Imagen promocional del eclipse total de Sol que se podrá observar desde Soria

Imagen promocional del eclipse total de Sol que se podrá observar desde Soriahttps://eclipse.turismosoria.es

El macrofestival que divide a Soria antes del eclipse solar del siglo

La provincia castellano y leonesa protagonizará una ventana de apenas 1 minuto y 42 segundos de fase de totalidad, de crepúsculo en pleno día

A dos meses del eclipse solar total del 12 de agosto, un fenómeno astronómico que convertirá a la provincia de Soria en uno de los mejores balcones del planeta para observar la totalidad, la comarca de Pinares vive un debate creciente.

El anuncio del Iberian Eclipse Festival, un evento internacional de música electrónica previsto entre el 10 y el 14 de agosto frente al embalse de la Cuerda del Pozo, ha encendido alarmas vecinales, dudas administrativas y una movilización social sin precedentes en la zona.

La organización del festival, un colectivo vinculado a encuentros masivos en enclaves naturales, comercializa desde hace semanas abonos que oscilan entre los 250 euros y los 2.800 euros en su modalidad más exclusiva, que incluye alojamiento en tiendas de campaña de lujo. Sin embargo, ninguna administración ha confirmado la existencia de permisos oficiales para su celebración.

La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ha sido tajante: no consta ninguna solicitud registrada para un evento de estas características en el entorno del embalse. El organismo recuerda que su competencia se limita a la protección del Dominio Público Hidráulico, pero advierte de que cualquier actuación en la zona de servidumbre requeriría autorización previa y estricta.

El Ayuntamiento de Vinuesa, municipio donde se ubicaría el recinto, ha confirmado reuniones con los promotores, pero ha insistido en que no se ha presentado una solicitud formal. La Junta de Castilla y León, responsable de Medio Ambiente y de la autorización de espectáculos cuando afectan a más de un término municipal, tampoco ha recibido documentación completa.

El anuncio del festival ha generado inquietud entre vecinos, empresarios turísticos y campings de la zona. La comarca de Pinares, con carreteras comarcales de un solo carril por sentido y una capacidad limitada de alojamiento, teme un colapso logístico si se suman los asistentes al festival -la organización habla de entre 4.000 y 10.000 personas- y los miles de visitantes que ya se desplazarán para observar el eclipse.

Recogida de firmas

La preocupación ha cristalizado en una recogida de firmas en Change.org, que supera ampliamente el millar de apoyos. El texto alerta de que un evento de cinco días en un ecosistema frágil como un pantano podría generar 100.000 litros de orina, 40 toneladas de residuos fecales y 150 toneladas de plásticos, con riesgo de eutrofización, proliferación bacteriana y contaminación del agua. También denuncia el impacto acústico (con niveles habituales de 100 a 110 decibelios) y una huella de carbono estimada en 3.750 toneladas de CO₂.

El embalse de la Cuerda del Pozo no es un escenario cualquiera. Se trata de una infraestructura estatal que abastece de agua a Soria capital y a numerosas localidades de la provincia. La CHD subraya que su protección es prioritaria y que la zona de servidumbre debe permanecer libre y accesible.

Además, el entorno es un mosaico de pinares, humedales y áreas de alto valor ecológico donde habitan aves y anfibios sensibles al ruido y a la alteración del hábitat. La evidencia científica, recuerdan los firmantes de la petición, muestra que los festivales masivos pueden provocar abandono de nidos, estrés fisiológico y alteraciones en los ciclos reproductivos.

El modelo económico del festival también genera suspicacias. Según los cálculos difundidos por los opositores, la venta de entradas podría superar los 4,4 millones de euros, mientras que los costes de restauración ambiental tras el evento se estiman entre 380.000 y más de un millón de euros. La presencia de empresas extranjeras entre los organizadores alimenta el temor a una difícil exigencia de responsabilidades en caso de daños.

Imagen de archivo de un eclipse solar visto desde Ponferrada

Imagen de archivo de un eclipse solar visto desde PonferradaCésar Sánchez / Ical

La web oficial del festival promociona el encuentro como una experiencia única: «un momento raro en la Tierra», una ventana de apenas 1 minuto y 42 segundos de totalidad que solo podrá vivirse en una franja estrecha del planeta. Esa narrativa contrasta con la realidad local: una comarca despoblada, con recursos limitados y un patrimonio natural que muchos consideran incompatible con un macroevento de estas dimensiones.

Mientras tanto, la Junta ha activado el Plan de Protección Civil (PLANCAL) ante la previsible afluencia masiva por el eclipse, y la CHD participará en el dispositivo de coordinación interadministrativa.

Sin embargo, a falta de permisos, estudios de impacto y garantías ambientales, el Iberian Eclipse Festival se mueve en un limbo administrativo. Los promotores continúan vendiendo entradas; los vecinos, recogiendo firmas; y las instituciones, pidiendo calma. Mientras, el eclipse llegará puntual e inevitable, el próximo 12 de agosto.

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