Villa romana encontrada en una parcela de cereal de Segovia
Unos arqueólogos se topan con una villa romana oculta desde hace 2.000 años en una parcela de cereal de Segovia
El sorpresivo hallazgo se ha logrado gracias a un fenómeno meteorológico y se suma a la nómina de yacimientos investigados en el valle de Eresma
Lo que hasta hace unas semanas podía parecer una simple parcela de cereal en la localidad segoviana de Bernardos se ha convertido en uno de los hallazgos arqueológicos más relevantes de la provincia en las últimas décadas. Un equipo de investigadores integrantes del proyecto Eresma Arqueológico ha identificado desde el aire una extensa villa romana cuyas estructuras permanecían ocultas bajo tierra desde hace cerca de 2.000 mil años. Y todo ello gracias a un fenómeno meteorológico.
Se trata del crecimiento diferencial de los cultivos. Las lluvias registradas durante los últimos meses han favorecido que las diferencias de humedad y nutrientes provocadas por los restos enterrados se reflejaran en el desarrollo del cereal. Allí donde existen muros o cimentaciones, las plantas crecen de forma distinta, generando patrones visibles desde el aire que reproducen el trazado de las construcciones ocultas, según ha avanzado El Día de Segovia.
El descubrimiento se ha registrado con unas imágenes captadas desde el aire por un dron, que después han sido procesadas con herramientas informáticas que han permitido reflejar con gran precisión la planta de un complejo residencial de grandes dimensiones bautizado como Santa Inés II.
Imágenes que revelan la existencia de una villa romana en Segovia
Imágenes que revelan la existencia de una villa romana en Segovia
Imágenes que revelan la existencia de una villa romana en Segovia
Los restos detectados revelan la existencia de al menos dos edificios que, en conjunto, superan los 2.000 metros cuadrados de superficie. El más destacado alcanza aproximadamente los 1.600 metros cuadrados y tiene un patio central de planta octogonal. En el centro de este espacio hay, asimismo, una estructura cuadrangular que los especialistas indican que podría ser una pequeña piscina. Alrededor del patio se distribuyen numerosas dependencias rectangulares, algunas terminadas en ábsides semicirculares, una configuración que suele asociarse a áreas de representación y residencia pertenecientes a propietarios de clase alta.
Un lugar de gran relevancia arqueológica
Los investigadores consideran que varias de las estructuras identificadas podrían corresponder a instalaciones termales privadas y a salones destinados a la vida pública y ceremonial de los propietarios, de acuerdo con la mencionada información. Junto a la residencia de la familia pudiente a la que pudo pertenecer el complejo, los arqueólogos han dado con una segunda construcción de unos 700 metros cuadrados que podría pertenecer a una fase más antigua del asentamiento, entre los siglos I y II.
Otra de las imágenes de la villa romana hallada en la provincia de Segovia
Este último hallazgo sitúa a Bernardos como un lugar de gran relevancia arqueológica, con yacimientos que abarcan desde la prehistoria hasta la época romana, como el Dolmen de Santa Inés, los grabados rupestres de Domingo García, el crómlech de Cantos Blancos o el yacimiento del Cerro del Tormejón. «Imagínate lo que supone para el medio rural disponer de un conjunto así», apunta al citado diario Raúl Martín Vela, director del proyecto.
Vela y el resto de investigadores consideran que esta concentración de enclaves arqueológicos ofrece una oportunidad única para impulsar en el futuro un parque arqueológico que permita interpretar la evolución histórica del valle del Eresma a lo largo de milenios. «Estamos en disposición de hablar de uno de los espacios con más patrimonio investigado y difundido de toda Segovia», señala Martín Vela, quien afirma sentirse «ojiplático» ante un complejo que podría no estar solo. «Es muy posible que haya más edificaciones», augura.