La localidad leonesa de Cabrillanes
Este es el pueblo más frío de Castilla y León y el refugio perfecto para huir de la ola de calor
Mientras media España se derrite, hay un municipio leonés, conocido por registrar algunos de los valores más bajos del termómetro en invierno, que vive su particular revancha estival con un verano suave y respirable
En plena ola de calor, cuando las capitales superan los 38 grados y las noches tropicales impiden dormir, este rincón de la comarca de Babia, en la provincia de León, se mantiene firme en su identidad climática. Aquí, en Cabrillanes, a más de 1.200 metros de altitud, el verano no abrasa, solo acaricia. Las máximas rara vez se disparan y las mínimas nocturnas permiten algo que en buena parte del país ya parece un lujo, descansar.
Cabrillanes es famoso por sus inviernos duros, sus heladas interminables y sus amaneceres blancos incluso cuando el calendario marca la primavera. Pero ese mismo clima que en enero exige chimeneas encendidas y carreteras saladas se transforma en los meses de verano en un tesoro natural.
La altitud, la pureza del aire y la cercanía de las montañas de Babia generan un microclima que convierte al municipio en uno de los mejores refugios naturales contra el calor extremo. Mientras en León capital el termómetro roza los 35 grados, en Cabrillanes la tarde se queda en 25–27 grados, y al caer el sol el fresco obliga a sacar la chaqueta.
Vista general de la localidad leonesa de Cabrillanes en invierno
Por esta razón, la ola de calor ha multiplicado las consultas sobre destinos de montaña, y Cabrillanes aparece cada vez más en las recomendaciones de viajeros que buscan temperaturas soportables, naturaleza y autenticidad. No es un turismo masivo ni ruidoso: es un turismo que busca respirar.
Municipio formado por 14 pueblos
Cabrillanes es la capital del concejo de Babia de Arriba (también llamada Babia de Suso) y tiene algo menos de 50 habitantes censados. En esta localidad se encuentra la Casa Consistorial de los catorce pueblos que forman el municipio y que juntos suman 759 habitantes, La Cueta, Huergas de Babia, Lago de Babia, Mena de Babia, Meroy, Las Murias, Peñalba de Cilleros, Piedrafita de Babia, Quintanilla de Babia, La Riera de Babia, San Félix de Arce, Torre de Babia y La Vega de los Viejos.
La iglesia de la localidad de Cabrillanes es de las más modernas de la comarca, datada a finales del siglo XVIII. El pueblo se asienta sobre la Veiga Chache, por la que transcurre el joven río Luna.
Los alojamientos rurales de la zona destacan que julio y agosto se llenan de visitantes que llegan huyendo del bochorno urbano. Familias, senderistas, fotógrafos y viajeros que simplemente quieren volver a sentir el aire frío en la cara al amanecer y anochecer.
Un caballo pasta en la localidad leonesa de Cabrillanes
La cercanía del Parque Natural de Babia y Luna añade un atractivo adicional: senderos frescos, sombras naturales y un silencio que solo rompen las vacas pastando o el viento entre los piornos.
Mientras la ola de calor continúa golpeando a buena parte del país, este pequeño municipio leonés presume de ser el pueblo más frío de Castilla y León hecho que, en verano, es una bendición.