes que se desplazará a la capital española
Últimamente hay una corriente que, de manera intencionada, suele demonizar a las generaciones jóvenes por no estar implicadas en el día a día de la sociedad y estar centradas en aspectos banales. Aunque, por suerte, la juventud demuestra que esa consigna está más que equivocada y responde de manera sensata, madura y coordinada.
Y si hay algo que ha cambiado en los últimos tiempos es la apuesta por la fe como una puerta de escape o, tal vez, de esperanza ante un contexto actual poco halagüeño para la juventud. Y con la llegada del Papa León XIV a España, lo que supone el primer viaje apostólico de Su Santidad, la respuesta de los jóvenes ha sido ejemplar y masiva.
Seguramente como respuesta a una necesidad y oportunidad para crecer tanto en los personal como espiritual. Y aquí, Castilla y León no se queda atrás. Porque, una vez más, el himno generacional que nació en la década de 1980 durante Juan Pablo II volverá a resonar. «¡Esta es la juventud del Papa!».
Entre ellos se encuentra David, de 24 años y natural de Robledo de Torío (León), quien es un ejemplo de los jóvenes que viajará a Madrid. Tras haber participado ya en la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Lisboa en 2023 y en el Jubileo en Roma del pasado año, considera la cita como «una oportunidad y una renovación del compromiso con la iglesia y con Cristo, sirviéndole a él y a los demás jóvenes», además de considerar «un regalo» por poder ver al papa en España, ante lo que espera que la organización «esté a la altura».
A pesar de ser «unas malas fechas» porque los jóvenes están inmersos en plenos exámenes, David asegura que «aún así» ha habido «demanda» para la peregrinación organizada por la Diócesis, hasta el punto de «lograr llenar dos autobuses de jóvenes», que durante su estancia en Madrid pernoctarán en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe.
El Papa León XIV, en la plaza de San Pedro, en una imagen de archivo
Para el joven, la visita del papa a Madrid supone «una elevación de la espiritualidad» a través de un encuentro «en el que se dan cita muchos jóvenes». «Siempre es un aliciente ver más jóvenes que, como tú, sí que creen y viven la fe día a día en su parroquia y poder darnos la mano en un encuentro multitudinario como el que podría llenar cualquier artista famoso».
David reconoce que, desde que en León se le ha dado «un impulso más grande» a la PASJU, «se ha podido ver cómo a lo largo de las actividades se va sumando más gente y se va contagiando». «No es tanto como una moda, sino como un cambio que se vive con más compromiso», finaliza.
Desde Valladolid, Celia y Teresa, ambas nacidas en 2002, se desplazan a Madrid como peregrinas con las Militantes de Santa María, las cuales forman parte de un movimiento eclesial más amplio, la Cruzada de Santa María, que trabaja con la formación cristiana de jóvenes.
Explican a la Agencia Ical que, dentro de este marco, las Militantes son una rama juvenil femenina donde se vive la fe a través de la formación, la oración, la convivencia y experiencias concretas como convivencias, retiros o peregrinaciones. En este caso, se trata de un grupo que ya tiene una dinámica propia, pero en el caso de Celia, se incorpora por primera vez para vivir esta experiencia concreta.
Sentido a la fe
«La visita del Papa es algo muy especial y me parece muy importante en un momento en el que muchos jóvenes están buscando sentido a su fe», destaca, quien asegura que se ha animado al verlo como una «oportunidad única de vivir la fe en un contexto distinto y de ver de cerca todo lo que mueve la Iglesia hoy en día». Celia reconoce que, en ocasiones y desde una visión externa, se puede pensar que «tiene menos impacto o menos presencia de la que realmente tiene».
En cuanto al alojamiento, traslada que se quedarán en el Colegio Nuestra Señora de las Delicias, en el Paseo de las Delicias de Madrid. Añade que es una forma de salir del ritmo habitual del día a día y este tipo de experiencias «ayudan a parar, a vivir algo más profundo y a compartir la fe de una manera más consciente y comunitaria», relata.
«Durante estos días espero poder reafirmar una vez más mi fe, fortalecer mi relación con Dios y volver a centrarme en lo esencial. También creo que este tipo de experiencias ayudan a tomar más conciencia de lo que vivo en mi día a día y a darme cuenta de la importancia de la fe cuando se vive en comunidad y de una forma tan universal», asevera.
En la misma línea se muestra Teresa, otro joven vallisoletana embarcada en el mismo viaje a través de las Cruzadas de María, concretamente con el grupo de la Universidad Fray Luis de León. «Decidimos apuntarnos porque nos lo propusieron y, además, nos hacía ilusión poder vivir esta experiencia juntas», aclara.
Deja claro que uno de los aspectos más importantes es la posibilidad de conocer a gente de su misma edad, ya que este tipo de encuentros «te permite darte cuenta de que hay muchísimas personas viviendo experiencias parecidas a la tuya». Además, la visita del Papa «me parece algo muy especial». «Creo que es un acontecimiento único tanto para el país como para quienes podamos estar allí. No todo el mundo puede decir que ha visto al Papa en persona y mucho menos hacerlo en su propio país», recalca la joven peregrina.
Por otro lado, ambas subrayan el atractivo de las actividades complementarias que se han organizado. Los conciertos son una propuesta muy original, especialmente porque cuentan con artistas que pueden «conectar mejor con los jóvenes». «Creemos que es una buena forma de acercar este tipo de encuentros a nuestra generación», concluyeron a Ical.